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¿JUSTICIA POPULAR?

Me alegra ver que hay voces que empiezan a llamar la atención sobre algo que me preocupa mucho desde hace unos años y que a todo el mundo parece darle igual. El otro día, en El País, la magistrada María Sanahuja escribía un valiente alegato contra la ley de violencia de género de 2004, sólidamente argumentado, y hoy, en Público, Rafa Reig se salía de la corriente "correcta" sobre la sentencia del juez Tirado y recordaba de paso algunos de los fundamentos del Estado de Derecho. Espero que estos islotes sean los primeros mojones de un debate amplio del que estamos muy necesitados antes de que sea demasiado tarde y los vengadores nos dominen.

Desde unos años a esta parte parece que hay un clamor que pide más severidad en las leyes y en los castigos penales. Las víctimas piden mano dura, y eso entra dentro de lo normal: en el dolor se clama venganza. Lo grave es que toda la sociedad empieza a secundar ese clamor y pide venganza a unos gobiernos que echan cuentas electorales, suman votos, y se apresuran a acallar al gentío vociferante.

La última reforma del Código Penal da miedo. Se ha legislado atendiendo el amarillismo de los medios de comunicación y las demandas histéricas de los exaltados. ¿Qué será lo siguiente? ¿La cadena perpetua, los trabajos forzados, la pena de muerte? Tenemos una cárceles saturadísimas incapaces de cumplir su propósito de reinserción social. Si ahora, además, la sociedad les exige que renuncien a ese propósito de reinserción y se centren en el ojo por ojo, diente por diente, vamos dados.

¿Qué justicia queremos? ¿Una que siga basada en leyes que tengan como objetivo garantizar la convivencia y solucionar los problemas para todos -y en ese todos van incluidos los delincuentes también-? ¿O una que vengue satisfactoriamente a las víctimas, que aplique algo parecido al ojo por ojo, que haga sufrir de verdad a los reos para satisfacción del gentío? ¿Queremos cadalsos públicos, escarmientos ejemplares? Digan abiertamente si es eso lo que quieren, porque yo me bajo en la siguiente parada y pido asilo al norte de Dinamarca.

Creía que habíamos llegado al convencimiento racional y justo de que la víctima no está capacitada para dictar el castigo de su verdugo. Creía que habíamos aprendido lo que significaba la presunción de inocencia y que habíamos desterrado los capirotes y las ejecuciones públicas con aplausos y vítores. Pero cada vez veo más pasos atrás: listas públicas de pederastas que ya han cumplido su condena (y, por tanto, no deben dar explicaciones a nadie de nada, están en paz), pero que la ven prolongada a perpetuidad, con una invitación constante de sus vecinos al ostracismo y a la vigilancia desconfiada -cuando no a la denuncia falsa o a la agresión jaleada por el barrio-; presunciones de inocencia pasadas por el forro de los fiscales en casos de presunto maltrato; denunciantes que pueden acusar alegremente a cualquiera sin aportar pruebas y sin sufrir consecuencia alguna por su falsa denuncia; ministros que dicen que se asegurarán de que un etarra que ha cumplido su condena no podrá vivir al lado de una víctima, como si alguien que ya ha pasado por la cárcel, y me da igual la circunstancia que le haya llevado allí, no pudiera vivir donde quiera o pueda, como cualquier otro ciudadano; jueces presionados hasta el punto de meter en la cárcel a quien la opinión pública señala... Cada nuevo episodio nos aleja del modelo democrático ilustrado y nos acerca a las tinieblas de la Edad Media, con sus inquisiciones y sus Torquemadas.

El caso de Dolores Vázquez, que pasó por la cárcel sólo porque un grupo de periodistas se ensañó con ella, debería habernos hecho reflexionar muy seriamente hacia dónde estamos yendo. La seguridad jurídica, uno de los pilares básicos que deben regir el ordenamiento jurídico de una democracia, como cualquier estudiante de derecho que lleve una semana en la facultad sabe bien, se está resquebrajando delante de nuestros ojos.

¿Tan excepcional es el caos que nos rodea como para que haya un clamor que pida mano de hierro para restaurar el orden? ¿Vivimos en un estado de emergencia y no me he dado cuenta? ¿Hay tiroteos en las calles, las mafias controlan los barrios, la policía se ve desbordada por las bandas criminales, no se puede pasear tranquilamente sin que los pederastas/violadores/agresores de género/terroristas de ETA nos apuñalen, la corrupción ha colapsado la administración? ¿De qué tenemos miedo hoy, en este país, a 25 de diciembre de 2008, qué nos asusta tanto? ¿Acaso entran constantemente en nuestras casas, acaso tirotean a nuestras madres cuando van a hacer la compra o secuestran a nuestros vecinos de camino al trabajo?

¿Qué paranoia de mierda es esta? Porque yo veo un país casi aburrido de puro tranquilo, con bares y restaurantes llenos; con un sistema sanitario que, con todos los peros del mundo, funciona de puta madre; con unos ciudadanos que saben algo más que leer y escribir gracias a una educación pública universal y saben buscarse las castañas del fuego, y con una administración que, a grandes rasgos, funciona bastante bien: la basura se recoge a diario, la luz llega a las casas, el agua es potable, las carreteras están practicables y bien conservadas y las cartas no se pierden en el camino. También veo un país donde el grado de violencia es muy bajo en comparación con otras épocas o con otros países. Si la población española envejece es porque en este país se puede llegar a viejo. ¿No ven que en los países dominados por la violencia y la miseria la población es muy joven, pues en cuanto los ciudadanos crecen un poco, o mueren en algún rollo chungo o emigran? Miren Marruecos, miren Argelia, miren Colombia, países todos ellos llenos de chavales. Si en un sitio domina la senectud, es porque es próspero y tranquilo. ¿Tan ciego estoy? ¿Tan alejado de la realidad vivo?

La España de los años 70 era mil veces más chunga e insegura que esta y, sin embargo, estaba poblada por gente que supo valorar la seguridad jurídica por encima de su seguridad personal. ¿Qué quiere decir esto? Que para vivir en libertad necesitamos un sistema legal que nos proteja contra vengadores, denunciantes falsos y policías con la porra floja. Que el protocolo de los procesos judiciales no es un folclore accesorio, sino un complejo mecanismo que pretende evitar ensañamientos, torturas y linchamientos. No es perfecto, claro que no, pero yo prefiero saber que las reformas de ese sistema imperfecto se encaminan a reforzar la seguridad jurídica de los ciudadanos y no a reforzar los deseos de venganza de la turba.

¿Queréis venganzas y mano dura? Muy bien, pues yo me apeo. No cuenten conmigo, que no voy a encender mi antorcha para unirme al gentío que exige al sheriff que le entregue el forajido para colgarlo en la plaza del pueblo. Yo no quiero eso, y seguro que hay más personas como yo. Si las hay, deberíamos hablar antes de que la turba consiga sacar al reo y lo linche.

25/12/2008 21:22 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

MADOFF, HÉROE DEL PROLETARIADO

Por la mañana, Don Batracio de la Minga Tiesa Wartington del Rocío abrió su ejemplar de Expansión y se enteró de que un pájaro de Wall Street le había estafado. Estafa piramidal, lo llamaban. Sin terminar el desayuno, cogió el móvil y llamó a su agente de Bolsa, pero estaba apagado o fuera de cobertura. Maldición. Buscó en la agenda al director de la sucursal de Banif con el que estuvo jugando unos hoyos el miércoles pasado, pero una voz le dijo que ese número tenía restringidas las llamadas entrantes. Doble maldición.

-Esto es intolerable, y exige una respuesta inmediata -dijo levantándose-. ¡Walter, venga aquí ipso facto!

-¿Qué desa, señor De la Minga Tiesa?

-Walter, he sido objeto de una estafa. Una estafa manifiesta, diría yo, y esta afrenta exige una respuesta inmediata.

-Cómo no, señor. ¿Llamo a los Miami por el procedimiento habitual? ¿A quién deben dar el aviso, señor?

-No, nada de violencia. Esto hay que resolverlo con dignidad, que sepan que no somos de su calaña. Walter, vamos a manifestarnos ante la sede del banco para exigir que nos devuelvan lo que es nuestro.

-Sí, señor. ¿Cómo desea ir a la manifestación el señor?

-En el Ferrari, que es más rápido.

-Lo cogió su hijo anoche y aún no ha regresado.

-Triple maldición. Tendremos que ir en el Rolls. Prepare pancartas.

-¿Pancartas, señor?

-Sí, Walter, pancartas.

-¿Y qué escribo en ellas, señor?

-Pues... No sé, Walter, usted es un subordinado, se supone que sabe de estas cosas. Lo que se suele escribir en las pancartas de las manifestaciones. ¿Es que lo tengo que pensar yo todo? Algo sutil, pero enérgico. Algo como "Non fuyades, malandrines" o "La bolsa o la vida". Ya sabe, esas cosas que gritan los operarios cuando montan huelgas.

-Así se hará, señor. ¿Quiere que inscriba yo mismo las leyendas sobre la tela?

-No, llame a la agencia que lleva la imagen corporativa de la empresa, que hagan algo vistoso. En media hora quiero una presentación en la sala de juntas y en otra media quiero que estemos manifestándonos frente al banco.

-De acuerdo, señor.

¿A que da mucho placer comprobar que los ricos no sólo también lloran sino que se la pueden meter doblada como a cualquier pringadete? Toma Madoff.

16/12/2008 00:30 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

COMARCAS

Una más y dejo de hablar de política, que me sube la tensión. Dice Biel (para los que no sufran Aragón, vicepresidente de esta comunidad y mandamás de modales protocaciquiles) que "Aragón es la única comunidad que ha creado un modelo territorial propio como las comarcas". Y se queda tan ancho. Dicen que hasta se fumó un puro.

Biel dividió Aragón en comarcas que responden a criterios más o menos históricos y reflejan bastante bien la realidad geográfica política de esta complicada tierra. Pero no se las inventó él. El proceso de comarcalización de Aragón lo copió de Cataluña, donde las comarcas funcionan desde hace bastante más tiempo, pero con una diferencia sustancial: en Cataluña, los consejos comarcales, un nivel administrativo situado entre los municipios y la comunidad autónoma, se eligen por sufragio universal cada cuatro años. ¿Alguien sabe cuándo se han convocado elecciones comarcales en Aragón? Nunca. Los consejos comarcales aragoneses los eligen los alcaldes de los municipios que integran la comarca. Son, por tanto, un órgano de legitimidad democrática más que dudosa.

Por supuesto, ni Biel ni nadie quiere oír hablar de elecciones, porque el tinglado comarcal le viene estupendamente bien para sus tejemanejes: yo te doy el control de esta comarca a cambio de que hagas coalición conmigo en tal ayuntamiento, si me das tal comarca no te monto una moción de censura en tal municipio... Se cambian cromos y todos tan contentos.

Así que Biel no sólo plagia a Cataluña y encima lo niega, sino que plagia sólo lo que le interesa. Las elecciones -esas mismas elecciones en las que él nunca ha logrado más que un puñado de votos, pese a lo cual gobierna, porque el PSOE así lo quiere-, pa los demás. Será que las elecciones no responden a la idiosincrasia aragonesa. Pensará Biel que aquí somos más de pucherazos que de urnas. O que las comarcas son algo demasiado importante como para dejarlas en manos del populacho.

11/12/2008 21:32 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

¿HASTA CUÁNDO?

Que no, que no y que no. Que una mentira no se convierte en verdad a fuerza de repetirla. Que ser político no es una profesión. No al menos en una democracia. Que no es un trabajo sometido a convenio colectivo, que no hay nadie de recursos humanos que valore tus aptitudes, que no necesitas estudiar, que no, que no y que no. Que todos los ciudadanos, según esa Constitución que acaba de cumplir treinta tacos, tienen el derecho de elegir y de ser elegidos para cualquier cargo representativo. Que nadie estudia para parlamentario ni para concejal, cojones.

¿Por qué nos empeñamos en mezclar churras con meninas, que diría Belén Esteban? Un cargo público en una democracia no es un puesto de trabajo. La remuneración que reciben no es un sueldo, sino el equivalente al óbolo griego, un sustento para que puedan ejercer sus funciones con plena dedicación y sin depender de intereses espúrios. ¿Prefieren que sea Botín quien pague a los políticos? Él estaría encantado de tener un parlamento a sueldo, y seguro que estaría dispuesto a quintuplicar los salarios actuales de sus miembros.

Por tanto, si los cargos públicos electos no son empleados y el dinero que reciben (de nuestros impuestos, sí, ¿de dónde si no?) no es un sueldo, en consecuencia, no pueden acogerse al régimen de los trabajadores y reclamar sus ventajas. No tienen vacaciones, ni tiempo libre, ni baja por enfermedad ni por ningún otro concepto. Su dedicación es plena, y si no pueden asumirla, pueden dimitir y volver a su trabajo, donde podrán acogerse a todo lo que diga el convenio colectivo de su sector o empresa.

Una diputada valenciana ha votado por e-mail porque estaba disfrutando de su "baja de maternidad".

¿Su baja de qué?

¿Una diputada?

Lo siento, pero los diputados no tienen que conciliar nada. O están o no están. Puede llevarse a su crío al parlamento y darle la teta en el escaño, pero si quiere votar, tendrá que asistir a la sesión. O está con su hijo o es diputada. Las dos cosas no pueden ser. La conciliación es para las currantas, y lo suyo es un cargo público. La conciliación es para mí, que trabajo exclusivamente por un sueldo, no como responsable y representante de quienes me han elegido.

Si seguimos dando por sentado que la política es una profesión como cualquier otra, la democracia pronto será pura retórica. Quizá ya lo sea. Quizá ya sea imposible la participación ciudadana en el debate público. Y la política nos incumbe a todos, no es asunto de profesionales que reclaman bajas de maternidad. 

Me alarma que nadie más plantee estas cosas. ¿Es que nadie ve que la profesionalización de la política es la puntilla de muerte de la democracia? ¿Hasta cuándo vamos a consentir que una cuadrilla de autoproclamados políticos profesionales monopolice el debate público?

11/12/2008 00:05 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

ZARAGOZA QUISO SER LATINA

Mis jefes me han pedido un pequeño artículito de opinión que ha salido publicado hoy en Heraldo. Al final, se ha quedado incluso más pequeñito, tras cambiar su ubicación original, pero creo que queda claro el mensaje. Aquí os lo dejo:

Hace unos años, a unos argentinos enraizados en Zaragoza se les ocurrió desempolvar el vetusto emblema de la "Hispanidad" y aprovechar el día de la ídem para convertir la capital aragonesa en un nodo donde se entrecruzaran las culturas de ambos lados del Atlántico. La ocasión la pintaban parda: los nombres de Zaragoza y el Pilar evocan poderosas emociones en toda América Latina y, bien jugada, la apuesta podía animar mucho la escena cultural local. Así nació Zaragoza Latina, un ciclo dedicado cada año a un país del otro continente, con muchos intercambios artísticos y un gran concierto en las fiestas del Pilar.

Así fue hasta hoy. No busquen en el programa de festejos de este año, que por Zaragoza Latina no viene nada. En esta post-Expo no hay parné para zarandajas.

Sin embargo, si se acercan a Madrid, podrán disfrutar estos días del festival Vivamérica, que se celebra también (simultáneamente) en Tenerife y Bogotá, aprovechando la potencia evocadora del 12 de octubre. ¿Y saben quiénes participan en ese festival? Pues los compañeros de viaje de esos argentinos, los músicos y artistas aragoneses que orbitan en torno a la revista "Zona de obras". ¿Por qué no están en Zaragoza? ¿Por qué el Ayuntamiento consiente que otras ciudades aprovechen proyectos que ya funcionaban aquí? Otra ilusión que se va. Nos quedaremos con nuestro cierzo, mientras otros disfrutan de las brisas del Caribe.

08/10/2008 19:49 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 6 comentarios.

EL LIBERALISMO Y EL LIBERALISMAJE

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Laissez faire!, que gritaban los primeros liberales. Dejen hacer al mercado, que se autorregule. Reduzcan el Estado a un ejército y unos cuantos policías para cuando las cosas se pongan feas y dejen que los empresarios, esos superhombres, se las apañen solos. Que la sana competencia rija la sociedad, que cada uno se pondrá en su sitio.

Eso predican los llamados neocon, que tienen nombre de malo de cómic, y eso han hecho hasta ahora, restregando sus nalgas sobre la cara del cadáver de Keynes, ese protocomunista.

Oiga, es que a lo mejor el Estado debería organizar un sistema sanitario decente y tal, les pedían los cizañeros de las turbas.

¡No! Eso es intervencionismo. Contrate un seguro privado y estimule la economía, gañán, les respondían. ¿Qué quiere, que se lo pague todo papá Estado?

Oiga, es que a lo mejor habría que organizar un sistema de becas para que todos los ciudadanos pudieran acceder por igual a la educación superior y la única criba la establezcan los méritos y la inteligencia de cada uno y tal, les pedían los cizañeros de las turbas.

¡No! Eso es intervencionismo. Si usted es listo, no se preocupe, que algún emprendedor con altas miras le tutelará si le cae en gracia. Trabaje, ahorre o pida uno de esos créditos bancarios para estudiantes, gañán. ¿Qué quiere, que se lo pague todo papá Estado?

Oiga, es que a lo mejor habría que montar un sistema de pensiones que no obligue a los ancianos a escarbar en la basura y tal, les pedían, insistentes, los cizañeros de las turbas.

¡No! Eso es intervencionismo, ¿cómo les vamos a hacer eso a los bancos, cómo les vamos a quitar clientes? ¡Que hubieran contratado un plan de pensiones, gañanes! ¿Qué quieren, que se lo pague todo papá Estado?

La cosa nos había quedado clara. Rockefeller es nuestro dios y Chrysler su profeta. Hágase a usted mismo, no medigue al Estado, viva su libertad a gusto y deje de molestar. Si no puede pagarlo, pida un crédito. OK, fale, comprendido, ya nos buscamos la vida por ahí, les dijimos, vencidos y desarmados.

Pero el otro día sonó el timbre de los neocons. Ya iban a echarles a los perros, temerosos de que los cizañeros de las turbas volvieran con otra de sus monsergas comunistas, pero al otro lado de la mirilla había un grupo de colegas: los hermanos Lehman y cuatro o cinco amiguetes más. Llevaban una botellita de vino como regalo.

-Hombre, cuánto bueno, pasad, pasad, sentaos a gusto, que estáis en vuestra casa. ¿Un habanito?
-¿De los que están prohibidos por el bloqueo a los comunistas? No, gracias, me acaban de traer una remesa. Intercambiemos cigarros.
-Faltaría más. Y bien, queridos amigos, ¿qué os trae por aquí?
-El crack de Wall Street y tal, que nos ha pillao a contrapié.
-Sí, algo he oído. ¿Y qué podemos hacer por vosotros?
-Pues oiga, es que a lo mejor habría que organizar una intervención estatal para salvar nuestras empresas de la ruin ruina y tal. Ya sé que eso es intervencionismo y como liberales estamos radicalmente en contra de que papá Estado pague nada, pero...
-Ps, no digas más. Eso está hecho. Entre amigos, sobran las excusas. Luego me dices cuantos milloncejos necesitas y te hago una transferencia desde la Reserva Federal. Hala, vamos a echar un cinquillo.
-¡O un mus!
-¡Venga ese mus!

No se les puede culpar. Por los colegas, lo que sea. Si el respetado ingeniero hecho a sí mismo que presume a todas horas de haberlo conseguido todo con su esfuerzo y no tolera que le endosen "recomendados" en su equipo se apresura a enchufar a su vástago cuando le llega la edad de trabajar, aunque sea un inútil que no se sabe atar los zapatos, ¿por qué los liberales no van a usar el Estado que controlan y desprecian a la vez para echarle una manita a sus colegas? Entre la gente que se quiere, hay que dejar la ideología a un lado, ¿verdad?

A mí me ha emocionado ver a Bush salvando a sus amigos en peligro. Claro que para tener callados a los cizañeros de la turba ha tenido que decir que interviene en la economía para evitarnos la ruina a todos. Está bien, George, nos lo creeremos (guiño, sonrisa y codazo cómplice), pero tú y yo sabemos que esto no tiene que ver con la política: tío, eres un sentimental y lo has hecho por amistad. Qué grande: antes que presidente y antes que liberal o neoliberal, eres amigo de tus amigos. Chapeau. El día que la amistad y el amor se antepongan al fin a las convicciones, a la profesionalidad y a las ingratas leyes, alcanzaremos la soñada Arcadia de los osos amorosos postliberales. Pero de osos amorosos guays, de los que viven en las nubes y hablan ñoño, no de esos osos que huelen mal, se refrotan por los árboles y llenan el bosque de zurullos de treinta kilos. Esos, como no tienen amigos, que hagan cola en la seguridad social, a ver si encuentran una raspa de salmón o algo que les tenga entretenidos y sin protestar.

21/09/2008 23:52 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad No hay comentarios. Comentar.

MAMPORREROS DE MIEMBRAS

Según la RAE:

mamporrero. (De mamporro). m. Hombre que dirige el miembro del caballo en el acto de la generación.

Noble oficio que ha permitido que los sementales gocen con las yeguas más turgentes y regeneren las bellas razas de los purasangre. Los filólogos y los notarios me perdonarán que, en un sentido figurado que atenta a la pulcritud académica, aplique la denominación de este oficio a quienes, con imparable denuedo, dirigen la miembra de la ministra Aído hacia nuestros contritos y tensos esfínteres traseros. Son los cortesanos siempre atentos, que no dejan escapar una oportunidad para obtener la caricia del amo o para sacarle la cara cuando la pone en evidencia. El domingo lo ha hecho en El País, con paja mental freudiana de propina, Adolfo García Ortega. Allí se lee:

El problema de la palabra "miembra" es que se enfrenta directamente a "miembro"; lo refleja, lo varía, lo feminiza. Le quita su dominio, en todo caso, lo reta a que reparta papeles y derechos, lo destrona, lo divide, lo contemporaneiza (perdón por el verbo).

Y más abajo, continúa:

Ahora lo que le ha dado miedo a muchos varones es que al miembro, por fin, le ha salido una posible variante liberadora, la posibilidad de que la mujer también lo pueda ser sin tener que renunciar a su identidad de mujer, es decir, por fin puede ser miembra. Todo rechazo ante la palabra, si no es por razones más simbólicas o profundas, cuando no oscuras, no debería escandalizar a nadie, ni hacerle reír. Es sólo cosa de repetirla varias veces para darse cuenta de que no suena nada mal, incluso de que, una vez se acepte por la normativa de la RAE (que todo llegará), será vista como apropiada.

Eso sí que es penetración argumental y no la del mamporrero. Es cierto, lo confieso, me ha calado. A mí y a todos los falócratas que en España somos. El lapsus ha retumbado con estruendo en nuestros cuchitriles de macho. Su ruido liberador ha hecho añicos la botella de Anís del Mono, sus vientos de cambio han apagado nuestras fálicas farias y su arrolladora luminiscencia nos ha dejado boquiabiertos y nos ha hecho tragarnos el palillo que llevábamos prendido en la comisura del labio. ¡Vade retro, vagina! ¡Atrás, clítoris creciente! ¡No nos despojes de nuestra secular hombría, por dios, déjanos vivir y no nos castres, Bibiana!

¿Cómo no me había dado cuenta de que lo que me molestaba del asunto no era el empecinamiento y la impúdica demostración de caradura e ignorancia satisfecha de la ministra y sus cortesanos, sino cómo estaba atacando el núcleo fundamental de mi machismo, de las creencias falocráticas en las que he sido adoctrinado? Gracias, Adolfo García Ortega, por abrirme los ojos. Corro al baño a desmembrarme antes de ir al cine a ver Sexo en Nueva York. ¿Os apuntáis, chicas?

23/06/2008 01:34 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

MINISTRADAS

Primera ministrada

Estaba cogiendo el sueño, con el Hablar por hablar muy bajito bajo la almohada, y empezó el boletín de noticias de las cuatro de la madrugada. Entre tinieblas, escuché a la ministra Aído decir "a los miembros y miembras...". Clinc. Di un respingo. Me desvelé. Afiné el oído esperando el comentario chusco del presentador, alguna bromilla sobre el desliz, pero el tío siguió el informativo como si tal cosa. A mí me costó un buen rato volver a coger el sueño, y cuando lo hice tuve pesadillas con transexuales preoperados que me enseñaban sus miembras.

Al día siguiente me entero de que la frase ha tenido su lógica repercusión. Brotan chascarrillos cual setas, los académicos, conjurados en aquelarre, se llevan las manos a la cabeza (lo hacen con dificultad debido a la artrosis propia de sus edades), y cada diario aprovecha para barrer para su casa. Hasta ahí, todo normal. Lo que me empieza a no parecer tan normal es que la ministra no da su brazo a torcer ni toma ninguna de las dos salidas posibles que tiene ante sí: esconder la cabeza cual avestruz hasta que otro vuelva a meter la pata, o pedir disculpas, reírse un poco de sí misma y pelillos a la mar.

Pues no, en lugar de decir que un lapsus lo tiene cualquiera, se ha metido en un jardín de estulticia muy bochornoso, elevando a categoría de neologismo lo que no es más que una ridícula cagada. Vamos, que quiere que aceptemos barco como animal de compañía porque para eso ella ha traído el Scatergories. Lo peor de todo es que no está sola en su empeño: una cohorte de mamporreros ha acudido a hacerle coro a sus delirios. Ya se sabe, en este país los cortesanos nunca le dirán al emperador que va desnudo. En fin, si ya el Ministerio de Igualdad sonaba a patochada pueril, la actitud de su titular parece confirmar los temores.

Segunda ministrada

Esta es más antigua, pero todavía colea con cartas al director en todos los periódicos, y todas en el mismo sentido. Mucha gente está cabreadísima con el hecho de que Carme Chacón sólo se haya cogido dos de los cuatro meses de baja por maternidad tras tener a su cachorro. Dicen que está dando muy mal ejemplo a las madres trabajadoras de este país, que dónde vamos a llegar y no sé qué más. En ese sentido he leído muchas opiniones, pero sólo he leído a una persona que piense lo mismo que yo: ¿por qué diantres tiene que cogerse un ministro una baja de nada?

Para empezar, me toca las narices la pedagogía gubernamental. Los ciudadanos queremos un gobierno, no unos profes ni mucho menos unos líderes que nos guíen hacia horizontes turbios. El gobierno propone leyes, administra, recauda impuestos y construye carreteras. Y punto, no tiene que pedagogizarnos: quienes votamos somos mayores de edad y la ley nos reconoce plena responsabilidad, así que no nos pongan pañales, que sabemos ir al baño. Por tanto, ¿por qué los actos individuales de sus miembros han de ser ejemplo y guía para nadie? Ejemplarizar no entra dentro de sus competencias. O no debería en una democracia digna de ese nombre.

Dicho esto, un ministro, un diputado o un senador no son trabajadores. No lo son. Perciben unos emolumentos por dedicarse plenamente a la res pública, pero esos emolumentos están concebidos en origen para garantizar su independencia, para que ningún grupo de interés les compre. Son herederos del famoso óbolo de la antigua Atenas. No son salarios propiamente dichos porque sus actividades no son laborales, y el hecho de que las consideremos como tales dice muy poco de una democracia. Son un grupo de ciudadanos que voluntariamente, sin que les azuce una necesidad pecuniaria, se dedican a algo tan ingrato como el bien común. Para que puedan llevar su tarea con dignidad, se les da toda clase de facilidades a cargo de los presupuestos generales del Estado, pero a cambio se les exige una dedicación plena. Absolutamente plena, valga la redundancia. Un ministro lo es todo el tiempo, incluso cuando llega a casa y se prepara un nescafé con picatostes. Incluso cuando está durmiendo a las cuatro de la mañana. Sin vacaciones ni días libres. Su jornada no empieza ni acaba, siempre está en marcha. En cualquier momento debe estar listo para atender sus responsabilidades con la res pública, porque no es un trabajador, es un cargo. Por tanto, no se le pueden aplicar los derechos que asisten a los que sí trabajamos para cobrar un sueldo y para desarrollar una actividad meramente profesional. Y eso implica, por supuesto, muchísimas renuncias, pero si no se está dispuesto a aceptarlas, que renuncien al cargo. En ese sentido, las ministras pueden tener los hijos que quieran, pero lo de cogerse una baja roza el insulto: que se le den toda clase de facilidades, que le monten una guardería de lujo en el despacho, que viaje con un séquito de cuidadoras, que los payasos de la tele entretengan al churumbel mientras ella está reunida, pero que no nos tome el pelo.

¿Qué será lo próximo? ¿Ministros afiliados a sindicatos? ¿Huelgas ministeriales? ¿Comités de empresa gubernamentales? Si a muchas madres trabajadoras les ha indignado que Chacón no se coja la baja entera, a algunos nos ha parecido un choteo para todos los trabajadores reales (con nómina y 30 días de vacaciones) de este país.

13/06/2008 13:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

APOCALIPSIS CAMIONERO

¡Desabastecimiento!

Gente llenando los carros y los depósitos de gasolina. Más madera, es la guerra. ¡Todos a los refugios! ¡Abandonen a los ancianos en la cuneta, sólo son una carga! ¡Manden a sus hijos a buscar comida como si fueran hienas!

Joder, un día de huelga de camioneros y ya nos hemos vuelto locos. Si esto en Francia pasa cada mes, por dios. Quizá por eso los franceses, acostumbrados a los histerismos huelguísticos, le dieron pasta a Michael Haneke para que rodara Le temps du loup con Isabelle Hupert. Un drama apocalíptico de unos supervivientes a no se sabe muy bien qué hecatombe. No es la mejor peli de Haneke, pero se deja ver.

Nosotros hoy en el supermercado nos hemos limitado a comprar morrudeces para hacer una cena maja. En la nevera hay pocas subsistencias. No importa: como María Antonieta, si no hay pan, comeremos macarrons. De hecho, en Fantoba, la pastelería más maravillosa de Zaragoza, venden macarrons como si esto fuera Versalles (curioso e inútil dulce el macarron. Rococó puro)

En fin, yo creo que una huelga como esta se merece una canción como esta. Yo también quiero llevar el pecho tatuado, en camiseta y mascar tabaco.

 

10/06/2008 01:43 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

DE TURISMO POR ZARAGOZA

Cuando el ejército se ha retirado y ha dejado de ocupar el centro de la ciudad, hemos salido de nuestra madriguera para disfrutar del paisaje de después de la batalla. Teníamos que ir a recoger las acreditaciones de prensa para la Expo y, con la excusa, nos hemos dado un laaaaargo paseo de esos que nunca damos. El centro de acreditaciones de la Expo estaba a reventar de periodistas: el domingo abría exclusivamente para gestionar las acreditaciones de prensa, así que nos hemos encontrado unos cuantos conocidos haciendo cola, claro que seguramente nadie aparte de mí ha tenido que soportar la humillación de la que he sido víctima. ¡Me han hecho un lifting en la foto de mi acreditación! Alguien ha photoshopeado la imagen y la ha estirado. Estoy apepinado, como Blas. No sé cómo tomármelo, la verdad. Espero que para utilizar el pase no tenga que apepinarme la cabeza para que el de la puerta no diga que el de la foto no soy yo. Cris, en cambio, sale estupenda, con proporciones de terrícola.

Con los deberes burocráticos hechos y toda una tarde de domingo sin militares desfiladores por delante, decidimos hacer turismo en nuestra propia ciudad, así que echamos a andar por los alrededores de la Expo y cruzamos la nueva pasarela del Pincho, de Manterola, que es fantástica. Desde allí se ve un skyline maravilloso de la Expo, y hemos constatado con tristeza lo que ya sabíamos, que la joya arquitectónica de la nueva Zaragoza, el Pabellón Puente de Zaha Hadid, se pierde entre la maleza. No hay forma de obtener una perspectiva suya decente. O se lo comen los edificios de la Expo, o se lo traga el gigantesco Puente del Milenio, demasiado cercano. Una pena, porque me han explicado que, arquitectónicamente, aquello es la bomba.

Íbamos a ponernos a despotricar, a expulsar algo de bilis municipal, pero el día estaba demasiado dominguero para cabrearse y estábamos en medio de algo fantástico: las riberas del Ebro llenas de zaragozanos y de algún que otro guiri. Tras décadas y décadas de tratar al río como un estercolero, al fin ha vuelto a formar parte de la vida de la ciudad. Aquello parecía la pradera de San Isidro en un tapiz de Goya: miles de personas encantadas de poder pasear y de retozar en la hierba a la orilla de un río que ya no hiede, aunque baja chocolatoso. Nos acordamos de París, de Toulouse, de Burdeos, de todos esos sitios donde la gente se sienta junto al río y deja pasar las horas. Me conformaría con que la Expo dejara como legado un río integrado al fin en Zaragoza. Ojalá ir al Ebro se convierta pronto en una rutina para todos. Eso sí, se echan de menos algunas cosillas básicas. Con mucho esfuerzo, y tras olfatear como sabuesos, hemos dado con una terraza orillera donde reponer energías con unos enormes y helados zumos de cebada. Las riberas están estupendas, los parques son maravillosos y los paseos al borde del agua, de puta madre. Pero faltan abrevaderos. No sólo vamos a ir al río a solazarnos y a meditar: muchos meditamos mejor con una jarra de cerveza y una ración de calamares. Por favor, más chiringuitos, señores munícipes.

Zaragoza ha mutado de forma bestial. En muchos aspectos, no es ni sombra de lo que era hace cuatro años. Mi trabajo me obliga a patearme bastante la ciudad. Puedo decir que no hay barrio ni rincón que no conozca, y en todos he estado por mil motivos y excusas diferentes. Pero ni cuando la pateo trabajando -porque la percibo de forma utilitaria, hago la faena, me monto en el taxi y me largo- ni cuando la pateo por placer nocturno -porque ya nos la sabemos, caminamos sobre seguro por abrevaderos hogareños- soy del todo consciente de lo muchísimo que ha cambiado. En este paseo, que hemos decidido hacer con ojos y modales de turista, nos hemos dado cuenta al fin de todo lo que está pasando.

Y también de lo que queda por hacer. Cuando hemos vuelto al centro y nos hemos adentrado por el Casco Histórico hemos vuelto a caer en la cuenta de que ha quedado marginado del cambio. No del todo, pero prácticamente. Se ha perdido una oportunidad irrepetible de inyectarle vida al corazón palpitante de la ciudad. Muchos de los proyectos que rondan desde hace décadas se han quedado sin hacer o se han hecho a medias: ¿por qué no se ha aprovechado para montar un museo de arte contemporáneo digno de ese nombre en uno de esos maravillosos palacios renacentistas que se caen a trozos? ¿Qué pasa con San Pablo, ese Barrio Chino local que no termina de tirar para adelante? Está muy bien que los millonazos de la Expo se hayan invertido en crear la red de Cercanías (que hace mucha falta), en mejorar los colapsados accesos y las rondas de circunvalación y en equipar los barrios periféricos tradicionalmente más marginales y deteriorados, como Oliver o La Almozara. Pero, ¿tanto costaba pensar en la Zaragoza de todos, la que pisaban los romanos, la que la artillería francesa convirtió en escombros hace 200 años?

Belloch, tan fanfarrón como siempre, dice que tras la Expo, Zaragoza será la tercera ciudad de España. O no conoce nada su país o no sé cómo puede decir algo así sin descojonarse. Sí, arquitectónica y urbanísticamente, la ciudad tendrá unas cuantas cosas que enseñarle al mundo. Pero nada más. ¿Se ha dado Belloch una vuelta por Valencia? ¿Ha visto el Barrio del Carmen, lleno de vida a cualquier hora del día o de la noche? ¿Ha estado en Bilbao, más allá del Guggenheim? ¿Ha visto cómo se ha transformado el corredor industrial de la ría, cómo se ha reinventado tras la reconversión? ¿Conoce Sevilla, ha visitado alguna vez Córdoba? Incluso Málaga, que sigue teniendo unos problemas sociales gordísimos y más propios de Senegal que de la novena potencia económica mundial, ha dado un giro a su centro histórico, con una calle Larios viva y bien viva a todas horas. Lo de la Expo es espectacular, lo reconozco, pero seguimos siendo un páramo en muchos otros aspectos. Un páramo confortable y acogedor. Se vive muy bien aquí, pero se echan de menos la garra, el nervio y la ilusión que se respiran en otros sitios. Una actuación seria y creíble en el Casco quizás haría que las palabras de Belloch no sonaran a coña.

Pero qué sabré yo, que sólo soy un turista cansado de caminar.

02/06/2008 01:55 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

LAS FUERZAS VIVAS, Y BIEN VIVAS

El lunes apenas pude trabajar por la mañana. Cuando intentaba cerrar una cita por teléfono, varios F-18 en vuelo rasante me cortaban la conversación. Cuando me reuní con mi jefe, varios F-18 en vuelo rasante convirtieron la reunión en un literal diálogo de sordos. Cuando me puse a redactar un artículo, varios F-18 en vuelo rasante me obligaron a reescribir diez veces el arranque, y al final lo borré y lo dejé para la tarde. Entonces, los vuelos de los F-18 cesaron. Y empezaron los helicópteros de la policía.

Afuera, cientos de soldaditos montaban un graderío en la avenida de la Independencia. En las avenidas cercanas, un caos de tráfico fenomenal provocado por el cierre del paseo y por el trasiego de los bestiales land rover conducidos por soldaditos. Hermosa ciudad, iba pensando camino del hogar. O eso creo que pensaba, porque el vuelo rasante de otro F-18 y la batida de dos helicópteros policiales me hicieron perder el hilo de mis pensamientos.

Para la mayoría de los españoles, Zaragoza es una ciudad cuartelera, llena de militarotes, el lugar donde Franco daba clases y donde los americanos tenían una base. Yo he hecho mucha pedagogía (de esa que le gusta tanto a Zapatero) entre mis amigos, procurando enseñarles la ciudad moderna, apacible y acogedora en la que creo que vivo, muy alejada del tópico baturro, gañán y soldadesco que se le atribuye. Dentro de nada se inaugura una Expo que quiere convertir Zaragoza en una capital europea cosmopolita y de diseño. No es que me emocione que la ciudad pueda acabar siendo una réplica abortada de la Barcelona de los premios FAD, pero me alegraba saber que el tópico cuartelero y fachuzón iba a quedar desterrado. Pues no señor: para que los civiles que no hemos hecho la mili no nos olvidemos de que esta plaza les pertenece, van a desfilar triunfalmente por ella y nos van a peinar a raya con sus F-18. Edificante.

En casa, hojeo el periódico y leo que los obispos dicen que la Iglesia en España está perseguida. Y lo dicen un día, el del Corpus, en el que han paralizado calles y plazas de todas las ciudades y ante cientos de alcaldes que procesionan diligentemente a su lado. Si están en las catacumbas, éstas son muy confortables y están bien llenas de gente engalanada. Yo me apunto a su persecución (a ser perseguido, no perseguidor, que no tengo cuerpo para correr detrás de nadie).

Perdón, no quería ser irónico. Porque, ¿y si los obispos tienen razón? ¿Y si es cierto que están perseguidos y los F-18 y los soldaditos han salido a la calle a la caza de obispos en procesión? ¡Escóndanse, prelados, no dejen que les encuentren!

27/05/2008 01:04 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 16 comentarios.

HOMO LUDENS

Dedica hoy El País dos paginones a la polémica sobre los videojuegos violentos, con el lanzamiento de GTA 4 (qué lejos queda mi cumpleaños, día en el que espero poder jugar a él por fin) como trasfondo. Asumo que el reportaje está escrito pensando en padres timoratos y asustadizos y no en mí, jugador descerebrado, pero algunos de los testimoniantes dicen unas burradas de tal calibre que me han sacado del sopor de la siesta dominical. Un señor que preside una asociación llamada Protégeles (¿de qué, de quién?) dice:

Tras la consola, uno adopta un papel proactivo, es el protagonista. No es lo mismo presenciar violencia, como sucede con el cine, que practicar violencia. Uno puede manipular al personaje de forma que viole, extermine. Es totalmente diferente.

¿Papel proactivo? Podría habernos ahorrado el pleonasmo. ¿Sabéis qué otros personajes puede manipular un niño para que violen y exterminen? Los clics de Playmobil. O una Barbie mutilada por un G-Joe. O una canica de cerámica hecha añicos por otra de cristal (qué rabia daba eso). ¿Cuál de las dos violencias "proactivas" es más aceptable? De niños, mi hermano y yo jugábamos a que el barco de Playmobil, transformado en una nave espacial interestelar del siglo XVII, se estampaba contra el parking de Moltó. Había decenas de muertos espantosos, y los G-Joe siempre pasaban a cuchillo al capitán del barco y secuestraban a la clic hembra. ¿Deberían nuestros padres haber puesto coto a tan horribles matanzas?

Otra perla, esta vez de un psicólogo (una profesión tan charlatana y vacua como la que tengo el gusto de ejercer, pero con un pedigrí ligeramente superior):

En ocasiones, los niños no son conscientes del papel que están representando, y pueden llevar a cabo acciones que les dicta su imaginación. En un adulto es más difícil que suceda, porque su personalidad ya está forjada, pero aún podemos recordar el desdichado acto criminal cometido por el asesino del juego de rol, que llevado por su psicopatía, convirtió en realidad una ficción. Y fíjese que los juegos de rol son juegos de carácter muy educativo, que desarrollan la imaginación y las relaciones sociales.

No seré un experto, ni siquiera padre, pero he sido niño (y me gusta pensar que en algunos aspectos no dejaré de serlo nunca), y cuando un niño dice "vamos a jugar" activa los mecanismos de la representación, empieza a funcionar en un mundo paralelo al real. Si un niño que juega a policías y ladrones no sabe que está ejecutando una representación (un rol), quizá ese niño tenga un problema mental, pero es problema del niño, no del juego. Que haya psicópatas que sean incapaces de activar los mecanismos lúdicos de teatrillo no hace perversos los juegos, de la misma forma que mi fantástico, variado y muy afilado set de cuchillos de cocina no me convierte en asesino.

Pero hay más, porque con una condescendencia que raya lo miserable, el psicólogo dice que el niño no es consciente del papel que está representando porque su personalidad no está forjada, pero que en el adulto "es más difícil que (esto) suceda". Con todos mis respetos: ¡y una mierda! Al revés, es el adulto constreñido por las obligaciones y las coacciones (sutiles o groseras) de la sociabilidad el que suele tener problemas para discriminar persona y personaje. Cuando un niño juega sabe perfectamente que se mueve en los parámetros del juego. Cuando un adulto juega, suele tomárselo todo muy en serio. El ejemplo más claro es el sexo: un juego muy divertido que el adulto es incapaz de tomarse como tal y en el que se sumerge con mueca de trascendencia. A veces, como si en vez de estar jugando estuviese representando un drama cósmico. A los adultos se nos insta a despojarnos de esa capacidad lúdica innata que poseen los niños. Algunos llaman a eso madurar. Yo prefiero hablar de idiotez supina.

Entiendo que, como fenómeno todavía novedoso, haya padres que no sepan enfrentarse a esa forma de jugar con esa violencia tan descarnada. Pero que no se engañen: GTA sólo es un policías y ladrones sofisticado donde tú juegas a ser ladrón. ¿Que podrías ser policía? Sí, claro, pero sólo los pringaos pelotas quieren ser polis. Lo que mola es ser el malo y quedarse con la chica.

Lectura recomendada a propósito de todo esto para padres preocupados y concernidos: Homo ludens, de Johan Huizinga. Un clásico de la antropología donde se reflexiona muy atinadamente sobre cuestiones como esta.

En cualquier caso, estaría bien que empezáramos a tener claro que los niños, los púberes y los adolescentes no son imbéciles por ser menores de edad. Hay niños, púberes y adolescentes imbéciles, claro, pero su imbecilidad no proviene del hecho de ser niños. Si tanto se preocupan por ellos, trátenlos con más respeto y menos condescendencia.

18/05/2008 16:01 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 7 comentarios.

LAS TETAS DE LA SOBRINA

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Eróticamente, no será la mejor portada de Interviú -aunque para gustos, las tetas-, pero en cuanto a morbo, se han superado. Ahí está la sobrina de Rouco Varela, el arzobispísimo, cual virgen prerrafaelita después de haberle dado la teta al niño Jesús.

Dice el texto de Interviú:

Cuando era pequeña, Magdalena Rouco Hernández (Tenerife, 1981) rezaba a diario. Su familia era muy religiosa, sobre todo su padre, quien veneraba a su hermano pequeño, Antonio María Rouco Varela, actual cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal. “Mi padre nos hizo ver a mis hermanos y a mí que mi tío era un ser superior, una especie de santo”, recuerda Magdalena. Pero mucho ha llovido desde entonces y grandes han sido las decepciones que el arzobispo de Madrid ha causado a su sobrina, según asegura ésta: “A través de mi tío he descubierto la hipocresía de la Iglesia, que predica una cosa y hace la contraria. Mi tío no se cansa de repetir que la familia es sagrada, que hay que respetarla y luchar por ella, pero luego él desprecia y abandona a la suya”.

En los buenos tiempos del anticlericalismo -mucho más arraigado en la cultura popular ibérica que el clericalismo-, cuando alguien se refería a la "sobrina" del cura ya sabía a qué sobrina se refería. Por eso me da más morbo pensar que en realidad esto es el despecho de una hija. Walt Disney, que de eufemismos sabía un rato, nunca dejó que sus personajes tuvieran hijos. Mickey y Donald tienen tíos, y ellos, a su vez, tienen sobrinos, pero nunca aparecen padres ni hijos por ningún lado. Para evitar que los niños pregunten cosas incómodas (y, como suele ocurrir, las medidas que toman para evitar las incomodidades acaban creando mundos mostrencos y más que incómodos, traumáticos)

Pues ahí la tenemos. La sobrina, harta de eufemismos y con ganas de hacerse con unos duros y reírse un poco, se quita el sostén y le atiza un sonoro bofetón (o tetazo) a su tío el arzobispo. Qué gustazo debe dar una cosa así. Qué liberador, y no sólo por lo frescos que se quedan los pechos al aire, sin la opresión del célibe sujetador.

06/05/2008 01:12 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

MARIANO SE VA DEL PAPEL

Los dos se llaman Mariano y los dos tienen una relación especial con las gaviotas, pero son personas muy distintas. Rajoy sólo conoce las gaviotas del logo de su partido, mientras que Gistaín ha descubierto una nueva especie: las gaviotas zaragozanas. La ciudad de las gaviotas era el título de la columna que, día tras día, desde hace ya unos añitos, sacaba Mariano Gistaín en El Periódico de Aragón. Ayer anunció, muy parcamente, que abandonaba esa ciudad de las gaviotas, que decía adiós al papel y que se iba a sus aventurillas interneteras. Ignoro los motivos que le llevan a tomar esa decisión, aunque él habla de un poco convincente cansancio tras llevar demasiados años haciendo lo mismo. A mí me apena como periodista. No están los tiempos para ir perdiendo firmas por el desagüe. La descapitalización humana de la prensa española ha sumado un nuevo nombre. Estoy convencido de que ningún sustituto estará a la altura. Las gaviotas de Zaragoza, esa ciudad de secano tan obsesionada con el agua y con el mar, volverán a ser invisibles, porque el único que era capaz de verlas ha abandonado la atalaya. Desde hoy, leer la prensa (en general, no sólo El Periódico ni el resto de prensa aragonesa) será un poco más aburrido.

Nos lo encontraremos en los bares, en los bloguellones y en internet, pero ya nunca más en los papeles.

01/05/2008 13:05 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

Y OTRO FALSIFICADOR

Un nuevo falsificador para la galería: Thomas Kohnstamm, un redactor de Lonely Planet que ha reconocido que se inventó la guía de Colombia. Bueno, tampoco es tan grave: Gabriel García Márquez lleva 40 años inventándose guías más o menos literarias de Colombia y le han dado un premio Nobel.

Para mí y para todos los viajeros aficionados, esto es un drama. Porque yo siempre viajo con una guía de Lonely Planet en la maleta. Y, como siempre llevamos dos o tres guías más -Cris me llama "el obseso de las guías"-, he podido contrastar y doy fe de que son sustancialmente mejores que el resto. Es lo menos que se podía esperar de una empresa medio hippie, que nació de un viaje de unos amigos desde San Francisco a Melbourne pasando por una Asia casi ignota.

Kohnstamm denuncia precariedad laboral, dice que no pudo escribir la guía de Colombia porque no le dieron suficiente pasta para viajar al país y que pronto sacará un libro donde contará toda la verdad sobre el negro mundo del periodismo de viajes. En Lonely Planet, of course, lo niegan todo de cabo a rabo.

Yo, qué quieren que les diga, tiendo a desconfiar de los que amenazan con tirar de la manta y descubrir pasteles. Pienso, a priori, que sólo tratan de cubrir su culo y echar la mierda en otro patio. No dudo de que exista precariedad laboral. Me puedo creer incluso que le azotaran con látigo y le sodomizaran en la sede de Lonely Planet. Cosas peores hacen las empresas. Pero nada de eso justifica su jeta parda.

Todos los que trabajamos en sectores chungos que están en el punto de mira público sufrimos y sabemos de muchas miasmas (va por ti, Rondabandarra), pero pretender justificar nuestras propias chapuzas basándose en ello es pasarse de la raya. Independientemente de mi situación personal o laboral (que puede ser muy muy muy chunga, hasta extremos de inanición incluso), yo tengo claro que puedo responder de lo que firmo. Y me responsabilizo de sus errores, bajezas y mediocridades. Me puedo ver obligado a hacer muchas cosas que no casan con mi forma de ser, de pensar y de sentir, pero no llevarán mi firma. Yo no publico con mi nombre algo que no considero que sea digno de llevarlo, y perdonadme por hacer esa cosa tan odiosa de ejemplificar con la propia experiencia. Si Kohnstamm ha firmado la guía de Colombia es porque la reconoce como un trabajo suyo del que no cabe avergonzarse.

Cualquiera de mis compañeros de profesión, y yo el primero, podríamos contar historias que harían temblar el misterio y que darían para más de dos libros gordos. Y se venderían bien: el morbo siempre vende, y la deshonra de la virtud, mucho más. No puedo hablar por los demás, pero yo no aireo asuntos como esos, en primer lugar, por una cuestión de elegancia y caballerosidad, y en segundo lugar, porque no quiero escurrir el bulto: si hago algo mal, el responsable soy yo. No importan las condiciones de miseria intelectual, económica y moral en las que trabaje. Ni la falta de medios ni las presiones justifican un fraude ni un trabajo mediocre. Si un manco arruinado, vejado, violado, mal comido y enchironado pudo escribir El Quijote, qué no podrá hacer un subasalariado mileurista, que vive como un majarajá en comparación con Cervantes.

Daría para un debate más largo, pero hoy sólo diré que no me convencen los tipos que amenazan con tirar de la manta para salvar su culo. Eso lo sabemos hacer todos los que conocemos y sufrimos las miserias de la vida profesional. Podrán decir que nos silencian las posibles represalias que podríamos sufrir, y no es una consideración menor, pero por encima de eso están el pundonor y la elegancia. Además, estoy más que cansado de ver a paladines de la verdad contando miserias ajenas mientras omiten las propias, mucho más gordas y vergonzantes. ¿Cuántos de estos tiradores de mantas no buscan simplemente una venganza miserable contra sus presuntos enemigos?

A mí esto me ha dejado jodido, porque soy ateo y sólo tenía fe en dos cosas: en las crónicas de Rosa María Molló desde Nueva York (a tratar en un próximo post) y en las guías de Lonely Planet. ¿Cómo coño voy a viajar tranquilo ahora? Como resulte que Molló graba sus piezas desde Móstoles, ya no me quedarán motivos para vivir.

16/04/2008 02:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 10 comentarios.

MENUDO REPARTO

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Hacía tiempo que no seguía con tanto interés un culebrón político. Me siento como doña Adelaida, la señora que presentaba Cristal, el primer culebrón venezolano que triunfó en España. Cada mañana pido el preceptivo desayuno en el bar, extiendo el periódico sobre la mesa y, cual adicto, me dispongo a disfrutar de mi dosis diaria. ¿Qué habrá hecho Angela Chaning? ¿Podrá Lorenzo Lamas mantenerse incólume? ¿Matarán a disgustos al patriarca? ¿Qué maniobras planea el dueño de los viñedos? ¿Y su heredero? Hacía tiempo que la prensa no venía tan entretenida. Espero que el movidón del PP no decaiga y siga alimentando mi morbo. Al menos, de aquí a junio, tenemos garantizados unos cuantos giros en la trama, más de una traición y quién sabe si alguna muerte por envenenamiento. La decadencia es tan cruel y divertida...

Las crónicas de Carlos E. Cué en El País me divierten más que Dinastía y Falcon Crest juntos. Hoy han ido un paso más allá y han comparado a Esperanza Aguirre con Margaret Thatcher. Bueno, eso son palabras mayores. Yo creo que más que la Dama de Hierro, Aguirre sería la Dama de Amianto. Es dura, sí, pero todavía no les ha quitado el vaso de leche diario a los escolares, como hizo Margaret.

A mí todo esto me recuerda a una novela del inglés Jonathan Coe, What a carve up!, que se tradujo al castellano (está en Anagrama) como ¡Menudo reparto! Es el relato de una saga familiar de oligarcas ingleses, los Winshaw, desde la Segunda Guerra Mundial hasta los años 90. Son una panda de desquiciados, perversos y decadentes nobles que mangonean todo lo que pueden y más en la economía y la política británicas. Y, por supuesto, tienen mucho que ver con la resurrección ultra de los tories, y con el ascenso de Margaret Thatcher y su caída en el ostracismo. Los Winshaw se hacen entre sí todas las perrerías del mundo, incluido el asesinato, pero tienen el suficiente poso de inteligencia para no permitir que el intenso odio que se profesan unos a otros les haga perder su inmenso poder.

El PP ahora se parece a los Winshaw, pero está por ver que sepan reprimir sus instintos homicidas en favor de sus intereses comunes. Los clanes mafiosos saben hacerlo. A los partidos quizá les cueste más. Mientras tanto, yo me conformo con que me den mi dosis diaria de entretenimiento morboso. Mariano, si quedas a comer otra vez con Esperanza, haz que tus lacayos prueben la comida primero.

Ah, si esto sigue así, podremos montar porras y apuestas, a ver si nos sacamos unas perrillas a su costa, ¿no?

08/04/2008 13:56 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

IRÁN NO QUEDA TAN LEJOS

Qué chungo lo tendría Buñuel hoy para rodar cualquier secuencia. Y si no, que se lo pregunten a los ingleses, que han visto como el regulador británico de la publicidad ha censurado una campaña que juzgaba ofensiva contra los cristianos. Dicen muchos que el problema es que el gallinero episcopal y teológico en general está muy revolucionado, pero yo pienso que el problema no es suyo, sino nuestro. Y por nuestro entiendo de la sociedad. Porque ellos pueden protestar y escandalizarse todo lo que quieran, pero somos nosotros los que les hacemos caso y anteponemos sus prejuicios a nuestro sentido común.

Buñuel hoy no podría salir ni a la calle, no encontraría productores para sus pelis y hasta la Plataforma de Apoyo de Zapatero (o como se llamen esos gualtrapas) le negaría el pan y la sal. Y todos consentiríamos. Todos pensaríamos que los sentimientos privados y subjetivos de unos cuantos (y me da igual que eso cuantos sean mil o mil millones) están muy por encima de la libertad creativa y expresiva. Qué lejos estamos de ese laicismo de mínimos.

El otro día escuché a un energúmeno que se las da de ilustrado que Zapatero quemará conventos en su segundo mandato. ¿Qué clase de enfermos pueden decir eso cuando la Iglesia en este país escupe a sus anchas gastando a espuertas el dinero de todos? ¿Qué persecución religiosa es esta, con financiación pública a la medida, incluso para mantener un sistema educativo de adoctrinamiento religioso?

En este siglo XXI los que lo tenemos crudo somos los sindiós, los ateos. Y también los religiosos que viven su espiritualidad como una experiencia íntima y privada, sin ánimo de imponérsela a nadie y, por supuesto, sin ínfulas teocráticas. Nosotros sí que lo vamos a pasar mal entre Spenglers de medio pelo teorizando sobre la decadencia de Occidente y ayatolás furiosos despiojándose las barbas.

Puede que la teocracia de Irán no quede tan lejos, al fin y al cabo.

 



Recia moza de día
13/03/2008 03:25 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad No hay comentarios. Comentar.

CUATRO AÑOS INTERESANTES

Se presenta un panorama interesante tras las elecciones. Interesante en el sentido de que hay una serie de circunstancias que no se habían dado antes de la democracia parlamentaria española y que van a animar el cotarro. La legislatura pasada fue la de las reformas sociales. Ahora van a tener que enfrentarse a la realidad institucional de una democracia algo anquilosada -pese a su juventud- y con muchos anacronismos. Así, a bote pronto, a las dos de la mañana, con muy poca lucidez y algo de indigestión, se me ocurren algunas cosillas:

-Lo del bipartidismo es tremendo. Creo que el Parlamento que ha salido de estas elecciones es el más alejado de la realidad política del país desde 1977. España no son dos Españas, son muchas más, pero ahí sólo aparecen las dos de Machado que tanto nos han tocado los genitales. Esto va a traer consecuencias por fuerza: una sociedad moderna y plural no aguanta militancias de ordeno y mando ni seguidismos borreguiles. A ver por dónde resopla. Yo, desde luego, no estoy representado en ninguno de esos dos grupos. Ni siquiera a grandes trazos.

-Por otro lado, dudo mucho que Izquierda Unida pueda sobrevivir cuatro años sin grupo parlamentario. La injusta ley d'Hont les ha hecho polvo. Esta desaparición es mucho más significativa de lo que pueda parecer. Tiempo al tiempo.

-Se acercan vacas flacas, según dicen por ahí. Habrá que ver cómo torea Solbes con el viento económico de cara, aunque lo tendrá mucho más fácil que el PSOE en los 80. Quiero decir que Cándido Méndez no es Nicolás Redondo a la hora de montar huelgas. Los viejos currantes ya me entienden. Por otro lado, el movimiento sindical está prácticamente desarticulado y reducido a una red de asistencia, pero sin combatividad. A ver cómo se enfrentan al movidón.

-El PP las va a pasar canutas, como las pasó el PSOE en su día. Los dos grandes partidos nacionales existen por y para el gobierno, y cuando no lo ocupan, son como patos mareados. O patos muertos panza arriba con un montón de buitres volando en círculo sobre ellos. Quizá sea divertido ver cómo se destrozan unos a otros. Las luchas en la decadencia son muy morbosas.

Pero a mí no me importa nada de esto. Yo sólo quiero que Chikilicuatre gane Eurovisión y que TVE, como dice Severiano, no meta sus sucias y horteras garras en el Chiki Chiki. Que no ponga a unas vedettes de José Luis Moreno bailando detrás. Que lo dejen como está, por dios. 

Esa es la España que me interesa, la de Rodolfo Chikilicuatre. La otra, ni siquiera me hiela el corazón. Simplemente, me aburre mucho. 

12/03/2008 03:18 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad No hay comentarios. Comentar.

JORNADA DE REFLEXIÓN

Reflexiono sobre qué palabras usar para referirme a estos heroicos gudaris que descerrajan un tiro en la nuca de un cobrador de peaje de la autopista. Hijos de puta es lo más fuerte que se me ocurre, pero pienso también que como insulto está algo gastado y no suena todo lo contundente que debiera. Sigo reflexionando sobre qué palabras les caerían bien.

Reflexiono sobre cómo una alcaldesa puede ser tan cobarde y rastrera como para huir y esconderse cuando matan a alguien con quien se ha visto las caras a diario durante cuatro años.

Reflexiono sobre la bruticie, la animalidad, el descerebramiento, la cobardía, el cerrilismo, la incapacidad de empatizar, el salvajismo y el estreñimiento mental.

Reflexiono sobre la adjetivación. ¿Puede un asesinato no ser vil? No hay muerte sin suciedad y sin vileza. Ni siquiera los tiranicidios tienen gloria. No hay homicidas nobles. Quizá los ha habido necesarios, o consecuentes, o abocados por las circunstancias, pero todos se han enmierdado. Podrán tener medallas de guerra, ser jaleados por las masas y admirados por los machos, pero ellos saben que están enmierdados hasta las amígdalas. Ya sean el Estrangulador de Boston, un general de brigada o un resistente francés. Todos tienen mierda.

Reflexiono sobre los que, con el muerto caliente y presente, nos gritan que vayamos a votar el domingo. Reflexiono sobre los que, sin muerto presente, pero con corbata y atril, nos instan a que vayamos a votar. Déjennos en paz. Déjennos cabrearnos tranquilos.

Y la verdad es que no pensaba reflexionar nada esta jornada. No creía que fuera a ser necesario.

08/03/2008 00:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

VIVO EN OTRO PAÍS

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Tengo muy claro aquello de Aristarain de que la patria son los amigos, pero en los últimos tiempos me había hecho la ilusión de que el país discutido y discutible que se escupen a la cara tirios y troyanos existía de verdad y que yo vivía en él. Que podía reconocerme en sus perfiles y medianías. Que viajaba por el mundo y reconocía una parte de mí en las huellas que ese país dejó esparcidas en la barbarie de otros siglos. Pero resulta que no. Puede que exista ese país, pero yo, decididamente, no vivo en él. Mi patria vuelven a ser mis amigos.

Lo comprobé el lunes. Día de debate. Un grupo de amigos, transgrediendo cualquier imperativo patriótico y de pundonor profesional (todos decimos ser periodistas y parece que ejercemos como tales lo que nos dejan ejercer), le dimos bola al trascendental duelo y nos metimos en un retaurante italiano a ponernos hasta las cejas de vino rosado para celebrar esta primavera anticipada. En la calle, un desierto. Es lunes, pensamos, la gente responsable madruga y no se va a emborrachar por ahí. Pero el restaurante estaba también extrañamente vacío, incluso cerró antes de lo normal. En el bar donde echamos la copa de rigor, cuatro gatos y un camarero que nos apremió un poco. ¿Dónde está la gente en esta gran ciudad europea que se las da de cosmopolita con la Expo que se le viene encima? Pues dónde va a ser, viendo el debate.

Juro que no daba ni un euro tirolés por el éxito de audiencia de ese engendro televisivo y político, pero míralo, 13 millones de españoles no pueden estar equivocados. Los raros y anormales somos nosotros, que decidimos que celebrar nuestra irreductible amistad era más importante que ese gallinero de politicastros. A la gente le interesa el asunto. Le interesa mucho. Luego yo, por fuerza, he de vivir en un país distinto. El equivocado, sin duda, soy yo.

Pero, aun así, y con ánimo de perseverar en mi error, aquí van dos apuntes, uno político y otro periodístico (y viceversa):

El político:
¿No echa un tufillo profundamente oligárquico este montaje televisivo? Si nos atenemos a lo establecido en la Constitución del Estado español con la que a Rajoy y a Zapatero se les llena tanto la boca, este debate no tiene sentido. O lo tendría solo para los electores de Madrid. Porque los debates cara a cara se pensaron para democracias presidencialistas o para sistemas de elección mayoritaria (es decir, en los que hay unos contendientes peleando por un escaño y el que saca el 50% más uno de los votos se lo lleva, y el otro se va a la calle), y la democracia española es parlamentaria y de elección proporcional (es decir, que el que obtiene el 50% más uno de los votos accede a una representación proporcional, pero no elimina al contrincante, que obtiene su cuota de representación, aunque los desequilibrios demográficos hacen que este principio se pervierta en buena parte del territorio y se condene a las cloacas a formaciones como Izquierda Unida, que está muy subrepresentada en relación al número de votos que obtiene). El debate del lunes no era un debate entre dos candidatos a la presidencia del Gobierno, porque la figura del candidato a la presidencia del Gobierno sólo existe una vez constituidas las Cortes Generales, y son estas las que eligen al presidente. Mariano Rajoy y Rodríguez Zapatero son candidatos a diputados al Congreso por la circunscripción electoral de Madrid, que es una de las 52 circuscripciones en las que se dividen las candidaturas. Yo, como censado en Zaragoza, no puedo votar a ninguno de los dos. ¿Qué pretenden con estos debates? Quizá hacernos creer que nuestro sistema es como el francés o el estadounidense, donde los que salen a debatir sí que son susceptibles de ser elegidos directamente para el cargo que está en juego. ¿Qué burra nos quieren vender: una república presidencialista con rey?

El periodístico:
Este debate, aunque esté sometido a la vigilancia de la Junta Electoral Central, no es un requisito institucional ni democrático, sino un contenido mediático. Y como todos los contenidos mediáticos, son responsabilidad del medio que decide elaborarlos o difundirlos. ¿Por qué entonces se diseña un producto audiovisualmente infumable con requisitos absurdos y 50 condiciones pactadas entre los dos partidos? ¿Por qué los medios entran al trapo? Es más, ¿por qué las imágenes que sirven las teles de los mítines están servidas por los propios partidos y no dejan que las graben las cadenas? ¿Cómo se consiente esto? ¿Qué periodismo es este? Es más: ¿qué tiene que ver esto con el periodismo? Nota: Nick Davies, periodista de The Guardian, habla de estas cosas en un libro que está levantando ampollas en el Reino Unido: Flat Earth News. ¿Alguna pluma española será capaz de escribir algo parecido en estos pagos?

Lo dicho, vivo en otro país, en otro régimen de Gobierno y en otro periodismo.

27/02/2008 00:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 12 comentarios.

SOPOR

Sopor, mucho sopor. No por mí, que estoy con mil historias y la mar de feliz, sino por la actualidad. Qué aburrimiento, hijos míos. Ayer dediqué el día a encerrarme en un archivo histórico a rastrear pistas cual perro -creo que en marzo o abril ya podré contar alguna novedad firme sobre esta investigación-. Madrugué después de trasnochar, así que me fui a desayunar fuerte para espabilarme un poco. Iba con buen ánimo, de verdad, pero el cabrón del camarero racaneó el pincho de tortilla. Se ve que ha subido el precio de los huevos y las patatas, porque he notado cómo los pinchos de ese bar han ido menguando. Antes, el tío cortaba la porción alegremente con el cuchillo, y ahora apura el corte al milímetro.

Así que me senté con mi ridículo pinchito, mi café y el periódico. Fui pasando las hojas con desgana, sin que ningún titular me llamara lo más mínimo la atención. Pasé del rollo al coñazo, y del coñazo al sopor. ¿Será culpa mía? Pues no, me respondí tras liquidar el rácano-pincho. La culpa de todo la tiene Yoko Ono y el espíritu de Lennon que le sale por los poros.

Afinando más, los culpables son los políticos. Es que les veo, les leo o les oigo y arrecian mis inclinaciones suicidas. Qué pavisosos, qué julais, qué troncos. Y qué demagogos, y qué teatrillos tan cutres se montan. Qué pesadez, qué empacho. Y, sin embargo, cómo calan sus palabras en personas a las que se les presume inteligencia.

Un gay que conozco -fíjate qué moderno soy- me expresó el otro día sus temores: si gana el PP, ¿abolirán el matrimonio entre personas del mismo sexo? No sé quién me contó que en 1977 tenía unos vecinos que iban a comprarse una lavadora, pero que lo reconsideraron. El marido le dijo a la esposa: "La compramos después de las elecciones, que mira que si ganan los comunistas y nos la expropian, con lo que nos ha costado ahorrar". Sí, ya era una cosa ridícula y risible entonces, pero en 1977 se podían disculpar esas ingenuidades. A estas alturas de la película, yo pensaba que todos teníamos el culo pelao y sabíamos de qué iba el percal.

Pero no es así. La crispación ha calado y hay gente convencida de que, si gana el PP estas elecciones, los obispos se limpiarán el orificio anal con su certificado de matrimonio. No, por dios, que una cosa es la pantomima que los partidos escenifican con su crispación y sus milongas, y otra cosa es la realidad del país. Aquí no hay derechas ni izquierdas: sólo hay dos grupos de poder cuyas diferencias son simplemente de matiz. Sus rifirrafes son de mentirijilla: en lo esencial, están de acuerdo, comen en los mismos restaurantes y gobiernan de forma muy parecida. Sus ladridos son sólo estrategias para arrebatarle el poder al otro. Lo triste es que los ciudadanos entren al trapo de un teatrillo de guiñoles tan burdo.

Por ejemplo: ¿alguien puede decirme cuáles son las diferencias entre la política económica de Solbes y la de Rato? Las habrá, claro, pero serán detallitos de estilo. Ningún gobierno ha desmontado lo hecho por el anterior, aunque cuando están en la oposición parece que se van a comer al otro.

¿Que el PSOE sacó las tropas de Irak? Cierto, pero ese mismo partido participó en la primera guerra del Golfo y está por ver qué hubiera hecho en 2003 de haber estado en el gobierno: ¿se habrían opuesto a Bush? ¿Que el PSOE derogó el trasvase del Ebro? Sí, un trasvase impulsado por su propia política hidráulica, que el PP sólo había desarrollado.

Un ejemplo "tranquilizador" para los homosexuales que estén planificando exiliarse a Holanda: aunque ahora, en la oposición, el PP sufre de españolismo subido y jalea contra las políticas lingüísticas de País Vasco y Cataluña, desarrollan políticas lingüísticas similares en Valencia, Baleares y Galicia (cuando gobernaban), no se les ha pasado por la cabeza "recastellanizar" esas comunidades. 

Hay poco que inventar. En un estado de derecho con tantas instituciones consolidadas e inserto además en la Unión Europea, los partidos, en realidad, tienen poquito que hacer y que decir. Algo de maquillaje, un poquito de sombra de ojos por aquí y un colorete por allá. Pero lo fundamental no lo cuestiona nadie. 

En fin, que yo no temo al lobo feroz. Pase lo que pase tras el 9 de marzo, creo que mi vida va a cambiar bastante poco.

06/02/2008 14:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 15 comentarios.

UN FAROL BIEN TIRADO

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Eres periodista-escritor-juntaletras. Profesional. Esto es, que escribes para ganarte el parné, y si no escribes, no ingresas pasta en la cuenta. Como nos pasa a muchos. Nos gustaría ser señoritos, dejarnos arrullar por el suave son de las musas y dejarnos macerar en una costra bohemia, pero hemos nacido currantes, así que hay que darle candela al teclado. Los periódicos alimentan, pero exigen material a cambio, y tú vas y se lo vendes. Le dices a tu periódico: si te consigo una entrevista con Abimael Guzmán, el de Sendero Luminoso, os quedáis contentos una temporada, ¿no? Pues claro, sería la rehostia en verso. Venga, cójete un avión, vete a Lima y nos cuentas.

Entonces, Santiago Roncagliolo, que es peruano periodista-escritor-juntaletras con cierta capacidad de maniobra, se va a su país natal. Problema: su entrevistado está en una prisión en medio del Pacífico, custodiado bajo siete llaves y no recibe visitas. Que no, que no hay entrevista, te pongas como te pongas. Muchos lo han intentado antes, ¿qué te creías, Santiago, que eras el primero? Anda, aprovecha para ver a los amigos de la universidad, come algo de cocina nikei y vuélvete a España, le dicen.

Problema dos: hay que escribir algo, lo que sea. Uno no hace una promesa a un periódico y vuelve con las manos vacías. Las páginas se llenan como sea, así que Roncagliolo decide ir primero por el camino fácil y cuenta cómo no consiguió entrevistar al líder de Sendero Luminoso. Es lo que en póker se llama tirarse un farol.

También es lo que diferencia a los vivos talentosos de los torpes sin talento. A un torpón que no consigue la entrevista, le agarra una crisis de ansiedad, llama por teléfono a su jefe del periódico, soporta la bronca llorando y se vuelve a casa de sus padres a buscar dinero. Un vivo talentoso, en cambio, te la cuela con elegancia. Y Roncagliolo, al contarte cómo no consiguió hacer una entrevista, cuenta más cosas que muchos audaces entrevistadores que sí consiguen entrevistar a quien sea.

La cuarta espada es un librito interesante, pero no es, ni mucho menos, lo que propone la editorial en la solapa. No es un retrato del mal, ni siquiera de Abimael Guzmán. Esas historias ya estaban escritas por otros y él sólo las adorna y las encaja en su relato. En realidad, Abimael Guzmán acaba importando bastante poco. O al menos a mí me acaba importando bastante poco. Lo que me interesa de verdad es cómo el aspirante a posmoderno Santiago Roncagliolo, hijo de intelectuales marxistas (pero no senderistas), se enfrenta a lo más oscuro de su país y, en parte, de su propia vida.

Me importa cómo relata una noche en la que él era adolescente y Sendero Luminoso atentó en Lima. Él había salido con una chica y su madre pensaba que le había pasado algo en el atentado. Me importa cómo las ideas preconcebidas de Roncagliolo se van diluyendo como azucarillos y cómo va acercándose a un relativismo perplejo y anonadado ante el complejo mogollón al que se está enfrentando. Me importa ver la maduración reflexiva de alguien a quien le han presentado la vida en términos de indios contra vaqueros y acaba con una manifiesta incapacidad para extraer conclusiones, y no le asusta reconocerlo.

Claro que eso me importa a mí. Al editor de Debate, probablemente no, porque estas cosas no se pueden comprimir en una solapa o en una faja roja.

07/01/2008 01:56 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

A PESAR DE LOS OBISPOS, FELIZ 2008

Un grupo de integristas teocráticos ha tomado el centro de la capital del país para movilizar a sus acólitos. Han esparcido sus esputos sobre todos nosotros -que, gracias a la persistencia mediática, nos han salpicado aunque estuviéramos tranquilos en nuestra casa- y han querido amargarnos la salida del año. 

Han dicho, según la prensa que leo con desgana mañanera: "Gays siempre hubo, qué le vamos a hacer. Que vivan juntos, pero nada de llamarlos familia". Y también, según escuché de refilón en el Telediario, algo así como que la educación "laicista" impone una ideología a los niños que les modela y les lava el cerebro. Me imagino que estarían hablando de los miles de colegios religiosos sostenidos con los impuestos de todos. Esos donde van niños de 13 años que provocan con sus contoneos a los sacerdotes (¿quién podría resistirse, eh, pater?), según el obispo de Tenerife.

Una institución subvencionada por el Estado en virtud de no sé muy bien qué. Una institución a la que se le financia todo un sistema educativo y que tiene un emporio de comunicación y que, a pesar de todo, dice estar perseguida por los que estamos tan tranquilos en nuestra casa, sin ir a misa y sin meternos con nadie. Viviendo nuestra vida, vaya. ¿Hasta cuándo vamos a aguantar los esputos de estos señores cada vez que tengan a bien echárnoslos en la cara? 

Pese a que en 2008 vayan a seguir dando la matraca, yo me lo voy a pasar bien. Y espero que todos os lo paséis mejor que este año que se va. Divertíos antes de que los obispos tomen al asalto el Congreso de los Diputados y nos manden a todos a campos de reeducación. ¿Reeducación, digo? No, qué va: la Iglesia ha sido más partidaria del exterminio directo a lo largo de su democrática historia. Mejor, que nos eliminen en nombre de dios, que yo no tengo ganas de currar como esclavo construyendo catedrales en Marte.

Feliz 2008, laicistas vendepatrias. 

31/12/2007 13:49 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

GRACIAS, SEÑORES DIPUTADOS

Lo más bajo. Los diputados arrojan un hueso a la SGAE y los a sí mismos llamados creadores mueven la cola como perros agradecidos. "Gana la cultura, ganamos todos", dice la paginita que se han pagado en los periódicos de hoy (tarifa de domingo, mucho más cara). Me alegra que con el dinero que les doy en concepto de extorsión se puedan financiar estos sentidos agradecimientos. Espero que no se corten y que les paguen también una cena a los diputados que apoyaron el canon "y la cultura".

Dos momentos estelares. Creo que fue Labordeta el que dijo que estaba indudablemente a favor del canon de la SGAE pero que "algo debemos de estar haciendo mal cuando hay tanta contestación a él". Claro que estáis haciendo algo mal: el atraco es un delito tipificado.

Otro. El superministro César Antonio Molina es entrevistado en la Ser, y el entrevistador no tiene ganas de meterle en ningún entuerto -líbrele la familia Polanco de ello-, pero como la cosa es tan absurda y desmadrada, incluso con preguntas mamporreras y autocomplacientes, el ministro acaba enredado en las malas hierbas de su propio jardín, sin poder escapar. "Señor ministro, ¿por qué defienden el canon?", enuncia el periodista dando un blanco y apropiado pie para que Molina nos convenza con su arrobo dialéctico. "Esto...", balbucea el ministro. "Bueno, he de decir que esta propuesta no era mía, sino que venía heredada de la ministra anterior..." Uy, uy, uy, qué mal, don César Antonio, qué mal está el asunto que hasta le da vergüenza defender lo indefendible.

Es normal: César Antonio Molina es un gestor brillante, un estajanovista con espíritu krausista. Probablemente no hayamos tenindo nunca un ministro de Cultura con unas ideas y un proyecto tan claros de lo que debe ser la política cultural de un Estado. Pienso que es un tipo honrado que realmente quiere meter mano al compadreo y cachondeo que imperan. Pero no es un político profesional. Donde Rubalcaba hubiera respondido sin pestañear y sin dudar en una sola coma, César Antonio se hace la picha un lío, dándonos la razón a los que abominamos del canon. Empieza a tratabillarse: "La propiedad intelectual es uno de los mayores logros de la legislación europea del siglo XX, que ha aportado indudables beneficios al panorama cultural de los países que la defienden, y los creadores que viven de su obra tienen derecho a percibir una remuneración por ella..."

Un buen entrevistador habría encontrado un filón para derribar y dejar K.O. a un entrevistado tan hecho trizas, pero qué quieren: si los artistas pagan más de 7.000 euros por página para dar las gracias a los políticos, no esperarán que un trabajador de la Ser muerda la teta que le da de comer. Es lógico.

Pues claro que quien crea algo tiene derecho a recibir una remuneración por ello, siempre que ese algo interese a alguien que esté dispuesto a pagarlo, claro. Entonces, que pongan precio y se arreglen. Lo que no termino de entender es por qué debo contribuir yo a la manutención de esta genta cada vez que, con el dinero que tanto esfuerzo me cuesta ganar, me compro un CD o un disco duro para mi ordenador. Que no me da la gana financiar a estos señores: que se junten con los obispos y encuentren entre ellos la fórmula de pagarse sus vicios, como hacemos los demás, por otro lado.

23/12/2007 13:48 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

¿QUÉ HAS VENIDO A PEDIRME EN LA BODA DE MI HIJA?

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No se me dan bien los números, pero voy a echar unas cuentas atendiendo a lo que el Gobierno quiere aprobar por ley esta semana. Pongamos que escribo este texto en un ordenador que me acabo de comprar. Ya van 12 euros de canon. Como no me fío mucho de la informática, decido guardarlo en la memoria de mi MP3, que también funciona como dispositivo de almacenamiento de datos. Ahí van 3,15 euros. Como no me quedo contento, me lo copio también en mi PDA nueva, por lo que tendré que añadir otros 1,5 euros. Como soy muy maniático, lo guardaré también en el pen-drive que me va a traer Papá Noel para retocarlo en el ordenador del curro: súmale 0,30 euros. También quiero hacerle unas copias en CD a dos amigos que no tienen correo electrónico. A uno se lo grabo en un CD-R (0,22 euros) y a otro, que también quiere unos vídeos porno caseros que grabamos una noche loca, se lo meto en un DVD-RW (0,60 euros). La grabadora del ordenador es nueva, así que tengo que añadirle 3,40 euros más a todo esto. Para corregirlo a gusto, me imprimo una copia en papel con mi impresora chipiguay que me ha regalado un primo de Alcorcón. Como es láser multifunción, le sumo otros 10 euracos. Y, para terminar, y porque me da la gana, lo escaneo en mi escáner super molón último modelo (9 euros más).

De acuerdo que todas estas acciones son una chorrada y es muy raro que las haga con equipos recién comprados, pero qué cojones: es mi texto y tengo derecho a hacer lo que me da la gana con él, ¿no? No le tengo que rendir cuentas a nadie. Error: si sumamos todas las cantidades anteriores resulta que hacer esas acciones personales y privadas sobre un texto del que soy autor indiscutible me obliga a aportar a las cuentas de la Sociedad General de Autores y Editores la nada desdeñable suma de 38,67 euros. ¿Por qué? No tengo ni idea. Lo que sí que tengo claro es cómo se llaman las organizaciones que exigen un pago a cambio de amenazas y con la connivencia de los políticos. ¿Las palabras extorsión y mafia suenan muy fuertes a los oídos de estos refinados caballeros? ¿Quizá prefieren llamarlo "canon"? Ya conocen la omertá, amigos: la mafia no existe, sólo hay amigos que te brindan su amistad y protección a cambio de un dinerillo. O de un impuesto revolucionario.

Pero si esta comparación incomoda a vuesas creativas mercedes, aquí tengo otra. Hace unos meses me compré un juego de cuchillos profesional que sería la envidia de Jack el Destripador. En principio, lo quiero para cocinar, me los vendieron pensando en ese uso, pero, ¿y si yo me aprovecho de la ingenuidad del Estado y de los fabricantes de cuchillos para degollar, destripar y descuartizar con ellos a todos mis vecinos? La solución estaría clara: en previsión de que me cargue a alguien en lugar de cocinar, debería pasar dos o tres años en la cárcel antes de que me entregasen los cuchillos, por si las moscas. Es más: los compradores de un coche deberían pagar unas cuantas multas por adelantado, en previsión de las infracciones que pueden cometer con el vehículo, y los chavales que despiertan a la pubertad también deberían ingresar en la cárcel tras su primera erección, pues si pueden empalmarse, pueden violar a diestro y siniestro.

Seamos preventivos, sí señor. Pero con todo. El canon debe ser sólo un primer mojón en el camino hacia la prevención absoluta. ¡Viva la SGAE y su espíritu visionario! 

Por cierto, y para quien tenga dudas: los textos de este blog están protegidos por una licencia de copy-left de Coloriuris, versión española de las Creative Commons. Se pueden reproducir, citar y copiar sin permiso siempre que no haya lucro de por medio. Yo tampoco gano un duro haciendo el blog ni le cobro nada a nadie. Esto es un libre intercambio entre personas libres. Parece bonito, pero la SGAE se las apaña muy bien para sacar tajada: también de aquí recaudará un dinero que ni a tí ni a mí nos va a revertir nunca. ¿La razón? La ignoro, compañero. 

19/12/2007 01:39 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

¿QUÉ COÑO HACES TÚ?

En los últimos tiempos he recibido dos convocatorias en el mismo tono. Convocatorias colectivas, claro, de las que se mandan a mogollón por e-mail. Una era para participar en un apagón simbólico contra el cambio climático, y la otra, para sumarse a una concentración contra la violencia doméstica. El tono de ambas era el mismo y decían algo así como: "¿Qué pasa, tí@? Seguro que prefieres quedarte calentito en tu casa sin hacer nada, gastando mucho dinero y no participando en nuestra lucha, ¿no, burguesito de mierda? No me digas que tienes algo mejor que hacer, pringao tontolaba. ¿Qué tienes que hacer: ir al cine, consumir con tu tarjeta de crédito? Mamón/mamon@. Si no participas es que eres un hijoputa que mereces todo nuestro desprecio. Tú serás el culpable de todo. Si no vienes, tú también serás un asesino de mujeres y un ecologicida". Fíjate tú, y yo con el café mañanero a medio beber.

Guau, me apabulla esta original forma de provocar al stablishment. Muy lograda, sí señor. Si Marcel Duchamp viviera les contrataba fijo. Y si Botín recibe uno de esos mails se va a ir a la cama sin cenar del bajón que le va a entrar en el cuerpo. Noto en el ambiente las conciencias doloridas de un millón de oficinistas pequeño-burgueses. Qué intervención, qué oratoria, qué forma de hurgar en el núcleo esencial de nuestras míseras contradicciones. Es materialismo dialéctico a la enésima potencia. Hegel puesto del revés, Nietzsche hiperbólico. Más que brillante, esplendoroso.

Sólo para que conste: lo del cambio climático lo dejaré estar porque es un debate más chungo y nos llevaría por derroteros muy pantanosos, pero ni yo ni muchos otros millones de pacientes ciudadanos somos culpables de que cada día un energúmeno acuchille a una pobre mujer indefensa. El culpable primero y principal es el energúmeno, y los culpables secundarios (pero muy secundarios con respecto a quien empuña el arma, por supuesto) son los gestores de un Estado que no ha sido capaz de dotar a esa persona de una seguridad física y jurídica eficaces y completas para que nadie viole sus derechos. Por supuesto que como ciudadanos podemos hacer más. Por supuesto que hay mil formas de aportar algo para acabar con esta plaga de energúmenos prehistóricos, pero no tenemos la culpa de lo que les pasa a esas pobres mujeres. Es más: ni siquiera los espectadores del Diario de Patricia tienen la culpa, aunque a los responsables de ese bodrio infecto catódico no les vendría mal un poco de vergüenza, ya que demostraron hace mucho que dignidad no tenían. Y voy más allá: no sólo no tenemos la culpa de esas desgracias, sino que estamos en nuestro derecho de mandar a la mierda a quien nos importune tachándonos de cómplices. ¿Cómplices de qué? ¿De vivir, de trabajar como mastuerzos sin perder los arrestos, de intentar ser algo felices con las personas que queremos? Guárdense la provocación, que esas adolescentadas están ya muy vistas.

Y, por supuesto, aun sintiendo como siento toda la rabia, el dolor y la impotencia que me inundan al ver cómo un congénere muere a manos de la estulticia y la barbarie más gratuitas, no creo que concentrarme en la calle con quien me obliga a elegir entre estar con ellos o ser cómplice de los bárbaros vaya a traer solución alguna, ni tan siquiera consuelo. Así que sí, probablemente pasaré de la concentración y me iré al cine o a comprar algo caro e inútil con mi tarjeta de crédito. Y quizá al día siguiente busque una forma de echar una mano a esas mujeres en un lugar donde no me señalen con el dedo. Desde mi libertad. O a lo mejor no hago nada, pero en mi conciencia no hay ninguna mujer muerta, y que nadie juegue con eso echándolas al hombro de la gente intentando esbozar una provocación pueril.

Si quieren provocar, me parece estupendo, pero hay que ser muy bueno y muy listo para hacerlo bien, porque la historia de la provocación es larga y tiene muchos maestros, desde Rabelais hasta Johnny Rotten. A estas alturas, está casi todo visto, así que, ofrézcannos material bueno o déjennos en paz, que tenemos muchas cosas que hacer.

26/11/2007 01:02 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 24 comentarios.

AMERICANOS, OS RECIBIMOS CON ALEGRÍA

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Conforme se van sabiendo más cosas del proyecto de Las Vegas monegrinas, más ganas dan de hacerse croupier. He de decir que en realidad mi verdadera vocación es la de gánster, pero a las familias mafiosas se accede desde lo más bajo hasta llegar a capitán o consigliere, y yo ya estoy algo mayor para empezar a dar palizas a raterillos de barrios chungos. No, si me meto en ese negocio es para extorsionar directamente a millonarios y para llevar a casa a la chica del padrino cuando se pase con la ginebra y se ponga pesada. Si me ofrecieran directamente un negocio de prostitución en la trastienda de un casino, aceptaría, claro, pero he de ser realista. Así que probaré suerte de croupier, esperando caerle bien a un capo en racha para que me coja bajo su protección. 

Lo dicho: un sensacional delirio. ¡Va a tener hipódromo, canódromo y plaza de toros! Olé. ¡Y dos huevos duros! ¿Cómo serán esas reuniones? Supongo que se juntarán los ricachos megamalvados en una cúpula geodésica, que siempre queda bien como lugar de reunión, y se pondrán farrucos, como ciervos en berrea. "Pues yo pondré un hipódromo", saltará el flemático inglés mientras llena su pipa. "Un hipódromo, menuda mierda: yo voy con un canódromo", responderá un saudí con turbante. "Señores, por favor, que lo vamos a hacer en España: no olvidemos la plaza de toros", dirá el pragmático judío neoyorquino. "Veo tu plaza, pero que sea de mil millones de metros cuadrados y sirva para torear mamuts y camiones con forma de brontosaurio", gritará el petrolero texano mientras se come un chuletón de seis kilos criado en uno de sus ranchos relaxos. En una esquina de la cúpula geodésica, una escotada secretaria del Un, dos, tres apuntará todo taquigráficamente mientras una escotada camarera -vestida como Miss Rabbit, por ejemplo- rellena los vasos y practica felaciones alternas. Así se toman las grandes decisiones, sin duda.

Pero, como siempre, el mejor de todos los personajes de ficción de esta historia ha sido el vicepresidente de Aragón, José Ángel Biel, que ha dicho que el consorcio (el cha-cha-cha del tren, qué gusto da viajar con el cha-cha-cha del tren) se ha decidido por los Monegros para montar este tinglado frente a Francia y Dubai "por la disponibilidad de agua". Sí, ese agua monegrina que que da color a su paso a las tupidas praderas del lugar. Pero usted no se preocupe, señor Biel, que los de la cúpula geodésica traerán agua de Marte si hace falta. Eso no es nada que no solucione una buena millonada.

Los que de verdad lo van a flipar son los del festival Monegros Desert. Creerán que no se les ha pasado el efecto de las pastillas. En fin, a mí lo de los canódromos me parecen muy bien, pero por favor pido que se acuerden de La Maña y le monten un buen casino que le asegure una jubilación digna. En el bufet libre, migas y ternasco, y en el escenario, la revista de Luis Pardos presentando a Manolito Royo.

Como dirían los del destape: "Un pelotazo de la leche. Si con esta no nos forramos, ya no pillamos otra, Pepe. ¡Anda y vamos a celebrarlo con unas señoritas a-le-ma-nas!".

21/11/2007 01:42 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

LAS VEGAS MONEGROS

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Es el fin y el principio de Aragón al mismo tiempo, la culminación absurda de una región llena de absurdos: se va a construir una versión europea de Las Vegas en los Monegros, como contaba el viernes en exclusiva el periódico donde echo las tardes. Más de 30 hotelazos, parques temáticos y una ciudad surgida de la nada llena de luces de neón y horteradas sin fin. Se va a modificar la ley aragonesa del juego para liberalizar los casinos y, de paso, recaudar la mayor cantidad de dinero posible. Las previsiones más pesimistas hablan de 12 millones de visitantes al año. Las optimistas dicen que 24. El desmadre puede ser brutal. Este verano ya comenté que el desierto de Nevada es un paisaje muy parecido a los Monegros. Pues no soy el único que lo piensa.

Es el fin y el principio de Aragón. Una tierra que tiene por emblema a un pintor sordo que despreciaba Zaragoza; que guarda los esqueletos de sus viejos reyes en cajas de cartón de un depósito de la universidad y deja vacíos los mausoleos; que ha parido un artista serrablés, Ángel Orensanz, dueño de una sinagoga en Manhattan; que alimentó y formó los delirios de Luis Buñuel; que tiene curas que bajan en navata por el río Cinca, y que permite a Marianico el Corto perpetrar una obra de teatro al año, tenía que terminar así, en una orgía hortera de neón.

Es el fin y el principio de Aragón. Ríase usted de la Expo. Aragón va a ser el estado de Nevada en Europa. Verás cuando aterricen los aviones procedentes de Moscú llenos de empresarios rusos borrachos dispuestos a jugar toda la noche a la ruleta. O los que vengan de Yemen. Pero lo mejor vendrá cuando empiecen a rodar C.S.I. Bujaraloz.

Es el fin y el principio de Aragón. Y no me decido: no sé si me horroriza o me mola. Me divierte, en todo caso.

18/11/2007 13:33 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 12 comentarios.