ESCRIBIR DE VERDAD

El otro día, haciendo un reportaje, uno de los reportajeados era un chaval que estaba estudiando Filosofía. Nos caímos bien (siempre me caen bien los que estudian Filosofía: será algo freudiano de sueños frustrados que ves realizados en otros, qué sé yo) y estuvimos charlando un ratito al margen de la minientrevista. "Me gustaría estudiar Periodismo -me confiesa-, pero la matrícula de la San Jorge (Universidad privada de Zaragoza: hoy por hoy, única posibilidad de estudiar periodismo en Aragón) es tan tan tan cara...". Se me queda mirando, como aguardando consejo, y yo pongo cara de póquer. ¿Qué le voy a decir? Me incomodo mucho siempre que alguien acude a pedir consejos de este tipo. ¿Y qué sé yo en qué debe invertir su dinero y su tiempo la gente? Yo eludo, pero él sigue:
-Porque a mí, lo que me gusta es escribir, y quiero dedicarme a eso. ¿Cómo lo ves?
El tipo quiere tirarme de la lengua, y cualquiera que me conozca un poco sabe que mi peculiar opinión sobre el periodismo y los periodistas como yo no está recogida en los manuales de Santillana ni se puede ir soltando por ahí alegremente. En cualquier caso, avanzo tímidamente:
-Hombre, si te gusta escribir... El periodismo es una buena escuela de escritura. Te fogueas y te salen callos en los dedos. Tienes que resolver problemas de estilo complicados en muy poco tiempo, y tener el culo pelado es bueno para cualquier oficio.
-Ya, claro... Pero es que... Escribir en un periódico o en una revista... -dice poniendo cara de asco-. Yo me refiero a escribir de verdad.
Estoy tentado de hacerle ver la paradoja (al fin y al cabo, el chico estudia Filosofía y entiende de estas cosas) de que está pidiendo consejo a alguien a quien considera intelectualmente inferior, a un periodistilla incapaz de "escribir de verdad". Y los consejos sólo se piden a quien respetas y valoras. Pero paso. No estoy ofendido, sólo divertido, y todavía tengo muchas lineas que escribir en el submundo del periódico, así que no puedo perder el tiempo con discusiones tontas (con lo que a mí me gustan las discusiones tontas).
Una mujer a la que admiré mucho, y de la que algún día escribiré, tampoco entendía por qué perdía mi tiempo en algo tan instrumental y decadente como el periodismo, que ella situaba en lo más mísero de los submundos del intelecto. "Si es por comer, se puede comer con cualquier otra cosa", me decía. No entendía que alguien con quien podía hablar de cine expresionista alemán o de las corrientes del liberalismo se dedicara a hacer "gacetillas". Mi propio compañero M. me advierte machaconamente de que esta profesión asesinará cualquier destello de talento que todavía quede en mí, si es que queda alguno. Otros insinúan que pierdo el tiempo haciendo reportajes sobre chorradas y que debería abordar temas más serios. El caso es que la norma general es tomar a chirigota la profesión que uno ejerce con variable entusiasmo según los meses. Y cuando hablan dos segundos contigo y comprueban que no eres oligofrénico, que puedes pronunciar oraciones subordinadas con fluidez y que has leído algo más que la serie naranja del Barco de Vapor, no entienden nada. Se les cae la imagen del periodista débil mental que tienen en la cabeza.
Antes, aún entraba al trapo, pero ya paso. Es una de las ventajas de la experiencia -que tampoco tiene muchas más: los otros aportes de la experiencia son enfermedades profesionales y hábitos malsanos-. He visto ya a unos cuantos titanes del intelecto caer desmoronados ante una colaboración periodística. He rehecho demasiados textos de eminencias que creían que escribir "en los papeles" era pan comido, un pasatiempo menor, pero que han sido incapaces de hilvanar dos párrafos con un poco de chicha e interés. Ya lo dice un muy admirado compi (y amigo): "Nada es fácil". Sólo la presunción y la altivez lo son. Pero esas cosas, en la gente inteligente, se suelen curar.
Porque, a decir verdad, yo sólo me siento inútil cuando veo que no puedo aportar nada práctico a mi entorno. Mi cuñado es fontanero y nos arregla los grifos. Michel fue mecánico y sabe hacer cualquier cosa que requiera una herramienta. Mi hermano me saca de embrollos informáticos cuando mi ordenador se vuelve incomprensible. Los amigos economistas nos ayudan con la temida declaración de la renta. Pero yo, que sólo sé escribir, y ni siquiera sé escribir de verdad, ¿qué hago? ¿Redacto cartas de amor a un ágrafo desesperado? Cuando había analfabetismo, aún podía resultar útil, pero en estos tiempos...
En fin, que da mucho gusto sentirse inútil y que nadie entienda lo que haces en la vida ni te pida favores. Sólo aspiro a alcanzar mayores niveles de inutilidad, hasta llegar a la inutilidad absoluta, hasta que me sea completamente imposible explicarle a un funcionario en qué invierto mi tiempo.
Comentarios » Ir a formulario
![]()
Autor: El Fary
Fecha: 04/03/2007 18:44.
![]()
Autor: valencia
No me creo que tu aspiración sea llegar a tener el máximo nivel de inutilidad posible.
Fecha: 05/03/2007 08:07.
Autor: manuel
desgraciadamente a veces, las más, lo que se dice pierde importancia. el mensaje viene ya condicionado por la línea editorial del medio, las filigranas estilísiticas tienen encima el peso de la maquetación, y así no pueden desarrollarse, la calidad de la información no importa más que el espacio disponible para desarrollarla...
realmente es muy dificil escribir con tantos corsés. quien logra que, a pesar de todo, el mensaje prevalezca y sea atractivo para el lector, es un buen periodista. si además es capaz de sujetar su ego es...bueno, imposible.
Fecha: 05/03/2007 09:35.
![]()
Autor: El Fary
Fecha: 05/03/2007 10:24.
Autor: jcuartero
Fecha: 05/03/2007 10:27.
Autor: Javivi
Eso sí: hay que reconocer que hay periodistas que escriben rematadamete mal. Mira, si no, el arranque de la crónica del partido del Zaragoza que saca hoy "El Periódico de Aragón":
"No es la primera vez, ni seguramente la última, que este Real Zaragoza desconcertante transita de la caverna futbolística al orgasmo goleador por el filo de su navaja ganadora. A algunos este estilo heterodoxo les lleva al paroxismo, a un subidón eréctil que agita sus neuronas dominicales, pero la mayoría razonable prefiere placeres menos convulsivos, más razonables en un deporte que al final suele premiar la regularidad."
Me parto el ojo.
Fecha: 05/03/2007 12:52.
Autor: manuel
ADEMÁS DICEN QUE USAR LAS MAYÚSCULAS EN INTERNET ES COSA DE MALEDUCADOS GRITONES, Y PREFIERO PASAR POR NECIO ANTES QUE POR DESAFORADO. NO OBSTANTE ME ESFORZARÉ EN MAYUSCULEAR ADECUADAMENTE PARA QUE ME LEAS CON MÁS FACILIDAD. :-)
Fecha: 05/03/2007 13:41.
![]()
Autor: EL FARY
Fecha: 05/03/2007 13:50.
Autor: Anakrix
Fecha: 05/03/2007 16:47.
Autor: S. del Molino
Valencia: la reflexión sobre la inutilidad va por los derroteros por los que dice jcuartero.
Jcuartero: brillante. Si hubiera premios al comentario del día en el blog, hoy te habrías llevado el gallifante, sin duda.
Manuel: no pretendía entrar en pormenores sobre el fatigoso mundo del periodista. Mi comentario era más a vuelapluma, la verdad.
Javivi: eso te pasa por leer los Deportes. Te lo tienes merecido. Yo sólo leo los anuncios por palabras de contactos, y ahí viene todo muy bien escrito, incluso en griego y en francés.
Anakrix: soy más que afortunado: ¡Soy un inútil!
Fecha: 06/03/2007 00:40.
![]()
Autor: Anro Martin
Mira, yo llevo varios, por no decir muchos años, dándole a los dátiles escribiendo paridas y aun considerándome un periodista y un escritor frustrado no me quita el sueño ni me deprime ese hecho....vivo y hago lo que quiero, que a veces es nada...solo vivir.
Fecha: 06/03/2007 10:46.
![]()
Autor: Antonio
Fecha: 06/03/2007 12:49.
Autor: Diego
Fecha: 06/03/2007 22:11.

