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UN DEBUT DE ALTURA

Parece un gag de los Monty Python: un medio español farda de haber fichado al mejor filósofo del mercado. Como cuando el Madrid le robó Figo al Barça, El País le ha robado Bernard-Henri Lévy a El Mundo. Para que luego digan que estudiar filosofía no da de comer.

Lévy se estrena hoy en el periódico global con un articulazo que justifica todo su prestigio. Un aldabonazo intelectual que nos ha desbaratado las conciencias a todos los burgueses y acomodaticios lectores de prensa, que hemos caído en su red como moscas distraídas. Lo ha titulado A Roman Polanski. Dedicatoria (o admonición) y título en un mismo sintagma. Toma síntesis, toma compresión conceptual. Agarrémonos, que vienen curvas silogísticas.

Aunque mi intelecto de gallina -que sólo ha pisado la facultad de Filosofía de la Complu para ver si pillaba cacho con alguna melancólica, escotada, miope y vulnerable alumna- no esté a la altura de la misión, voy a cometer la osadía de desmenuzar (¿deconstruir, tal vez?) el artículo. Es domingo, lloviznea y ya he visto mucho porno en internet hoy. No tengo nada mejor que hacer.

Arranca Lévy:

Pasan los días y Roman Polanski sigue en prisión, se acuesta y se levanta en prisión, ve a su mujer una hora a la semana en el locutorio de una prisión, mientras sus hijos de 11 y 16 años, si aún tienen el valor de ir a la escuela, afrontan las miradas de unos compañeros que han oído en casa que el papá de los pequeños P., ese señor con el que a algunos se les caía la baba cuando se codeaban con él "por hijo interpuesto", ese padre que otros se jactaban de conocer cuando lo veían en la tele durante la entrega de los César, ése, es finalmente un criminal, un violador, un sodomita, un pedófilo.

Me sobrepondré al nudo que atenaza mi garganta. Intentaré no pensar en esas pobres criaturas de 11 y 16 años que tienen que soportar las collejas de sus compis en el cole. No comentaré nada y seguiré leyendo:

Es vergonzoso meter en la cárcel a un hombre de 76 años por un delito de corrupción de menores -único cargo que le imputa, hoy como ayer, la justicia californiana- cometido hace 32 años.

Hombre, así, a priori, lo vergonzoso es que 32 años después de los hechos que se le imputan, el señor Polanski no haya pisado ni por casualidad un tribunal. Dicen que la justicia es lenta, pero hay tortugas que a su lado parecen gacelas. Pero no nos perdamos en pejiguerías y vayamos al meollo del asunto, al nodo del J’Accuse:

Es vergonzoso ver cómo algunos intelectuales, cuyo papel debería consistir en rebajar la tensión y contener los arrebatos populares, siguen -como Michel Onfray en Libération- los pasos del rebaño de "ignorantes entusiastas" (Joyce) y se entregan, en nombre de la defensa de la infancia violentada, a las asociaciones más odiosas (nunca los oí denunciar con el mismo ardor la violencia sin límite que representa el martirio de los niños soldado en África, o el de los niños esclavos en Asia, o el de los cientos de millones de niños muertos de hambre -según estimaciones de la FAO- en los últimos... ¡32 años!).

Como buen filósofo, algo de oratoria habrá estudiado en sus ardorosos y adoquinados años universitarios, y sin duda Lévy sabrá lo que es la demagogia. Por eso la practica tan a pecho descubierto. ¿Qué tendrán que ver los niños soldado con esto? ¿No estábamos hablando de un tipo borrachuzo que supuestamente forzó a una niña de 13 años? ¿El sufrimiento anónimo de un niño filipino purga la violación de una niña californiana? ¿Se trata de equilibrio universal, de algún tipo de restitución kármica? En otras palabras: ¿de qué cojones está hablando Lévy? Yo no le pillo, pero será porque no estoy a su nivel. Sigamos:

Es extraño -vergonzoso y extraño- que a esos mismos que, recelosos hasta de su propia sombra, ven complots por todas partes y se pasan la vida cavilando sobre las agendas secretas de los Estados, no parezca llamarles en absoluto la atención este timing extremadamente raro: un hombre tiene una casa en Suiza; desde hace años, pasa en ella todas las vacaciones escolares con su familia; y, de pronto, sin que medie el menor elemento novedoso, vuelve a sumergirse en la pesadilla que ha sido el sino de su vida.

Hable más, señor Lévy. Exponga mejor sus sospechas, no tema. ¿Quién está detrás de esa persecución de Polanski? ¿El Opus Dei? ¿Los iluminati de El Código Da Vinci? ¿Paolo Vasile y Jorge Javier Vázquez? ¿Aznar? Señale, tire de la manta, sólo así librará a Polanski de la ignominia. Concluyendo:

Y es que -para terminar- es vergonzoso que no sea posible, cuando se habla de esa vida, evocar la infancia en el gueto, la muerte de la madre en Auschwitz, la muerte de la joven esposa destripada junto al niño que esperaba, sin que los charlatanes de la nueva justicia popular clamen contra un supuesto chantaje. Cuando se trata del más abominable asesino en serie, la "cultura de la excusa" reinante no duda en echar mano de su infancia difícil, de una familia problemática, de los traumas... Pero Roman Polanski parece ser el único reo del mundo que no tiene derecho a ninguna circunstancia atenuante.

A ver si mi atrofiado cerebrín de juntaletras sin formación entiende este complejo párrafo lleno de sabiduría filosófica: como Polanski las pasó muy putas, tiene derecho a cepillarse a una niña de vez en cuando. Quizá como parte de esa restitución kármica a la que aludía antes. ¿Cuál es la equivalencia? Si una infancia en un gueto y que tu esposa sea asesinada por Charles Manson dan bula para una violación, los supervivientes de Auschwitz deberían tener carta blanca para tirarse al menos a tres o cuatro niños y a estrangular con sus manos a un par de viejecitas. Habría que establecer tablas de circunstancias atenuantes que los jueces aplicasen, como un carnet de puntos. Cuando el sufrimiento que has padecido sea al fin compensado, podrás ser juzgado e ir a la cárcel. Mientras tanto, que te dejen en paz.

Me sorprende que, desde la inanidad intelectual y la miseria moral, haya una parte de la inteligentzia europea que quiera convertir a Polanski en el Dreyffus del siglo XXI. Pero ni Polanski es un cabeza de turco de los neoantisemitas ni Bernard-Henri Lévy tiene la agilidad mental y el estilo declamatorio de Émile Zola. Si se demuestra que Polanski hizo lo que hizo, deberá someterse a las leyes y responder ante un juez. Aunque la víctima le perdone. En el derecho español -y supongo que en el americano pasará lo mismo-, el perdón de la víctima sólo libera de la condena en casos de injurias, calumnias y delitos de honor. Cuando hay un delito sexual de por medio, no importa lo que piense la víctima a posteriori: importan los hechos. No hay liberación sexual ni postura moral que ampare el secuestro y la violación de una niña de 13 años.

¿Por qué lo que es repugnante cuando lo hacen los curas le está permitido a un director de cine? A esa pregunta no responde Lévy, y es la única pregunta pertinente en este caso. Yo lo tengo clarísimo, pero, claro, yo no soy filósofo ni he bebido gin-tonics con Jacques Derrida. Yo pertenezco a esos que Lévy llama, citando a Joyce, "ignorantes entusiastas".

Desde mi entusiasmada ignorancia diré que el debut de Lévy me parece moralmente despreciable e intelectualmente paupérrimo, con argumentos a la altura de una tertulia de Telecinco.

01/11/2009 19:36 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 13 comentarios.

NO ME QUIERAS TANTO Y QUIÉREME MEJOR

Entiendo -y comparto en el fondo- los motivos que han llevado a la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica a mandar una carta a Zapatero en la que le piden que se cambie el Todo por la Patria de la Guardia Civil por otro lema: Todo por la Democracia. Lo entiendo, pero me parece innecesario y fuera de lugar.

De acuerdo: el Todo por la Patria es franquista (se instituyó en 1937), dinosáurico, agresivo y trágico. A muchos nos incomoda y nos agrede verlo escrito en las paredes. Muchos preferiríamos no encontrárnoslo cuando viajamos por los pueblos, pero no creo que el atemperamiento que propone la ARMH sea apropiado. Yo sería partidario de retirar cualquier lema o consigna, sin contemplaciones. Si la Guardia Civil es un cuerpo de profesionales que deben cumplir un cometido a cambio de un sueldo, no veo por qué tienen que darlo todo por nada. Ni por la patria, ni por la democracia, ni por el Betis Balompié. Que den lo que les exige su convenio, ni más ni menos. Que desarrollen las tareas por las que cobran y, cuando terminen, que dediquen su tiempo libre a lo que les salga de los atributos patrióticos. Sin mesianismos ni redenciones. Un profesional no necesita una consigna fanática para hacer su trabajo.

Yo siempre he desconfiado de aquellos dispuestos a todo. Esos amantes desbordados que se abren el pecho y se sacan el corazón ofreciéndolo en sacrificio; esos tipos que se creen depositarios de una misión trascendental; esa gente que se exige y exige a los demás una entrega absoluta, una lealtad incorruptible y una disposición sin condiciones... Como decía la canción de Leño: "Frena, velocidá, que no lo entiendo".

Tranquilícense, compadres. La democracia, por su propia naturaleza, no exige una entrega absoluta, sino relativa. ¿Dónde quedaría la libertad si así fuese? La democracia admite la dejadez absoluta, pero no la entrega absoluta. Como el amor, que se rompe de tanto usarlo, la democracia -que en España ya es de por sí pobre, raquítica y miserable- se quiebra cuando se rodea de ángeles custodios. ¿Puede una democracia ser vigilada y protegida a punta de pistola? Salvo para Rubalcaba, que le parecerá lo más normal, en términos lógicos y racionales es un planteamiento absurdo.

Quiéreme menos y quiéreme mejor, morena. No hace falta que beses el suelo que piso, ni que te arrastres por mí, ni que me rondes bajo el balcón de madrugada. Con que te vengas de cañas conmigo, me beses con alegría y me cuentes algo gracioso de cuando en cuando si te apetece, voy listo. No necesito más. Ni de ti ni de nadie.

No temáis. Por suerte, en términos demográficos, mi pensamiento es minoritario, irrisorio, insignificante (a las urnas me remito). Leed, si no, algunos comentarios vertidos en elmundo.es a esta noticia, que por su profusión y familiaridad con otras opiniones escuchadas en taxis y bares, sí que deben de reflejar el sentir del pueblo ibérico al respecto:

la ARMH ( asociacion para la recuperacion de MEMOS historicos). no pueden ser tratados de otra manera, aquellos que sin duda desconocen el error y el horror de la guerra fratricida de nuestros padres, abuelos y para muchos ya bisabuelos y tatarabuelos. a ellos esten donde esten dejemosles que se reconcilien en paz.

Como queraís, LINCES. Pero mi Patria es España y aunque os pese mucho, mi Patria España es Monárquica y mi Patria España es Constitucional y mi Patria España es Democrática. Entonces todo por mi Patria España Monárquica, todo por mi Patria España Constitucional y todo por mi Patria España Democrática. Resumiendo, TODO POR MI PATRIA y os icluyo como Patria a vosotros, aunque no os merezca como hijos de ella.

¡Qué estupideces hay que leer¡ ¿Adónde quiere ir a parar esta asociación de impresentables? Sin duda debe de tratarse de un grupo de vagos que no viven precisamene de su propio trabajo.

esta gente de la asociacion esta un poco mal de la cabeza. Progresss!! Si quieres ya metemos fuego a toda españa y vosotros que sois tan listos la reconstruis para que asi no queda ni rastro de los años 30. os parece eso mejor panda de desalmados? VIVA ESPAÑA PORQUE ESPAÑA ES NUESTRA PATRIA DUELA A QUIEN LE DUELA!!

Eso muy bien como franco hizo lo de la seguridad social a todos estos de izquierdas que no les dejen ir gratis a hospitales ...seria divino desconcentratis mogollon ...¡¡como no quieren nada del dictador! !pues eso que ahorren y se paguen la sanidad ..¡¡no te jod.......

Pero bueno es que nadie va a pararle los pies a esta panda de sinverguenzas,y es que nuestro rey no tiene nada que decir, se lo dice a un presidente de otro pais y no al nuestro. Esto es el colmo.

AL TIEMPO.........AL FINAL ALGÚN ILUMINAÓ PLANTEARA "TODO POR UN POLVO"...........Como dice uno de los comentarios a estos les fastidia la palabra PATRIA. En mi caso me siento muy orgulloso de mi Patria España desde País Vasco a la Isla del Hierro y desde A Coruña a Baleares. Si realmente diéramos todos el todo por la Patria, España iría bastante mejor.

El enfangamiento mental de los progres de este país no tiene límite, son peor que la mierda, no sólo arruinan la nación, sino que toda esta pandilla de vividores subvencionados nos quieren reinvertar la historia, viendo al rojerio actual, cada vez se demuestran más las razones del Alzamiento del 36.... ah y lo de TODO POR LA DEMOCRACIA, a esta democracía masónica y zapateril os la meteis donde mejor os quepa.

Y la mejor, escrita supuestamente por un miembro de las Fuerzas Armadas. Nótese cómo la hondura, elegancia y profunda empatía de sus ideas se armonizan con una expresión bella y grácil que sólo quien cultiva con tesón y entusiasmo la lengua de Nebrija, Góngora y Machado puede alcanzar:

si pasa esto me piro del ejercito y me meto a una empresa de suguridad privada que panda de simberguenzas

Un nuevo Garcilaso de la Vega ha nacido. Por fin alguien capaz de empuñar con la misma bravura la espada y la pluma. Bravo.

12/10/2009 23:27 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

TEMPUS FUGIT

Valérie Boyer, diputada marsellesa en la Asamblea Nacional francesa por UMP, ha presentado una proposición de ley para que se obligue a los medios y a los anunciantes a especificar con un aviso impreso que las fotos de las modelos han sido retocadas con Photoshop para que luzcan más lozanas y fermosas -si es que han sido retocadas, claro-. Ha dicho la señora Boyer (sin relación familiar aparente con Isabel Preysler): "Ces images peuvent conduire des personnes à croire à des réalités qui, très souvent, n’existent pas". Es decir, que estas imágenes pueden llevar a algunas personas a creer en realidades que, muy frecuentemente, no existen.

Dicen que Bibiana Aído y Leire Pajín están rabiando en sus respectivos despachos por haber dejado que una gabacha facha se les haya adelantado en una propuesta que deberían haber abanderado ellas. "¿Cómo no se nos ha ocurrido a nosotras, Bibi?", cuentan que le ha susurrado Pajín a Aído en un receso de una reunión en Ferraz.

Si el proyecto de Madame Boyer sale adelante, podremos respirar al fin tranquilos. Que cunda pronto el ejemplo en toda la UE y que ningún artero photoshopeador quede impune. Que nos desengañen, que nos saquen del limbo de tetas perfectas y caderas sin celulitis en el que el despiadado fashion business nos tiene presos.

Porque ya está bien de vivir engañados. Resulta insoportable salir cualquier sábado por la noche y estamparse de morros con el tópico del tempus fugit. Uno cree que la vida es como en el Cosmopolitan y en los pósters desplegables del Private, pero luego sale a la calle y todo son pechos vencidos por la gravedad, granos supurantes y carnes fofas y resecas. Millones de personas vagamos hasta el fin de la noche, mecidos por la prosa hiriente de Céline, preguntándonos dónde están esas turgencias prometidas, buscando en vano algo que ha sido creado por un malvado demiurgo mortal con ayuda de un sacrílego programa informático.

Gracias, Madame Boyer. Estaba ciego, pero ahora veo.

¿Y las niñas? ¿Es que nadie, salvo Madame Boyer, va a pensar en las niñas? Esas pobres púberes que se ponen hasta las cejas de cereales Special K y se embadurnan de potingues de 40 euracos el frasco para parecerse a las chicas de las fotos sin saber -¡oh, horror!- que esa portada del Nuevo Vale ha sido concienzudamente photoshopeada por una bruja mala que se reía a carcajadas mientras perpetraba su conjuro.

Necesitamos que alguien nos salve. Necesitamos a Madame Boyer, quien seguramente habrá leído a Ronsard en sus años del lycée, y se sabrá aquellos versos dedicados a una tal Hélène que empiezan:

Quand vous serez bien vieille, au soir, à la chandelle,
Assise aupres du feu, devidant et filant,
Direz, chantant mes vers, en vous esmerveillant:
Ronsard me celebroit du temps que j’estois belle.

Es decir, muy más o menos (que tampoco es cuestión de destrozar el poema haciendo una traducción literal): cuando seas bastante viejuna, en el ocaso, a la luz de las candelas, bien arrimadica al fuego, dirás, cantando mis versos: Ronsard me daba coba en los tiempos en los que era bella.

Y termina el soneto, como ya Madame Boyer estará recitando de memoria, con los ojos entrecerrados y la mano en el pecho izquierdo, transida de emoción al entonar el segundo terceto:

Regrettant mon amour et vostre fier desdain.
Vivez, si m’en croyez, n’attendez à demain:
Cueillez dés aujourd’hui les roses de la vie.

Primera traducción más o menos literal: lamentando mi amor y tu fiero desdén, vive, si me crees, no esperes a mañana y coge desde hoy las rosas de la vida.

Segunda traducción poética: dado que un día de estos te van a sacar el colesterol alto y al día siguiente se te caerá el pelo y tendrás un ataque de ciática, follemos, pues, ahora que nuestras carnes están firmes y recias.

Machado, que era muy ronsardiano, lo entendió a la perfección, y en su retrato ya nos adviertió sin sutilezas: "Corté las viejas rosas del huerto de Ronsard". Traducción poética: aquí donde me veis, he corrido lo mío, amiguetes, que un galán sevillano no deja escapar ninguna vagina en flor que le salga al paso, que luego se vuelven feas y mustias y hay que aprovechar cuando son jovencicas.

Seguro que Madame Boyer quiere recuperar el espíritu de Ronsard. Seguro que con su medida nos quiere instar al goce veloz de nuestros cuerpos, que pronto serán cadáveres. Gozad, tomad las rosas hoy, antes de que os tengan que aplicar una terapia de Photoshop. Carpe diem, tempus fugit, bellas francesitas.

Quiero creer que la medida tiene que ver con Ronsard. Porque si no está relacionada con el viejo pícaro poeta, me parece una de las mayores gilipolleces que se han propuesto en sede parlamentaria desde que Chamberlain llevó un papel a la Cámara de los Comunes en el que decía que Hitler era un chico algo impetuoso, pero campechano y buen chaval, que no buscaba nada turbio.

23/09/2009 00:07 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad No hay comentarios. Comentar.

PAISAJES QUE NO SE ENTIENDEN

Mi otrora roomate y compañero de andanzas levantinas Iñigo Aristu publica hoy en el periódico que nos da de comer a los dos que SEO/Birdlife ha empezado los trámites para pedir que Los Monegros sean declarados parque nacional. Ahora hay un plan para crear un parque natural (segunda división de los parques nacionales) de 47.000 hectáreas en la zona. Si el proyecto de parque nacional fraguara sería una cosa estupenda para Aragón. Yo me alegraría un huevo.

Al colgar la noticia en la web han empezado a llegar los comentarios de siempre: insultos a los ecologistas, berridos desaforados y, cómo no, tipos que ponen el grito en el cielo porque aquello no es un bosque ni es nada. Como muestra, esta joya argumentativa, a la altura de los mejores párrafos de Steiner y Wittgenstein:

Venga hombre, los Monegros parque nacional ? Eso sería un insulto al resto de los parques nacionales. Eso es un páramo inhabitable.. Déjense de tonterías señores ecologistas y vayan a preservar el bosque y la naturaleza de verdad en vez de fastidiar a todo el que no les sigue. Con Gran Scala habrá más árboles y mucha más población en la zona.. Eso es un hecho, la gente se mudará allí y creará un entorno natural mucho más habitable que el actual desierto. Habrá más árboles que antes, de largo.

Ojalá declaren los Monegros parque nacional, porque significaría definitivamente que hemos dejado atrás la trasnochadísima y cazurra idea de que sólo la hoja verde merece respeto y cariño. ¿Cómo puede ser que todavía haya gente con esa concepción del paisaje? Son los mismos que aún no han entendido de qué iba el punk, o los que creen que las pinturas de Picasso son feas y que donde esté un cuadro de ciervos abrevando en un estanque nórdico que se quiten todos esos modernos de mierda que no saben más que ensuciar. Son los que en la clase de naturales se saltaron la lección que explicaba los distintos ecosistemas (y probablemente, la de la educación sexual). Son los que se creen que el agua de los ríos se desperdicia en el mar. Son los mismos que no aceptan al vecino como es, que quieren amigos, padres e hijos a medida. A su medida: no toleran nada ni nadie que se salga de los cuatro palitroques que delimitan su concepción del mundo, que no llega más allá de la punta de su nariz.

Los Monegros son áridos. Los Monegros son duros. Pero los Monegros son hermosos. Y son hermosos porque son duros y son áridos. Y nos hemos dado cuenta hace muy poco. Hemos necesitado siglos para entender que no necesitan árboles y que tampoco nos necesitan a nosotros. Y si lo declararan parque nacional se libraría de cazurros que quieren convertirlo en un bosque europeo, con ardillitas y cervatillos trotones.

Julio Llamazares escribió hace poco un estupendo y precioso artículo sobre el paisaje, sobre cómo ha cambiado la relación de los españoles con el paisaje. Allí recuerda que fueron los románticos los que nos enseñaron a integrar el paisaje en la experiencia humana. Hasta el romanticismo, sólo era un decorado. Después del romanticismo, el paisaje determina todo, es un elemento central de la mirada de cualquier artista. Y la vida imita al arte, ¿no?

Dice el bueno de Llamazares:

Los paisajes hasta entonces armónicos y felices sobre los que destacaban las figuras de Dios o de los hombres, que ocupaban el centro de las iconografías, se convirtieron en más presentes al tiempo que en más dudosos. Despojado de su fe, el hombre, que atravesó la historia apoyado en ella, pasó a entender de repente que ya no era el centro del mundo y que el paisaje era determinante tanto para su vida como para su sensibilidad. Y, también, que la naturaleza, hasta entonces representada de un modo idílico, como correspondía a su carácter puramente ornamental, no era ya aquel lugar fabuloso en el que el hombre vivía feliz, sino el espejo que reflejaba sus ilusiones, sus sueños y sus temores. De ahí que las ruinas (reales o artificiales), los paisajes solitarios y vacíos, los cielos limpios o amenazantes, los océanos inmensos o los desiertos atravesados por una luz cegadora sustituyan poco a poco en sus poemas y en sus cuadros a los amables paisajes clásicos en los que todo estaba en su sitio, desde los hombres a los animales, confirmando de ese modo lo que la humanidad ya sabía desde su origen, pero que se había empeñado en negarse tras los muchos subterfugiosreligiosos o profanos inventados para ello: que el hombre es un elemento más del paisaje, por más que les duela a muchos.

Y sigue:

Sorprende, por eso mismo, que, a dos siglos ya de ese descubrimiento y después de toda la producción filosófica, artística y literaria que se ha generado a partir de él, en España se siga viendo el paisaje con cierto distanciamiento, incluso con displicencia, tanto a nivel cultural como sociológico.

De ahí que esté tan extendida la opinión de que los Monegros son un secarral, que aquello es un territorio yermo que solo tiene dos salidas posibles: ser colonizado por un jardinero versallesco que horade generosos canales de riego, o aprovechar el baldío para montar megacasinos y megahostias en vinagre.

Es el mismo argumento de los sionistas con Israel: nos instalamos ahí porque no había nada. Luego descubrieron que había unos palestinos que llevaban viviendo siglos en una tierra a la que llamaban, curiosamente, Palestina. Ups, qué despiste, ¿no?

Los colonizadores estadounidenses también llamaban "desierto" al territorio que todavía no era administrado por la Unión. Era tierra virgen, sólo había que sacudir unos cuantos indios y bisontes molestos para tender el ferrocarril.

En Argentina, ídem de ídem: tras la independencia, la parte del país que no colonizaron los españoles, al margen del Río de la Plata, se llamó "desierto". Las campañas de exterminio de los indios de la pampa -para que se instalaran granjeros europeos- se conocen en la historia argentina como "la campaña del desierto".

Hay que tener cuidado con quienes piensan en el paisaje como vacío. ¿Vacíos los Monegros? Los desiertos estarán vacíos de personas, pero tienen buitres, serpientes, insectos y plantas esteparias únicas en el mundo. Sí, son matojos y bichos fácilmente exterminables. Pero precisamente por eso se merecen un parque nacional, para que los amantes de los ciervos abrevando en estanques no les terminen de joder.

29/08/2009 14:21 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

INDICIOS DE VIDA EN EL PERIODISMO

 

Todavía da algún coletazo. Leve, pero puede sentirse si lo escuchas bien. El periodismo está muerto, bien lo sabemos los necrófilos que vivimos de él, pero, de vez en cuando, el cadáver parece que cobra algo de vida. Puede que no sean más que gases que se expulsan de sopetón, como pedos post-mortem, o algún efecto de la descomposición, pero se parece a una resurrección. Momentánea, fugaz, sin consecuencias. Puede que no sea más que la fuerza de la inercia, el poso de antiguas prácticas que se mantienen como tics o como vicios, pero en estos tiempos de becarios con analfabetismo funcional enganchados a la wikipedia (no saben situar Barcelona en un mapa mudo de España y creen que Shakespeare es una marca de corbatas, pero tienen tres másters del universo cada uno), es reconfortante verlos surgir, como pequeños géiseres de sensatez en medio del paisaje de estulticia.

Cuando la diñó Michael Jackson, pusimos la CNN. Me encanta el circo que montan los informativos estadounidenses, y los de la CNN son famosos por su profusión de pantallitas y conexiones en directo. Y allí nos encontramos con un gesto noble: mientras todos los medios de comunicación de todo el mundo, incluidos todos los españoles, titulaban "Michael Jackson ha muerto", la CNN, no. Allí decían que estaba en coma, porque sus periodistas no habían podido confirmar la noticia del deceso de una fuente fiable. Y así lo decían: "CNN has not confirmed". Citaban a Los Angeles Times, que sí daba la noticia en su web, y mencionaban con caballerosidad a otros medios que habían confirmado el dato con médicos del hospital o con la familia, pero hasta que alguien cercano a Jackson o un responsable médico no le dijo a un reportero de la CNN que el rey del pop había estirado la pata, ellos no le dieron por muerto. Por vergüenza torera periodística. Porque en esta profesión muerta, las cosas se hacían así: un medio que se quería hacer respetar y quería preservar su patrimonio más valioso -su credibilidad- no hablaba de oídas.

Por contra, el domingo, El País abrió con una información muy propia de la era postperiodística. El corresponsal en La Habana, Mauricio Vicent, dedicaba dos paginones a hablar de un vídeo difundido por el Partido Comunista de Cuba en el que se demostraba que el delegado del Gobierno vasco en la isla era un espía a sueldo del CNI. El texto glosaba el contenido del vídeo, pero con un importante matiz: ¡el redactor no había visto el vídeo! Se lo habían contado. "Tres fuentes distintas", eso sí. Y como le contaron más o menos la misma película las tres, se dijo -o le dijeron sus jefes-: "Ancha es Cuba".

Así que ya ven: unos se la siguen cogiendo con papel de fumar a la hora de comprobar los datos que difunden, y otros dedican las aperturas de sus periódicos a hablar de vídeos que no han visto.

Pertenezco al mundo de los que se la cogen con papel de fumar, y así me va. Nunca llegaré a nada (suerte que tampoco aspiraba a ello). Sin ir más lejos, esta semana no me atreví a publicar un dato que la protagonista de un reportaje-denuncia estaba muy interesada en contar. No pude contrastarlo: las fuentes oficiales me dieron versiones contradictorias sobre el asunto. No digo yo que la chica mintiera, pero sólo tenía su versión, así que lo omití y me centré en otros aspectos. A los pocos días, me llamó la prota del reportaje para decirme que le habían llamado de un programa de la tele para que fuera a contar su historia -nos pasa a menudo: me han llegado a llamar compañeros de la tele para pedirme los teléfonos particulares de gente a la que había entrevistado en mis reportajes. Por supuesto, nunca se los he dado: a mi no se me ocurriría llamar a un medio de la competencia para que me regalaran sus fuentes-. "Allí contaré esta historia -la que yo omití- porque me parece muy importante". Pues muy bien. A ver si los compis de la tele tienen más suerte y la confirman. ¿O la pondrán tal cual, sin preocuparse por contrastarla? No, por dios, qué cosas tengo.

29/06/2009 13:00 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

RETÓRICA DE CASINO DE PUEBLO

Le defenderé como escritor siempre. Estoy convencido de que, si alguien del grupito del boom latinoamericano se merece el Nobel, se lo tendría que haber llevado él, por encima de García Márquez. Y hasta de Cortázar -aunque me duela-, porque su obra es más recia, extensa, consistente e influyente. Pero Mario Vargas Llosa tiene días en los que te pone difícil separar su genio literario de su mezquindad humana. Hoy es uno de ellos.

Qué ascazo de artículo el de hoy en El País. Leedlo primero, echadle un ojo si tenéis cuerpo. Qué argumentos tan repugnantemente trasnochados, qué retórica de señorito de cortijo, que paternalismo tan baboso.

Ya sabéis de qué va la vaina, ¿no? Los pobladores de las regiones amazónicas de Perú se han rebelado contra el proyecto gubernamental de abrir la veda a la explotación de los recursos naturales de la selva por parte del capital privado. La revuelta ha provocado algunos muertos y ha obligado al gobierno a recular y a retirar los decretos.

¿Qué dice Vargas Llosa a todo esto, amparándose en su conocimiento de la Amazonía y en la constatación de las terribles condiciones de miseria en las que viven sus pobladores? Que los indiecitos son gilipollas. Que han perdido la oportunidad de hacer negocietes con Repsol y con Zara y desarrollar su región por fin, como han hecho en otras partes de Perú. Qué lerdos son, dice Vargas Llosa. Así se van a quedar pordioseros de por vida.

Dice Don Mario -repantingado en su mesa del casino de pueblo, con el cohiba soltando pilares de humo desde su gesticulante mano derecha y el coñac calentándose en la ronroneante copa de balón- que Hugo Chávez y Evo Morales les han comido el coco a los ingenuos moradores de la Amazonía. Son buena gente, pero de limitadas entendederas. Se han dejado encizañar por (cito textualmente) "una minoría de resentidos y nostálgicos de Stalin, Mao Tse Tung y Sendero Luminoso".

(Pausa dramática. Don Mario aprovecha para dar un sorbo a su coñac mientras los contertulios de la mesa celebran la ocurrencia con risitas y codazos intercostales de camaradería ricachona).

Peste de indios, ¿verdad, Don Mario? Uno se desvive por llevarles riqueza y bienestar y ellos, ¿cómo lo agradecen? Mordiendo la mano dadivosa que les da de comer. Sí, señor, tienen lo que se merecen. Que se pudran en su miseria, ya nos llevaremos las inversiones de Repsol a otras regiones donde sepan apreciarlas.

Que nos vinieran con estas hace veinte años, mal. Pero que nos venga ahora, con la que está cayendo... Que nos diga que los que se oponen al modelo salvaje de capitalismo que ha generado esta enorme crisis son "una minoría de resentidos y nostálgicos de Stalin, Mao Tse Tung y Sendero Luminoso"... O sea, que si yo me niego a que Gas Natural excave en la puerta de mi casa para sacar un gas que ni siquiera va a servir para que yo me caliente, pues se lo van a llevar a otra gente, soy un jemer rojo, un violador de niños, ¿no? Bravo, Don Mario, bravo.

¿Queréis otro chiste? Ya sabéis que el Gobierno de Aragón está empeñado en montar un mini Las Vegas en los Monegros llamado Gran Scala -aunque la cosa está muy turbia, porque parece que los presuntos y fastuosos inversores no tienen panoja para sacar adelante el proyecto, y el asunto huele a timo de la estampita berlanguiano-. Esta semana, las Cortes de Aragón han aprobado la Ley de Centros de Ocio de Alta Capacidad, que deroga la anterior Ley del Juego y permite la construcción de macrocomplejos de casinos en Aragón, cosa que antes estaba prohibida. Como toda ley, en su fase de proyecto, pasó por una serie de comités que la evaluaron antes de llevarla al parlamento, y los servicios jurídicos de la cámara aragonesa presentaron uno advirtiendo de la inconstitucionalidad de no pocos aspectos de esa ley. ¿Sabéis cuál ha sido la respuesta del vicepresi aragonés? Pues que hagan otro informe, y este, que salga bien.

Salió mal. Los juristas volvieron a decir que aquello olía a choto podrido en varios artículos.

Pues el vicepresi, de nombre Biel, se ha limpiado el orto con ambos informes, ha cuestionado públicamente la competencia de los profesionales que lo han hecho y, muy gallito, ha espetado a todos los aragoneses: "Bueno, y si es inconstitucional, ¿qué? Para que el Tribunal Constitucional emita un dictamen tiene que presentar alguien una cuestión o recurso de inconstitucionalidad, y eso sólo lo puede hacer muy poquita gente en España". Vamos, que aquí mando yo y vosotros, a callar. Acto seguido, sometió la ley a votación. Y tan pancho.

A Don Mario le admirarían las formas del señor Biel. Así se hacen las cosas, hombre. Nosotros sabemos lo que le conviene al pueblo, ese hatajo de ignorantes perroflautas y comelechugas. No saben la de sacrificios que hacemos por ellos, por llevarles el progreso y la riqueza con gaseoductos, casinos e Ikeas. El señor Biel no se ha achantado, como el presidente de Perú, que ha retirado la ley. Él los tiene mejor puestos. En el casino de su pueblo le van a hacer socio de honor.

28/06/2009 18:45 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

RECADO DE ESCRIBIR

Resumen de los hechos:

  1. Una gran diva del cine europeo estrena su nueva película.
  2. Un gran divo de la crítica dice que la película le parece repugnante, vomitiva, amuermante y de una fatuidad inconmensurable. Utiliza muchos más adjetivos y mucho más texto, y es aplaudido por sus seguidores.
  3. La gran diva se siente escupida, pero aprieta los dientes y se calla.
  4. La gran diva lleva su nueva película al gran festival de primavera, donde la gente está encantada de recibir a la gran diva.
  5. En el gran festival de primavera está también el gran divo de la crítica, que vuelve a decir que la película le parece repugnante y constata la pasión -obviamente, no compartida por él- que la gran diva despierta entre los asistentes al gran festival de primavera.
  6. La gran diva estalla. No puede más. Ya es demasiado. Así que, recostada en la cama con dosel, con el brioche del desayuno sin tocar, pues se le ha quitado el apetito, agita la campanilla y llama a gritos a su edecán: "¡Diego Galán, Galancito, mi amor! Tráeme recado de escribir, que tengo que poner fin a esto. ¡Y ponme con el director de El País in-me-dia-ta-men-te!".
  7. El director de El País no se pone al teléfono. La gran diva rompe un collar de perlas por la rabia y la frustración. Las perlas rebotan en el suelo de parquet. Diego Galán, que acude presto con las cuartillas y una pluma estilográfica, pisa una de ellas y se rompe el cuello al caer contra la cómoda. "Imbécil", musita la gran diva, mientras coge de sus manos inertes las cuartillas y la estilográfica y, pasando por encima del cadáver del edecán, pisándole los michelines con los zapatos de tacón, se dirige a su boudoir.
  8. La gran diva difunde 17 cuartillas contra el malvado divo de la crítica, clamando por su honor, y sus acólitos, después de arrojar el cuerpo de Galán a la fosa común, aplauden con entusiasmo. ¡Ya era hora, no podía permanecer usted más tiempo callada! ¡Viva la Castafiore! ¡Muera el crítico Gargamel!
  9. En El País, ese periodicucho cuyo director ha osado no coger el teléfono, demuestran no tener ningún asomo de caballerosidad y no sólo no acuden prestos a la llamada de auxilio de una dama calumniada, sino que sacan un grosero papelito de no sé qué comité de leches donde le leen la cartilla. ¡A ella! Y algún que otro columnista del infame panfleto osa insinuar que manos blancas no ofenden, señora.
  10. La gran diva, esta vez enfadada de verdad, llama a su nuevo edecán: "¡Fernanditooooo! ¡Trueba, cariñín, sé bueno y tráeme unas cuartillas!". "¿De las amarillas, de las de invitar a ministros?" "No -responde la gran diva, solemne-, tráeme cuartillas de las de zaherir, de las rojas". Glups. El edecán traga saliva y, temblando, le entrega los papeles a su ama.
  11. Truenos, rayos y centellas. De la mansión toscana de la gran diva salen llamaradas de fuego. El edecán mantiene a raya al servicio, que, preocupado, ha notado que la gran diva no ha bajado a almorzar. "Ni siquiera ha tocado el faisán que le he dejado en la alcoba, y una no cocina para que luego se eche a perder, que esto cuesta unas pesetas y hay gente que pasa necesidad", protesta la señora Lampreave, ama de llaves de la mansión.
  12. Al atardecer, la gran diva sigue escribiendo en su boudoir. El faisán, ya irremediablemente frío, es devorado por la hija de los guardeses, la desventurada y mudita Rossy de Palma, que come con la boca abierta y chupándose los dedos. El edecán Trueba finge no verla.
  13. A medianoche, despeinada, demacrada, con el batín de terciopelo a medio abrochar, como si hubiera envejecido veinte años, la gran diva sale de su boudoir con un fajo de cuartillas de las de zaherir. Sin mediar palabra, el edecán las coge y las entrega al jinete que aguarda en la puerta: "No dejes que te las roben", le dice. El jinete asiente, espolea su montura y se pierde en la negrura de la madrugada.
  14. La defensora del lector del periodicucho responsable del entuerto escribe una larga diatriba dominical. No sólo no le da la razón a la gran diva, sino que se permite especular sobre los distintos tipos de crítica y defiende a su gran divo. ¡Habrase visto tamaña desfachatez!
  15. El populacho coincide en que ha pasado un buen rato viendo pelear a los marqueses ahora que se acaba la liga y no dan nada bueno por la tele. Ha sido un buen entretenimiento, y espera que se prolongue un poco más para aliviar la canícula.
01/06/2009 12:51 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 5 comentarios.

NIMG

Estoy consternado. Muy triste. De verdad que creía que la Expo iba a cambiar un poco (un poco, por dios) las cosas en esta Zaragoza, pero ya veo que no, que sigue siendo una ciudad-vertedero donde España coloca lo que no quiere tener a la vista. Ahora es un centro de internamiento de extranjeros en Plaza. Un campo de concentración en las puertas de la ciudad. Y nadie va a alzar la voz, a todo el mundo le parecerá bien o, a lo sumo, le dejará indiferente.

En Estados Unidos hay un movimiento llamado NIMG (siglas de Not In My Garden, "no en mi jardín"). Es el culmen de la hipocresía, pero les funciona. El movimiento NIMG viene a decir: "Vale, de acuerdo, entendemos que la sociedad necesita cárceles, bases militares, centrales y cementerios nucleares, industria pesada, aeropuertos y, si es necesario, hasta campos de concentración, pero no los queremos en nuestro jardín, no queremos ver esas cosas ni sentir su presencia cerca de nuestro pueblo". Por eso, cada vez que se propone la construcción de una de estas estructuras en una ciudad, los NIMG se movilizan hasta que consiguen que se la lleven a otro sitio. Al final, se las quedan las ciudades más pobres, las que menos capacidad tienen de plantar cara a la administración. La hipocresía de los ricos, la vieja fórmula de esconder la mierda debajo de la alfombra.

No me explico cómo no ha surgido un fuerte movimiento NIMG en Zaragoza. Siempre ha sido una minoría sin influencia la que se ha opuesto a todas las barrabasadas que se han hecho en la ciudad. Tenemos el campo de maniobras más grande de Europa en el mismo término municipal, y no pasa nada. Tenemos un aeropuerto con un uso civil restringido por los militares, y no pasa nada. Querían colarnos una base avanzada de la OTAN, y sólo unos pocos maldijimos la idea. Y ahora esto, un campo de concentración, porque eso es lo que es.

No seré NIMG, no seré hipócrita. Estos centros de internamiento me parecen vergonzosos y escandalosos se instalen donde se instalen, pero como me lo van a poner en mi jardín, aprovecho para hablar de ello y mostrar mi pesar (no ya mi furia, porque sería una furia sorda, ya que me resigno a que lo van a hacer le pese a quien le pese. Eso sí, no nos callaremos).

Cuando estuve en Melilla conocí el asfixiante y espantoso Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). "¿Están detenidos?", pregunté en la Delegación del Gobierno. "No, por dios, no hay base jurídica ni justificación para detenerlos", me respondieron. "Pueden salir, entonces", comenté. "Eeehhhh, no, creo que no", me dijeron. "Ah, pero, ¿puedo entrar yo y hablar con ellos?", inquirí. "Pues no, no... Ya sabe... Está al lado de una frontera extracomunitaria... Las medidas de seguridad nacional... Ejem...".

Estupendo: no están detenidos, pero ellos no pueden salir y yo no puedo entrar. ¿No hemos vivido ya esto antes en Europa?

Me he leído a fondo la Ley Orgánica 11/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España, y la Ley Orgánica 14/2003, que modifica parte del articulado de la primera norma. Y todavía no salgo de mi asombro.

Estar dentro de España sin documentación que acredite tu situación o tras cruzar la frontera sin pasar por un puerto de entrada oficial no es un delito. En ningún caso. Es una infracción administrativa grave (ni siquiera muy grave), y se sanciona con multas de entre 300 y 6.000 euros o la expulsión del país y la prohibición de entrada en él durante tres años, que debe ordenar un juez (en una orden motivada y prestando atención a cada caso). Como al resto de ciudadanos, sean españoles o no, esta infracción habilita a la policía a detener por un período máximo de 72 horas al infractor, pasado el cual pasa a disposición judicial o queda libre.

Pues no. En el caso de extranjeros indocumentados, se establece que si no se puede proceder a su expulsión en 72 horas, el juez puede dictar su reclusión en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) hasta que se resuelva la repatriación o por un período máximo de 40 días. Según algunos supuestos, ese período puede ser de hasta seis meses. O incluso de dieciocho.

¿Cuarenta días de internamiento por una infracción administrativa? ¿Dónde están los criterios de justicia y proporcionalidad que según la Constitución rigen el ordenamiento jurídico español? ¿Quiere esto decir que si aparco en doble fila me puedo pasar cuarenta días detenido?

No encuentro justificación legal para esta medida. El juez sólo dicta prisión preventiva cuando hay indicios claros de delito y riesgo de fuga. Aquí no hay delito, y el riesgo de fuga... ¿De fuga de quién y de qué? Si es una infracción administrativa, por dios. ¿Se criminaliza una irregularidad administrativa, una cuestión de papeleo? ¿Me van a meter en la cárcel por escribir mal mi segundo apellido en la declaración de la renta?

Creo que esa ley está cogida con alfileres, es claramente abusiva y atenta contra derechos básicos reconocidos en la Constitución y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos: no se puede restringir la libertad de circulación de nadie por cometer una infracción administrativa. Esta ley debería haber sido recurrida ante el Tribunal Constitucional (todavía se está a tiempo, señor Defensor del Pueblo, o señores del gobierno, o todos aquellos que están autorizados a interponer recurso de inconstitucionalidad). Las asociaciones de inmigrantes lo denuncian. Amnistía Internacional lo denuncia. Pero no pasa nada. Se siguen construyendo campos de concentración que facilitan la deportación masiva de inmigrantes. No están detenidos, dicen, sólo "internados". Hay que joderse.

Nos rasgamos las vestiduras con Guantánamo y su limbo legal. ¿Y este otro limbo, qué tal, qué os parece?

Brave new world, que diría Huxley. Qué asco de país. Y qué asco de ciudad.

17/04/2009 13:35 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 5 comentarios.

OTROS VENDRÁN...

Ahora que parece que los curas (o algunos curas) quieren que Losantos se vaya con sus salivazos a otro púlpito, es el momento de echarse a temblar. La sabiduría popular ha acuñado eso de "otros vendrán que bueno le harán", así que prepárense, porque lo mismo dentro de unos meses le echamos de menos y acaba pasando a la historia como un locutor sensato, moderado y dialogante.

Ojo, porque hay mucho cazurro con ganas de armar gresca. En Estados Unidos, por ejemplo, el discurso de Losantos está muy superado. En la CNN, en la FOX News y en muchas radios hay animales de bellota cuyos asertos convierten los de nuestro locutor en maldiciones infantiles llenas de "córcholis" y "mecachis". Geraldo Rivera, que es un famosísimo periodista neoyorquino de origen puertorriqueño, ha escrito un libro titulado HisPANIC. Why Americans Fear Hispanics In The U.S. En él recoge perlas como esta:

It should be legal to kill illegals. That’s my immigration policy recommendation. You break into my country, you die.

Esto es: "Debería ser legal matar a ilegales. Esa es mi recomendación de política migratoria. Si irrumpes en mi país, mueres".

Tipos como Bill O’Reilly o Lou Dobbs dicen cosas como esta constantemente, con absoluta impunidad, reclamando a gritos deportaciones masivas de hispanos y culpándolos de todos los males habidos y por haber. Geraldo Rivera se enfrentó a uno de estos morlacos en directo, en esta famosa discusión que dio mucho que hablar en Estados Unidos:

 

Nótese cómo, a pesar de que están a punto de llegar a las manos, al final Rivera agradece a la bestia parda que le haya invitado a su programa aunque sus opiniones estén radicalmente enfrentadas. Le agradece el pluralismo. Genio y figura. Eso es algo que le falta a nuestro Federico, tener los santos testículos de enfrentarse cara a cara con alguno de los personajes a los que escupe desde las ondas. A lo mejor descubrimos que el gallito no lo es tanto. Muchos de estos tiranos de escalera se deshinchan en cuanto alguien les grita como ellos. Me he fijado en que estos combatientes y feroces libegales siempre están rodeados de una corte de asentidores que les jalean, pero nunca les he visto pelear de frente con aquellos contra los que despotrican.

Así que ojo, porque los animales de bellota americanos no le hacen ascos a merendarse a unos cuantos progres, y si aquí les salen imitadores, vamos dados. Están hechos de otra pasta muy distinta a la que estamos acostumbrados. Seguro que se desayunan un chuletón de medio kilo, y Federico debe de tomar sólo un kiwi y un té verde con bilis. Cuidado con lo que viene.

15/04/2009 21:43 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad No hay comentarios. Comentar.

QUE SE JODA Y BAILE

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No sé si me convence la moda del PSOE de poner a artistas al frente del Ministerio de Cultura. Ni con Molina antes ni con González Sinde ahora. Entiendo que hay un poso autogestionario detrás de esa tendencia, de dejar que los interesados gestionen sus propios asuntos. Pero creo que hay un error de fondo, un error que se perpetúa y que parece haberse convertido en una verdad a fuerza de repetirlo: pensar que "el mundo de la cultura" son los productores de la misma (o somos, ¿me incluyo yo como escritor y perceptor de derechos de autor?), y que son su posición y su palabra las únicas que importan en la materia. Que se organicen ellos sus asuntos a través del ministerio, pues.

No creo que sea bueno poner un ministerio al servicio gremial de nadie. ¿Qué pasaría si el Ministerio de Trabajo lo llevara el presidente de la patronal o el secretario general de Comisiones? ¿Cómo se lo tomaría la opinión pública? ¿Qué autoridad tendría en las negociaciones colectivas? ¿Por qué, entonces, se consiente que el Ministerio de Cultura quede en manos de un grupo que no tiene empacho en instrumentalizarlo? Lo mismo con la Sanidad: ¿por qué pusieron a un médico de ministro? ¿Es que la sanidad es patrimonio de los sanitarios? ¿Es que su gestión se identifica con sus intereses profesionales, o con los de los que la usamos? ¿Y por qué no, ya puestos, Botín de ministro de Economía y Hacienda?

La cultura no es de los artistas, y las políticas culturales de un Estado no deberían diseñarse pensando en el interés de quienes viven de ellas, sino pensando en el interés de todos los ciudadanos. La cultura es demasiado importante para dejarla en manos de los culturetas. Si el Gobierno tuviera algún remotísimo interés en utilizar su ministerio para algo más que tirarse el moco y repartir favores y cargos, tendría que poner a su frente a alguien con la altura de miras y la credibilidad necesarias para velar por el interés de todos. Y ese alguien jamás podría venir del mundo de la creación, porque está pringado en él. Ni siquiera tendría por qué ser amigo de los creadores. Puede enfrentarse a ellos si las políticas que plantea así se lo exigen, y si las exigencias gremiales del colectivo se enfrentan con las del público -entendido el público en sentido amplio-. Y en los tiempos que vivimos los intereses gremiales y los del público están cada vez más disociados. Una administración sensata intentaría conciliarlos, no hacer piña con un bando.

Pero, claro, estoy diciendo chorradas. ¿Políticas culturales? ¿De qué cojones hablo? Aquí de lo que se trata es de tener contenta a la tropa y de apandar unos cuantos cargos para los colegas. El público, que se joda y baile (y pague), que para eso está.

07/04/2009 22:57 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 31 comentarios.

METÁFORAS MÉDICAS

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Aunque ya esté incorporado como acepción en el diccionario, en su origen, el uso del término corrupción para referirse a la res pública era una metáfora. Y como toda metáfora, encubre o proyecta -o las dos cosas a la vez, aunque suene paradójico- una visión del mundo. Es decir, una ideología.

Es una metáfora anatómica, que presupone que el Estado es un ser vivo afectado por gérmenes que lo corrompen. Gérmenes que vienen de fuera, una enfermedad que hay que extirpar. Una vez extirpada, el Estado recupera el vigor y la salud originales. Pero también puede suceder que la corrupción avance, que los anticuerpos no puedan hacerle frente y acabe matando al Estado.

Esa es la idea que prevalece. Con el tema de la corrupción en el PP, ya son legión los periodistas que se han apresurado a aclarar que este episodio es una infección que se atajará con una buena dosis de antibióticos Garzón. Un par de chutes de garzonina en la Audiencia Nacional y a otra cosa. A seguir disfrutando en plenos y comisiones.

Es una metáfora médica muy conveniente y muy tranquilizadora para los defensores sin fisuras del tinglado tal y como funciona ahora, pero cabe preguntarse si esta corrupción es consecuencia de una enfermedad o si, por el contrario, es una consecuencia natural de la forma en la que está estructurado el Estado. En ese caso, la metáfora médica ya no serviría, a no ser que hablemos de una enfermedad autoinmune y genética, pero una metáfora que hay que explicar y detallar no es metáfora ni es nada.

Pensemos un instante. Con malicia, eso sí: en este sistema, casi todos los servicios y prestaciones, por ley, debe proveerlos la administración. Debe recoger las basuras, construir autopistas, gestionar el transporte público, vigilar que los coches pasen la ITV, construir viviendas de protección oficial, hacer radiografías, programar temporadas de ópera en liceos públicos... En fin, imagínense. Pero las administraciones no hacen estas cosas directamente, con su estructura y su personal a sueldo, sino que la mayoría las delega. Así, un montón de empresas privadas hacen cosas de las que la administración es responsable. Lo hacen en nombre de la administración y, por supuesto, cobran por ello.

De acuerdo: hay mecanismos de concesión y de concurso público sometidos a la ley y a los tribunales. Y la mayoría de las veces, sorprendentemente, se cumplen. Pero, ¿no es este sistema una invitación irresistible a la corrupción? ¿No es un sistema perfecto para que los políticos paguen favores, coloquen a cuñados o hagan la puñeta a sus enemigos? ¿Qué concurso o concesión pública es lo bastante estricto y transparente como para impedir que mangonee en él quien tiene la capacidad de mangonear? No hace falta incurrir en algo descarado: basta con diseñar un concurso público que valore las características concretas que sólo la empresa de tu primo tiene. Caben mil y una sutilezas en este entramado clientelar.

Lo raro, queridos aficionados a las metáforas médicas, es que no haya mucha más corrupción de la que hay. El nivel de corrupción es irrisorio para la cantidad de oportunidades que tienen alcaldes y concejales de meter mano a la caja constantemente.

Hay mil pequeñas trampas, mil pequeños tejemanejes que, sin salirse en absoluto de la legalidad, amparan un sistema clientelar: concesiones que se deciden en cenas y no en despachos de técnicos, sobreprecios que se apalabran en pasillos... Y las dos frases que más se escuchan en la administración: "¿Qué hay de lo mío?" y "Dile al chaval que venga y que diga que va de mi parte".

La administración podría gestionar todas esas cosas ella misma para ahorrarse estas tentaciones. Pero, claro, eso sería comunismo o algo así. Iría en contra del libre mercado. Y no queremos contrariar al libre mercado, ¿no?

Así pues, consuélense con metáforas médicas si quieren, pero aquí el que no pilla cacho es porque no quiere. Quizá para usted el Estado sea el garante de la convivencia y la forma más sofisticada y racional de organizar una sociedad. Para ellos, sólo es una tarta que hay que zamparse rápido, antes de que venga otro y se lleve más trozo.

Lo que me sigue maravillando es que, pese a todo, la cosa funciona razonablemente bien y el nivel de mamoneo se mantiene muy bajo. Tenemos suerte de que, en general se tienda a la honradez y a la responsabilidad -va a tener razón Summers: to er mundo e güeno-, pero el sistema no puede depender de la buena voluntad de la gente, tendría que ser algo más firme. Vamos, creo yo.

Foto: iba a poner una foto de Roldán, el chorizo, pero me ha parecido mejor poner a este otro Roldán, el de la brecha y la Chanson. Es el que está tieso en el suelo. El del caballo, que parece mirarlo como diciendo "este tío es tonto", es Carlomagno. Las montañas del fondo, no sé qué son. Los navarros dicen que Roncesvalles; los aragoneses, que Ordesa, donde está la Brecha de Roldán. Para aclararlo le preguntaron a Roldán, que les dijo que esas montañas ya no están donde estaban, sino en una cuenta de un banco privado de Aruba.

PD: Malas influencias se retrasa un pelín y no estará listo esta semana, como dije. Anunciaré la fecha de lanzamiento exacta. Se mantiene la presentación para el día 26 en Zaragoza, eso sí.

09/02/2009 23:51 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

¡NON FUYADES, WYOMING!

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¿De qué va González Urbaneja? ¿A qué viene este berrinche contra el Wyoming? ¿De qué está hablando este buen hombre? ¿Qué son esos balbuceos, esas frases sin sentido? ¿Tiene un neurólogo una explicación?

Pues que la dé ya, porque yo lo de este señor es que no lo entiendo. Si fuera de la Asociación de la Prensa de Madrid (y tampoco soy de la de Aragón) me borraría inmediatamente. Bueno, probablemente me habría borrado en un rebuzno anterior, porque Urbaneja lleva unos años dando el espectáculo, encarnando en su verbo pastoso y en su mirada vítrea toda la decadencia y el descrédito de la profesión que algunos nos empeñamos en seguir ejerciendo. A pesar de los Urbanejas que la pueblan.

En un ridículo espantoso, antes de que se supiera que lo de Wyoming era una broma, Urbaneja se interesó por la pobre becaria maltratada. Sí señor. Las asociaciones de la prensa, ahondando con tenacidad en su lucha por defender la dignidad de la profesión y los eslabones más débiles de la misma, acudieron en defensa de la dama en apuros. ¡Non fuyades, Wyoming, que probarás el frío filo de mi fierro!

Nos preguntábamos dónde estaban las asociaciones de la prensa cuando se negoció el ERE del Grupo Zeta, que deja a más de 400 compañeros en la calle, o cuando la redacción de El País fue a la huelga, o cuando RTVE hizo una limpia de viejunos, despachando sin honores a algunos de los mejores periodistas televisivos que ha dado este país cuando todavía tenían mucho que decir y sabían decirlo mejor, o cuando la Cope difunde al éter cada día mil mentiras chuscas y venenosas que vende como si fuera periodismo. Nos preguntábamos dónde estaban las asociaciones de la prensa cuando pasaban estas cosas y muchas otras más que la gente no ve pero que los que estamos en el ajo olemos a diario. Creíamos, malpensados, que se limitaban a silbar con disimulo, a hacerse los suecos y a echar unos vinos con Pedro J. y Jiménez Losantos.

Pues no. Hemos de tragarnos nuestra insidia, porque Urbaneja no se interesó por estos asuntos porque estaba ocupado salvando a una becaria de las fauces de un cómico talludito. Todo un galán este Urbaneja. Un tío que sabe dónde hay que estar.

Cada vez que una becaria siente los rechonchos dedos de su jefe en el culo, Urbaneja presenta batalla.

Cada vez que una becaria escucha que su trabajo no vale ni para limpiarse el mismo culo que antes había sobado su jefe, Urbaneja presenta batalla.

Cada vez que una becaria reconoce que no sabe quién es Zapatero y es humillada por las carcajadas de los redactores, Urbaneja presenta batalla.

Venga, Urbaneja, confiesa, ¿qué querías hacer tú con la becaria de La Sexta, pillín? ¿Consolarla en tus anchos y viriles hombros? ¿Invitarla a una copa para que se desahogue? Ay, Urbaneja, que eres muy mayor para estas cosas, que ya no tienes edad de ser su padre, sino de ser su abuelo.

Así de planchado se quedó el pobre cuando descubrió que aquella chica no era becaria ni era nada. Perdió el interés. Estaba demasiado crecidita para él. Se ve que sólo le interesan las criaturas precarias, indefensas y sin desflorar. Por eso las y los periodistas adultos y en pleno ejercicio le damos igual.

Lo siento, tenía que desahogarme. Lo de este señor me parece muy fuerte. Si quiere defender la dignidad de la profesión, tiene muchos otros frentes abiertos. Pero que no se moleste ya, que a todos llega muy tarde: el campo de batalla está arrasado y los pocos supervivientes que quedamos sólo podemos lamernos las heridas. Eso sí, agradeceríamos de vez en cuando un poco del interés que ha demostrado tener por la becaria ficticia. Que no me sienta representado por él ni por ninguna asociación de la prensa no quiere decir que le haga ascos a unas carantoñas de cuando en cuando. Todos necesitamos amor, Urbaneja.

06/02/2009 00:04 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

OBAMA DE NAZARETH

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Y entonces Obama dijo: levántate y anda. Y Stephen Hawking anduvo, y hasta corrió.

Y los leprosos sanaron y los ciegos vieron y los muertos resucitaron y los calvos agitaron sus melenas al viento y Paquirrín aprobó la ESO.

Y cuando estaban a punto de volver a meter en la cárcel a Paris Hilton, atajó a la multitud y les dijo: "Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra". Y Paris, agradecida, cogió primorosamente con ambas manos la Verga Sagrada de Obama (Obama’s Holy Whip) y le hizo su más esmerada fellatio. Y después colgó el vídeo en YouTube.

Y el vídeo recibió millones de visitas de todos los rincones de la Obamidad, adorado como la Sagrada Mamada (The Holy Blow Job), pero unos fariseos la mancillaron, superponiendo la voz de Chiquito de la Calzada y de Cañita Brava a la de Obama de Nazareth mientras ungía a la redimida Paris con su Santo Esperma Negro (The Holy Black Sperm). Pero Obama de Nazareth no atendió a los gritos de venganza de sus apóstoles y perdonó a los fariseos invitándoles a un bautismo-quedada en Facebook.

Y Sarkozy de Tarso se acercó con su caballo, se cayó a los pies de Obama de Nazareth y lo vio todo claro como la pantalla de un iPhone, y predicó la llegada del mesías en las paganas tierras de Europa.

Alabado seas, Obama Superstar. La Obamidad celebra tu ansiada venida con cánticos de aleluya en Twitter.

Del Evangelio de San Steve Jobs, 1:35

20/01/2009 19:44 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 13 comentarios.

INTELECTUALADAS

Sé que escribir cosas como las que colgué aquí ayer es diseminar material inflamable que te puede hacer pasar por lo que no eres. Claro que me ha asqueado ver en boca de individuos infectos las mismas opiniones que yo defiendo, pero no voy a dejar de hablar porque coincida o deje de coincidir con la tertulia de la sacristía.

Hoy la caverna le ha reprochado a Zapatero algunas de las cosas que yo también le reprochaba. Por el ala izquierda no escucho nada parecido, pero si yo fuera militante de Izquierda Unida me asquearía mucho compartir manifestación con el partido del gobierno. Cuestión de coherencia.

Quizá mis escrúpulos y mi falta de compromiso se deben a que no soy un intelectual como los que iban en la mani. Un intelectual como el de la canción de los Petersellers:


Como te reías en el cole, maricón,
porque yo leia Mortadelo y Filemón,
por tus reyes, El Quijote,
por tu cumple, Platón,
tus gafillas ajustadas a tu cara de melón.

Todo el puto día en tu agujero a devorar,
con tu musiquila celta y tu pipa pa fumar,
las peliculas de cine, en versión original,
infusiones orientales y verdura pa cenar.

Intelectual,
intelectual,
intelectual, cabrón.

Cambiaste al Che Guevara por Mandela y Lech Valesa,
el pañuelo palestino por la pajarita inglesa,
el Dos Caballos por la moto japonesa.
Jugando al diccionario eres el amo de la mesa.

Todos tus amigos leen los editoriales,
filólogos, expertos, ingenieros industriales,
¡amazonas para todos! ¡salvad a los animales!
Ballenas, focas, nutrias, ozono y osos polares.

Intelectual,
intelectual,
intelectual, cabrón.

Ah. intelectual, amigo mio. Tanto estudiar, tanto estudiar…¿para qué?
Sí, sí sabes mucho deeee otras cosas…
… pero de la noche, de las tías, de la vida, de la juerga…no sabes ¡nada de nada!

Por ejemplo, en tus fiestas… en tus fiestas ¡no hay tias!
Nunca hay whisky suficiente,
siempre te quedas sin hielo,
los sandwiches se te quedan duros.

¡Intelectual, nunca, nunca tenías que haber sido un puto hombre!

PS: Hablando de intelectualadas. Quizá estos días bloguee con algo de intermitencia y abandono, porque me han llegado las pruebas de Malas influencias y tengo que repasarlas bien palabra por palabra, ya que es la última revisión antes de la imprenta. He engañado a un fotógrafo muy molón para que me haga las fotos de la solapa y de promoción del libro. A ver si es verdad que a retratista bueno no hay retratado feo. Ya tenemos fecha y lugar para la presentación del libro en Zaragoza. La de Madrid está todavía por hablar. Se irá informando de todo a su debido tiempo. Cuando esté lista la portada, la colgaré para que la veais (si a mis editores no les importa, claro, que ya se sabe cómo son estos editores de raritos).

13/01/2009 00:59 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

EN EL CALDO Y EN LAS TAJADAS

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¿Conocen ustedes a esos tipos que siempre quieren contentar a todo el mundo, que ríen todos los chistes, hasta los de su suegro, que nunca están a mal con nadie y que defienden por encima de todas las cosas la máxima de tener amigos hasta en el infierno? Esos vendedores de enciclopedias, esos eternos adolescentes que buscan desesperadamente la aprobación del prójimo, que amoldan su armario a los gustos de la pandilla, y que siempre están dispuestos a corroborar las afirmaciones y opiniones de todo quisqui. Seguro que conocen a alguien así, que lo mismo encaja en una misa adventista que en un grupo de nu metal kropotkiniano. Esos que no se cambian de chaqueta, sino que directamente hacen ilusionismo con ella.

La cuestión es sentir la aprobación general, molarle a todo el mundo.

Son gente que vive en una angustia permanente: de tanto retorcerse para amoldarse a los gustos ajenos, pueden acabar rompiéndose. Llega un día en el que te pescan, una noche en la que tu compañera de la congregación adventista entra por casualidad en un bar heavy y te pilla maquillado y con tachuelas tocando en plan air guitar un tema satánico de Slayer. Y entonces, lo único que te puede salvar es que tanto tu compañera de la congregación adventista como tus colegas adoradores de Satán sean lo suficientemente gilipollas como para tragarse las excusas que balbucearás.

A Zapatero le ha pasado. Este domingo le han pillado in fraganti. Pero, por suerte, su parroquia tiene la gilipollez muy desarrollada, y se ha tragado su "no es lo que parece". Item más: eran tan gilipollas que Zapatero ni siquiera ha tenido que esforzarse en inventarse una excusa, pues nadie se la ha pedido.

El PSOE, partido del que Zapatero es secretario general, estaba entre los convocantes de la marcha para protestar contra la invasión de Gaza. Y ese mismo Zapatero ha estado fumando puros metafóricos y dándose palmetazos en el lomo con los que mandan los tanques y los aviones sobre Gaza. ¿Se puede coleguear al mismo tiempo con los invasores y con los que protestan contra la invasión? Sí, se puede.

Sí, es cierto, ayer mismo, Zapatero pidió a Israel un alto el fuego. Y después, mandó a su partido a la mani. Superbien. Superguay que te cagas, tío. Qué firmeza la tuya.

Hablando en plata: ¿cómo tiene el PSOE los santos testículos de convocar una manifestación contra una invasión mientras el gobierno -que, que yo sepa, depende del PSOE y está presidido por su secretario general- no hace nada por frenar esa invasión? Esta manifestación contra la guerra debería ser también una manifestación contra el gobierno, contra un gobierno que no ha movido un dedo, más allá de una bravuconada retórica sin efecto político alguno, para que Israel se retire de la franja. Esta manifestación tendría que haber servido para exigir al gobierno que llame a consultas a su embajador en Tel Aviv, que retire las credenciales al embajador israelí en Madrid, que corte las relaciones diplomáticas y comerciales con Israel, que promueva un bloqueo comercial en la UE, que promueva una declaración de condena en la ONU, que promueva el envío de una fuerza de paz como se han enviado a otros sitios. Por ejemplo, entre otras muchas cosas que se me ocurren que puede emprender la maquinaria de un Estado poderoso e influyente.

Repito: ¿qué coño hacía el PSOE manifestándose? ¿Protestan contra su propia pacatería, contra su propia parálisis, contra su propia cobardía? Si el PSOE quiere de verdad parar la invasión, que utilice todos los mecanismos diplomáticos y económicos del Estado que administra. Que demuestre la influencia que dice tener en el mundo. ¿O me van a decir que un gobierno que perdió el culo por sentarlo en una mesa de mandamases en Washington para mariposear sobre la crisis financiera no es capaz de hacer nada por Gaza? ¿Me van a decir que la novena economía mundial, la que tiene cogida por los huevos a Latinoamérica, no puede hacer nada más por Gaza que enviarles una caja de tiritas, un par de cartones de leche y unas bolsas de las que usa el SAMUR para llevarse a los fiambres?

Por supuesto, estas reflexiones no se han formulado en la manifestación. Porque el PSOE, entidad convocante, no va a decir tales cosas de sí mismo. Eso sí, para la foto, todos han salido muy guapos. Ana Belén, la que más. Bellísima, divina, radicalmente bella. Mirándola al frente de las masas, tan radiante ella, se me venía al hipotálamo esa gloriosa teta de Delacroix, pero no sé si la cirugía estética ha alicatado esa zona del cuerpo de la bella Ana Belén, así que mejor dejémosla tapada, no vayamos a maldecir a Newton y su ley de la gravedad.

Ay, José Luis, que te han visto el plumero. Y no contento con todo, le reprochas a Rajoy que no condene la invasión. Señor presidente: puedo ser muy ignorante, pero, que yo sepa, quien controla las embajadas y la política exterior de España es usted, no el PP ni Aznar ni nadie. Usted y el ministro y los embajadores que nombró. Pídase cuentas a usted mismo. No fuerce su suerte: esta vez se ha librado, pero hasta los más tontos de los tontos acaban por descubrir al farsante adulador. Y el día que eso pase, ni Carmen Machi ni Ana Belén podrán salvarle.

11/01/2009 23:25 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 9 comentarios.

¿JUSTICIA POPULAR?

Me alegra ver que hay voces que empiezan a llamar la atención sobre algo que me preocupa mucho desde hace unos años y que a todo el mundo parece darle igual. El otro día, en El País, la magistrada María Sanahuja escribía un valiente alegato contra la ley de violencia de género de 2004, sólidamente argumentado, y hoy, en Público, Rafa Reig se salía de la corriente "correcta" sobre la sentencia del juez Tirado y recordaba de paso algunos de los fundamentos del Estado de Derecho. Espero que estos islotes sean los primeros mojones de un debate amplio del que estamos muy necesitados antes de que sea demasiado tarde y los vengadores nos dominen.

Desde unos años a esta parte parece que hay un clamor que pide más severidad en las leyes y en los castigos penales. Las víctimas piden mano dura, y eso entra dentro de lo normal: en el dolor se clama venganza. Lo grave es que toda la sociedad empieza a secundar ese clamor y pide venganza a unos gobiernos que echan cuentas electorales, suman votos, y se apresuran a acallar al gentío vociferante.

La última reforma del Código Penal da miedo. Se ha legislado atendiendo el amarillismo de los medios de comunicación y las demandas histéricas de los exaltados. ¿Qué será lo siguiente? ¿La cadena perpetua, los trabajos forzados, la pena de muerte? Tenemos una cárceles saturadísimas incapaces de cumplir su propósito de reinserción social. Si ahora, además, la sociedad les exige que renuncien a ese propósito de reinserción y se centren en el ojo por ojo, diente por diente, vamos dados.

¿Qué justicia queremos? ¿Una que siga basada en leyes que tengan como objetivo garantizar la convivencia y solucionar los problemas para todos -y en ese todos van incluidos los delincuentes también-? ¿O una que vengue satisfactoriamente a las víctimas, que aplique algo parecido al ojo por ojo, que haga sufrir de verdad a los reos para satisfacción del gentío? ¿Queremos cadalsos públicos, escarmientos ejemplares? Digan abiertamente si es eso lo que quieren, porque yo me bajo en la siguiente parada y pido asilo al norte de Dinamarca.

Creía que habíamos llegado al convencimiento racional y justo de que la víctima no está capacitada para dictar el castigo de su verdugo. Creía que habíamos aprendido lo que significaba la presunción de inocencia y que habíamos desterrado los capirotes y las ejecuciones públicas con aplausos y vítores. Pero cada vez veo más pasos atrás: listas públicas de pederastas que ya han cumplido su condena (y, por tanto, no deben dar explicaciones a nadie de nada, están en paz), pero que la ven prolongada a perpetuidad, con una invitación constante de sus vecinos al ostracismo y a la vigilancia desconfiada -cuando no a la denuncia falsa o a la agresión jaleada por el barrio-; presunciones de inocencia pasadas por el forro de los fiscales en casos de presunto maltrato; denunciantes que pueden acusar alegremente a cualquiera sin aportar pruebas y sin sufrir consecuencia alguna por su falsa denuncia; ministros que dicen que se asegurarán de que un etarra que ha cumplido su condena no podrá vivir al lado de una víctima, como si alguien que ya ha pasado por la cárcel, y me da igual la circunstancia que le haya llevado allí, no pudiera vivir donde quiera o pueda, como cualquier otro ciudadano; jueces presionados hasta el punto de meter en la cárcel a quien la opinión pública señala... Cada nuevo episodio nos aleja del modelo democrático ilustrado y nos acerca a las tinieblas de la Edad Media, con sus inquisiciones y sus Torquemadas.

El caso de Dolores Vázquez, que pasó por la cárcel sólo porque un grupo de periodistas se ensañó con ella, debería habernos hecho reflexionar muy seriamente hacia dónde estamos yendo. La seguridad jurídica, uno de los pilares básicos que deben regir el ordenamiento jurídico de una democracia, como cualquier estudiante de derecho que lleve una semana en la facultad sabe bien, se está resquebrajando delante de nuestros ojos.

¿Tan excepcional es el caos que nos rodea como para que haya un clamor que pida mano de hierro para restaurar el orden? ¿Vivimos en un estado de emergencia y no me he dado cuenta? ¿Hay tiroteos en las calles, las mafias controlan los barrios, la policía se ve desbordada por las bandas criminales, no se puede pasear tranquilamente sin que los pederastas/violadores/agresores de género/terroristas de ETA nos apuñalen, la corrupción ha colapsado la administración? ¿De qué tenemos miedo hoy, en este país, a 25 de diciembre de 2008, qué nos asusta tanto? ¿Acaso entran constantemente en nuestras casas, acaso tirotean a nuestras madres cuando van a hacer la compra o secuestran a nuestros vecinos de camino al trabajo?

¿Qué paranoia de mierda es esta? Porque yo veo un país casi aburrido de puro tranquilo, con bares y restaurantes llenos; con un sistema sanitario que, con todos los peros del mundo, funciona de puta madre; con unos ciudadanos que saben algo más que leer y escribir gracias a una educación pública universal y saben buscarse las castañas del fuego, y con una administración que, a grandes rasgos, funciona bastante bien: la basura se recoge a diario, la luz llega a las casas, el agua es potable, las carreteras están practicables y bien conservadas y las cartas no se pierden en el camino. También veo un país donde el grado de violencia es muy bajo en comparación con otras épocas o con otros países. Si la población española envejece es porque en este país se puede llegar a viejo. ¿No ven que en los países dominados por la violencia y la miseria la población es muy joven, pues en cuanto los ciudadanos crecen un poco, o mueren en algún rollo chungo o emigran? Miren Marruecos, miren Argelia, miren Colombia, países todos ellos llenos de chavales. Si en un sitio domina la senectud, es porque es próspero y tranquilo. ¿Tan ciego estoy? ¿Tan alejado de la realidad vivo?

La España de los años 70 era mil veces más chunga e insegura que esta y, sin embargo, estaba poblada por gente que supo valorar la seguridad jurídica por encima de su seguridad personal. ¿Qué quiere decir esto? Que para vivir en libertad necesitamos un sistema legal que nos proteja contra vengadores, denunciantes falsos y policías con la porra floja. Que el protocolo de los procesos judiciales no es un folclore accesorio, sino un complejo mecanismo que pretende evitar ensañamientos, torturas y linchamientos. No es perfecto, claro que no, pero yo prefiero saber que las reformas de ese sistema imperfecto se encaminan a reforzar la seguridad jurídica de los ciudadanos y no a reforzar los deseos de venganza de la turba.

¿Queréis venganzas y mano dura? Muy bien, pues yo me apeo. No cuenten conmigo, que no voy a encender mi antorcha para unirme al gentío que exige al sheriff que le entregue el forajido para colgarlo en la plaza del pueblo. Yo no quiero eso, y seguro que hay más personas como yo. Si las hay, deberíamos hablar antes de que la turba consiga sacar al reo y lo linche.

25/12/2008 21:22 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 5 comentarios.

MADOFF, HÉROE DEL PROLETARIADO

Por la mañana, Don Batracio de la Minga Tiesa Wartington del Rocío abrió su ejemplar de Expansión y se enteró de que un pájaro de Wall Street le había estafado. Estafa piramidal, lo llamaban. Sin terminar el desayuno, cogió el móvil y llamó a su agente de Bolsa, pero estaba apagado o fuera de cobertura. Maldición. Buscó en la agenda al director de la sucursal de Banif con el que estuvo jugando unos hoyos el miércoles pasado, pero una voz le dijo que ese número tenía restringidas las llamadas entrantes. Doble maldición.

-Esto es intolerable, y exige una respuesta inmediata -dijo levantándose-. ¡Walter, venga aquí ipso facto!

-¿Qué desa, señor De la Minga Tiesa?

-Walter, he sido objeto de una estafa. Una estafa manifiesta, diría yo, y esta afrenta exige una respuesta inmediata.

-Cómo no, señor. ¿Llamo a los Miami por el procedimiento habitual? ¿A quién deben dar el aviso, señor?

-No, nada de violencia. Esto hay que resolverlo con dignidad, que sepan que no somos de su calaña. Walter, vamos a manifestarnos ante la sede del banco para exigir que nos devuelvan lo que es nuestro.

-Sí, señor. ¿Cómo desea ir a la manifestación el señor?

-En el Ferrari, que es más rápido.

-Lo cogió su hijo anoche y aún no ha regresado.

-Triple maldición. Tendremos que ir en el Rolls. Prepare pancartas.

-¿Pancartas, señor?

-Sí, Walter, pancartas.

-¿Y qué escribo en ellas, señor?

-Pues... No sé, Walter, usted es un subordinado, se supone que sabe de estas cosas. Lo que se suele escribir en las pancartas de las manifestaciones. ¿Es que lo tengo que pensar yo todo? Algo sutil, pero enérgico. Algo como "Non fuyades, malandrines" o "La bolsa o la vida". Ya sabe, esas cosas que gritan los operarios cuando montan huelgas.

-Así se hará, señor. ¿Quiere que inscriba yo mismo las leyendas sobre la tela?

-No, llame a la agencia que lleva la imagen corporativa de la empresa, que hagan algo vistoso. En media hora quiero una presentación en la sala de juntas y en otra media quiero que estemos manifestándonos frente al banco.

-De acuerdo, señor.

¿A que da mucho placer comprobar que los ricos no sólo también lloran sino que se la pueden meter doblada como a cualquier pringadete? Toma Madoff.

16/12/2008 00:30 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

COMARCAS

Una más y dejo de hablar de política, que me sube la tensión. Dice Biel (para los que no sufran Aragón, vicepresidente de esta comunidad y mandamás de modales protocaciquiles) que "Aragón es la única comunidad que ha creado un modelo territorial propio como las comarcas". Y se queda tan ancho. Dicen que hasta se fumó un puro.

Biel dividió Aragón en comarcas que responden a criterios más o menos históricos y reflejan bastante bien la realidad geográfica política de esta complicada tierra. Pero no se las inventó él. El proceso de comarcalización de Aragón lo copió de Cataluña, donde las comarcas funcionan desde hace bastante más tiempo, pero con una diferencia sustancial: en Cataluña, los consejos comarcales, un nivel administrativo situado entre los municipios y la comunidad autónoma, se eligen por sufragio universal cada cuatro años. ¿Alguien sabe cuándo se han convocado elecciones comarcales en Aragón? Nunca. Los consejos comarcales aragoneses los eligen los alcaldes de los municipios que integran la comarca. Son, por tanto, un órgano de legitimidad democrática más que dudosa.

Por supuesto, ni Biel ni nadie quiere oír hablar de elecciones, porque el tinglado comarcal le viene estupendamente bien para sus tejemanejes: yo te doy el control de esta comarca a cambio de que hagas coalición conmigo en tal ayuntamiento, si me das tal comarca no te monto una moción de censura en tal municipio... Se cambian cromos y todos tan contentos.

Así que Biel no sólo plagia a Cataluña y encima lo niega, sino que plagia sólo lo que le interesa. Las elecciones -esas mismas elecciones en las que él nunca ha logrado más que un puñado de votos, pese a lo cual gobierna, porque el PSOE así lo quiere-, pa los demás. Será que las elecciones no responden a la idiosincrasia aragonesa. Pensará Biel que aquí somos más de pucherazos que de urnas. O que las comarcas son algo demasiado importante como para dejarlas en manos del populacho.

11/12/2008 21:32 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

¿HASTA CUÁNDO?

Que no, que no y que no. Que una mentira no se convierte en verdad a fuerza de repetirla. Que ser político no es una profesión. No al menos en una democracia. Que no es un trabajo sometido a convenio colectivo, que no hay nadie de recursos humanos que valore tus aptitudes, que no necesitas estudiar, que no, que no y que no. Que todos los ciudadanos, según esa Constitución que acaba de cumplir treinta tacos, tienen el derecho de elegir y de ser elegidos para cualquier cargo representativo. Que nadie estudia para parlamentario ni para concejal, cojones.

¿Por qué nos empeñamos en mezclar churras con meninas, que diría Belén Esteban? Un cargo público en una democracia no es un puesto de trabajo. La remuneración que reciben no es un sueldo, sino el equivalente al óbolo griego, un sustento para que puedan ejercer sus funciones con plena dedicación y sin depender de intereses espúrios. ¿Prefieren que sea Botín quien pague a los políticos? Él estaría encantado de tener un parlamento a sueldo, y seguro que estaría dispuesto a quintuplicar los salarios actuales de sus miembros.

Por tanto, si los cargos públicos electos no son empleados y el dinero que reciben (de nuestros impuestos, sí, ¿de dónde si no?) no es un sueldo, en consecuencia, no pueden acogerse al régimen de los trabajadores y reclamar sus ventajas. No tienen vacaciones, ni tiempo libre, ni baja por enfermedad ni por ningún otro concepto. Su dedicación es plena, y si no pueden asumirla, pueden dimitir y volver a su trabajo, donde podrán acogerse a todo lo que diga el convenio colectivo de su sector o empresa.

Una diputada valenciana ha votado por e-mail porque estaba disfrutando de su "baja de maternidad".

¿Su baja de qué?

¿Una diputada?

Lo siento, pero los diputados no tienen que conciliar nada. O están o no están. Puede llevarse a su crío al parlamento y darle la teta en el escaño, pero si quiere votar, tendrá que asistir a la sesión. O está con su hijo o es diputada. Las dos cosas no pueden ser. La conciliación es para las currantas, y lo suyo es un cargo público. La conciliación es para mí, que trabajo exclusivamente por un sueldo, no como responsable y representante de quienes me han elegido.

Si seguimos dando por sentado que la política es una profesión como cualquier otra, la democracia pronto será pura retórica. Quizá ya lo sea. Quizá ya sea imposible la participación ciudadana en el debate público. Y la política nos incumbe a todos, no es asunto de profesionales que reclaman bajas de maternidad. 

Me alarma que nadie más plantee estas cosas. ¿Es que nadie ve que la profesionalización de la política es la puntilla de muerte de la democracia? ¿Hasta cuándo vamos a consentir que una cuadrilla de autoproclamados políticos profesionales monopolice el debate público?

11/12/2008 00:05 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

ZARAGOZA QUISO SER LATINA

Mis jefes me han pedido un pequeño artículito de opinión que ha salido publicado hoy en Heraldo. Al final, se ha quedado incluso más pequeñito, tras cambiar su ubicación original, pero creo que queda claro el mensaje. Aquí os lo dejo:

Hace unos años, a unos argentinos enraizados en Zaragoza se les ocurrió desempolvar el vetusto emblema de la "Hispanidad" y aprovechar el día de la ídem para convertir la capital aragonesa en un nodo donde se entrecruzaran las culturas de ambos lados del Atlántico. La ocasión la pintaban parda: los nombres de Zaragoza y el Pilar evocan poderosas emociones en toda América Latina y, bien jugada, la apuesta podía animar mucho la escena cultural local. Así nació Zaragoza Latina, un ciclo dedicado cada año a un país del otro continente, con muchos intercambios artísticos y un gran concierto en las fiestas del Pilar.

Así fue hasta hoy. No busquen en el programa de festejos de este año, que por Zaragoza Latina no viene nada. En esta post-Expo no hay parné para zarandajas.

Sin embargo, si se acercan a Madrid, podrán disfrutar estos días del festival Vivamérica, que se celebra también (simultáneamente) en Tenerife y Bogotá, aprovechando la potencia evocadora del 12 de octubre. ¿Y saben quiénes participan en ese festival? Pues los compañeros de viaje de esos argentinos, los músicos y artistas aragoneses que orbitan en torno a la revista "Zona de obras". ¿Por qué no están en Zaragoza? ¿Por qué el Ayuntamiento consiente que otras ciudades aprovechen proyectos que ya funcionaban aquí? Otra ilusión que se va. Nos quedaremos con nuestro cierzo, mientras otros disfrutan de las brisas del Caribe.

08/10/2008 19:49 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 6 comentarios.

EL LIBERALISMO Y EL LIBERALISMAJE

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Laissez faire!, que gritaban los primeros liberales. Dejen hacer al mercado, que se autorregule. Reduzcan el Estado a un ejército y unos cuantos policías para cuando las cosas se pongan feas y dejen que los empresarios, esos superhombres, se las apañen solos. Que la sana competencia rija la sociedad, que cada uno se pondrá en su sitio.

Eso predican los llamados neocon, que tienen nombre de malo de cómic, y eso han hecho hasta ahora, restregando sus nalgas sobre la cara del cadáver de Keynes, ese protocomunista.

Oiga, es que a lo mejor el Estado debería organizar un sistema sanitario decente y tal, les pedían los cizañeros de las turbas.

¡No! Eso es intervencionismo. Contrate un seguro privado y estimule la economía, gañán, les respondían. ¿Qué quiere, que se lo pague todo papá Estado?

Oiga, es que a lo mejor habría que organizar un sistema de becas para que todos los ciudadanos pudieran acceder por igual a la educación superior y la única criba la establezcan los méritos y la inteligencia de cada uno y tal, les pedían los cizañeros de las turbas.

¡No! Eso es intervencionismo. Si usted es listo, no se preocupe, que algún emprendedor con altas miras le tutelará si le cae en gracia. Trabaje, ahorre o pida uno de esos créditos bancarios para estudiantes, gañán. ¿Qué quiere, que se lo pague todo papá Estado?

Oiga, es que a lo mejor habría que montar un sistema de pensiones que no obligue a los ancianos a escarbar en la basura y tal, les pedían, insistentes, los cizañeros de las turbas.

¡No! Eso es intervencionismo, ¿cómo les vamos a hacer eso a los bancos, cómo les vamos a quitar clientes? ¡Que hubieran contratado un plan de pensiones, gañanes! ¿Qué quieren, que se lo pague todo papá Estado?

La cosa nos había quedado clara. Rockefeller es nuestro dios y Chrysler su profeta. Hágase a usted mismo, no medigue al Estado, viva su libertad a gusto y deje de molestar. Si no puede pagarlo, pida un crédito. OK, fale, comprendido, ya nos buscamos la vida por ahí, les dijimos, vencidos y desarmados.

Pero el otro día sonó el timbre de los neocons. Ya iban a echarles a los perros, temerosos de que los cizañeros de las turbas volvieran con otra de sus monsergas comunistas, pero al otro lado de la mirilla había un grupo de colegas: los hermanos Lehman y cuatro o cinco amiguetes más. Llevaban una botellita de vino como regalo.

-Hombre, cuánto bueno, pasad, pasad, sentaos a gusto, que estáis en vuestra casa. ¿Un habanito?
-¿De los que están prohibidos por el bloqueo a los comunistas? No, gracias, me acaban de traer una remesa. Intercambiemos cigarros.
-Faltaría más. Y bien, queridos amigos, ¿qué os trae por aquí?
-El crack de Wall Street y tal, que nos ha pillao a contrapié.
-Sí, algo he oído. ¿Y qué podemos hacer por vosotros?
-Pues oiga, es que a lo mejor habría que organizar una intervención estatal para salvar nuestras empresas de la ruin ruina y tal. Ya sé que eso es intervencionismo y como liberales estamos radicalmente en contra de que papá Estado pague nada, pero...
-Ps, no digas más. Eso está hecho. Entre amigos, sobran las excusas. Luego me dices cuantos milloncejos necesitas y te hago una transferencia desde la Reserva Federal. Hala, vamos a echar un cinquillo.
-¡O un mus!
-¡Venga ese mus!

No se les puede culpar. Por los colegas, lo que sea. Si el respetado ingeniero hecho a sí mismo que presume a todas horas de haberlo conseguido todo con su esfuerzo y no tolera que le endosen "recomendados" en su equipo se apresura a enchufar a su vástago cuando le llega la edad de trabajar, aunque sea un inútil que no se sabe atar los zapatos, ¿por qué los liberales no van a usar el Estado que controlan y desprecian a la vez para echarle una manita a sus colegas? Entre la gente que se quiere, hay que dejar la ideología a un lado, ¿verdad?

A mí me ha emocionado ver a Bush salvando a sus amigos en peligro. Claro que para tener callados a los cizañeros de la turba ha tenido que decir que interviene en la economía para evitarnos la ruina a todos. Está bien, George, nos lo creeremos (guiño, sonrisa y codazo cómplice), pero tú y yo sabemos que esto no tiene que ver con la política: tío, eres un sentimental y lo has hecho por amistad. Qué grande: antes que presidente y antes que liberal o neoliberal, eres amigo de tus amigos. Chapeau. El día que la amistad y el amor se antepongan al fin a las convicciones, a la profesionalidad y a las ingratas leyes, alcanzaremos la soñada Arcadia de los osos amorosos postliberales. Pero de osos amorosos guays, de los que viven en las nubes y hablan ñoño, no de esos osos que huelen mal, se refrotan por los árboles y llenan el bosque de zurullos de treinta kilos. Esos, como no tienen amigos, que hagan cola en la seguridad social, a ver si encuentran una raspa de salmón o algo que les tenga entretenidos y sin protestar.

21/09/2008 23:52 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad No hay comentarios. Comentar.

MAMPORREROS DE MIEMBRAS

Según la RAE:

mamporrero. (De mamporro). m. Hombre que dirige el miembro del caballo en el acto de la generación.

Noble oficio que ha permitido que los sementales gocen con las yeguas más turgentes y regeneren las bellas razas de los purasangre. Los filólogos y los notarios me perdonarán que, en un sentido figurado que atenta a la pulcritud académica, aplique la denominación de este oficio a quienes, con imparable denuedo, dirigen la miembra de la ministra Aído hacia nuestros contritos y tensos esfínteres traseros. Son los cortesanos siempre atentos, que no dejan escapar una oportunidad para obtener la caricia del amo o para sacarle la cara cuando la pone en evidencia. El domingo lo ha hecho en El País, con paja mental freudiana de propina, Adolfo García Ortega. Allí se lee:

El problema de la palabra "miembra" es que se enfrenta directamente a "miembro"; lo refleja, lo varía, lo feminiza. Le quita su dominio, en todo caso, lo reta a que reparta papeles y derechos, lo destrona, lo divide, lo contemporaneiza (perdón por el verbo).

Y más abajo, continúa:

Ahora lo que le ha dado miedo a muchos varones es que al miembro, por fin, le ha salido una posible variante liberadora, la posibilidad de que la mujer también lo pueda ser sin tener que renunciar a su identidad de mujer, es decir, por fin puede ser miembra. Todo rechazo ante la palabra, si no es por razones más simbólicas o profundas, cuando no oscuras, no debería escandalizar a nadie, ni hacerle reír. Es sólo cosa de repetirla varias veces para darse cuenta de que no suena nada mal, incluso de que, una vez se acepte por la normativa de la RAE (que todo llegará), será vista como apropiada.

Eso sí que es penetración argumental y no la del mamporrero. Es cierto, lo confieso, me ha calado. A mí y a todos los falócratas que en España somos. El lapsus ha retumbado con estruendo en nuestros cuchitriles de macho. Su ruido liberador ha hecho añicos la botella de Anís del Mono, sus vientos de cambio han apagado nuestras fálicas farias y su arrolladora luminiscencia nos ha dejado boquiabiertos y nos ha hecho tragarnos el palillo que llevábamos prendido en la comisura del labio. ¡Vade retro, vagina! ¡Atrás, clítoris creciente! ¡No nos despojes de nuestra secular hombría, por dios, déjanos vivir y no nos castres, Bibiana!

¿Cómo no me había dado cuenta de que lo que me molestaba del asunto no era el empecinamiento y la impúdica demostración de caradura e ignorancia satisfecha de la ministra y sus cortesanos, sino cómo estaba atacando el núcleo fundamental de mi machismo, de las creencias falocráticas en las que he sido adoctrinado? Gracias, Adolfo García Ortega, por abrirme los ojos. Corro al baño a desmembrarme antes de ir al cine a ver Sexo en Nueva York. ¿Os apuntáis, chicas?

23/06/2008 01:34 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

MINISTRADAS

Primera ministrada

Estaba cogiendo el sueño, con el Hablar por hablar muy bajito bajo la almohada, y empezó el boletín de noticias de las cuatro de la madrugada. Entre tinieblas, escuché a la ministra Aído decir "a los miembros y miembras...". Clinc. Di un respingo. Me desvelé. Afiné el oído esperando el comentario chusco del presentador, alguna bromilla sobre el desliz, pero el tío siguió el informativo como si tal cosa. A mí me costó un buen rato volver a coger el sueño, y cuando lo hice tuve pesadillas con transexuales preoperados que me enseñaban sus miembras.

Al día siguiente me entero de que la frase ha tenido su lógica repercusión. Brotan chascarrillos cual setas, los académicos, conjurados en aquelarre, se llevan las manos a la cabeza (lo hacen con dificultad debido a la artrosis propia de sus edades), y cada diario aprovecha para barrer para su casa. Hasta ahí, todo normal. Lo que me empieza a no parecer tan normal es que la ministra no da su brazo a torcer ni toma ninguna de las dos salidas posibles que tiene ante sí: esconder la cabeza cual avestruz hasta que otro vuelva a meter la pata, o pedir disculpas, reírse un poco de sí misma y pelillos a la mar.

Pues no, en lugar de decir que un lapsus lo tiene cualquiera, se ha metido en un jardín de estulticia muy bochornoso, elevando a categoría de neologismo lo que no es más que una ridícula cagada. Vamos, que quiere que aceptemos barco como animal de compañía porque para eso ella ha traído el Scatergories. Lo peor de todo es que no está sola en su empeño: una cohorte de mamporreros ha acudido a hacerle coro a sus delirios. Ya se sabe, en este país los cortesanos nunca le dirán al emperador que va desnudo. En fin, si ya el Ministerio de Igualdad sonaba a patochada pueril, la actitud de su titular parece confirmar los temores.

Segunda ministrada

Esta es más antigua, pero todavía colea con cartas al director en todos los periódicos, y todas en el mismo sentido. Mucha gente está cabreadísima con el hecho de que Carme Chacón sólo se haya cogido dos de los cuatro meses de baja por maternidad tras tener a su cachorro. Dicen que está dando muy mal ejemplo a las madres trabajadoras de este país, que dónde vamos a llegar y no sé qué más. En ese sentido he leído muchas opiniones, pero sólo he leído a una persona que piense lo mismo que yo: ¿por qué diantres tiene que cogerse un ministro una baja de nada?

Para empezar, me toca las narices la pedagogía gubernamental. Los ciudadanos queremos un gobierno, no unos profes ni mucho menos unos líderes que nos guíen hacia horizontes turbios. El gobierno propone leyes, administra, recauda impuestos y construye carreteras. Y punto, no tiene que pedagogizarnos: quienes votamos somos mayores de edad y la ley nos reconoce plena responsabilidad, así que no nos pongan pañales, que sabemos ir al baño. Por tanto, ¿por qué los actos individuales de sus miembros han de ser ejemplo y guía para nadie? Ejemplarizar no entra dentro de sus competencias. O no debería en una democracia digna de ese nombre.

Dicho esto, un ministro, un diputado o un senador no son trabajadores. No lo son. Perciben unos emolumentos por dedicarse plenamente a la res pública, pero esos emolumentos están concebidos en origen para garantizar su independencia, para que ningún grupo de interés les compre. Son herederos del famoso óbolo de la antigua Atenas. No son salarios propiamente dichos porque sus actividades no son laborales, y el hecho de que las consideremos como tales dice muy poco de una democracia. Son un grupo de ciudadanos que voluntariamente, sin que les azuce una necesidad pecuniaria, se dedican a algo tan ingrato como el bien común. Para que puedan llevar su tarea con dignidad, se les da toda clase de facilidades a cargo de los presupuestos generales del Estado, pero a cambio se les exige una dedicación plena. Absolutamente plena, valga la redundancia. Un ministro lo es todo el tiempo, incluso cuando llega a casa y se prepara un nescafé con picatostes. Incluso cuando está durmiendo a las cuatro de la mañana. Sin vacaciones ni días libres. Su jornada no empieza ni acaba, siempre está en marcha. En cualquier momento debe estar listo para atender sus responsabilidades con la res pública, porque no es un trabajador, es un cargo. Por tanto, no se le pueden aplicar los derechos que asisten a los que sí trabajamos para cobrar un sueldo y para desarrollar una actividad meramente profesional. Y eso implica, por supuesto, muchísimas renuncias, pero si no se está dispuesto a aceptarlas, que renuncien al cargo. En ese sentido, las ministras pueden tener los hijos que quieran, pero lo de cogerse una baja roza el insulto: que se le den toda clase de facilidades, que le monten una guardería de lujo en el despacho, que viaje con un séquito de cuidadoras, que los payasos de la tele entretengan al churumbel mientras ella está reunida, pero que no nos tome el pelo.

¿Qué será lo próximo? ¿Ministros afiliados a sindicatos? ¿Huelgas ministeriales? ¿Comités de empresa gubernamentales? Si a muchas madres trabajadoras les ha indignado que Chacón no se coja la baja entera, a algunos nos ha parecido un choteo para todos los trabajadores reales (con nómina y 30 días de vacaciones) de este país.

13/06/2008 13:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

APOCALIPSIS CAMIONERO

¡Desabastecimiento!

Gente llenando los carros y los depósitos de gasolina. Más madera, es la guerra. ¡Todos a los refugios! ¡Abandonen a los ancianos en la cuneta, sólo son una carga! ¡Manden a sus hijos a buscar comida como si fueran hienas!

Joder, un día de huelga de camioneros y ya nos hemos vuelto locos. Si esto en Francia pasa cada mes, por dios. Quizá por eso los franceses, acostumbrados a los histerismos huelguísticos, le dieron pasta a Michael Haneke para que rodara Le temps du loup con Isabelle Hupert. Un drama apocalíptico de unos supervivientes a no se sabe muy bien qué hecatombe. No es la mejor peli de Haneke, pero se deja ver.

Nosotros hoy en el supermercado nos hemos limitado a comprar morrudeces para hacer una cena maja. En la nevera hay pocas subsistencias. No importa: como María Antonieta, si no hay pan, comeremos macarrons. De hecho, en Fantoba, la pastelería más maravillosa de Zaragoza, venden macarrons como si esto fuera Versalles (curioso e inútil dulce el macarron. Rococó puro)

En fin, yo creo que una huelga como esta se merece una canción como esta. Yo también quiero llevar el pecho tatuado, en camiseta y mascar tabaco.

 

10/06/2008 01:43 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

DE TURISMO POR ZARAGOZA

Cuando el ejército se ha retirado y ha dejado de ocupar el centro de la ciudad, hemos salido de nuestra madriguera para disfrutar del paisaje de después de la batalla. Teníamos que ir a recoger las acreditaciones de prensa para la Expo y, con la excusa, nos hemos dado un laaaaargo paseo de esos que nunca damos. El centro de acreditaciones de la Expo estaba a reventar de periodistas: el domingo abría exclusivamente para gestionar las acreditaciones de prensa, así que nos hemos encontrado unos cuantos conocidos haciendo cola, claro que seguramente nadie aparte de mí ha tenido que soportar la humillación de la que he sido víctima. ¡Me han hecho un lifting en la foto de mi acreditación! Alguien ha photoshopeado la imagen y la ha estirado. Estoy apepinado, como Blas. No sé cómo tomármelo, la verdad. Espero que para utilizar el pase no tenga que apepinarme la cabeza para que el de la puerta no diga que el de la foto no soy yo. Cris, en cambio, sale estupenda, con proporciones de terrícola.

Con los deberes burocráticos hechos y toda una tarde de domingo sin militares desfiladores por delante, decidimos hacer turismo en nuestra propia ciudad, así que echamos a andar por los alrededores de la Expo y cruzamos la nueva pasarela del Pincho, de Manterola, que es fantástica. Desde allí se ve un skyline maravilloso de la Expo, y hemos constatado con tristeza lo que ya sabíamos, que la joya arquitectónica de la nueva Zaragoza, el Pabellón Puente de Zaha Hadid, se pierde entre la maleza. No hay forma de obtener una perspectiva suya decente. O se lo comen los edificios de la Expo, o se lo traga el gigantesco Puente del Milenio, demasiado cercano. Una pena, porque me han explicado que, arquitectónicamente, aquello es la bomba.

Íbamos a ponernos a despotricar, a expulsar algo de bilis municipal, pero el día estaba demasiado dominguero para cabrearse y estábamos en medio de algo fantástico: las riberas del Ebro llenas de zaragozanos y de algún que otro guiri. Tras décadas y décadas de tratar al río como un estercolero, al fin ha vuelto a formar parte de la vida de la ciudad. Aquello parecía la pradera de San Isidro en un tapiz de Goya: miles de personas encantadas de poder pasear y de retozar en la hierba a la orilla de un río que ya no hiede, aunque baja chocolatoso. Nos acordamos de París, de Toulouse, de Burdeos, de todos esos sitios donde la gente se sienta junto al río y deja pasar las horas. Me conformaría con que la Expo dejara como legado un río integrado al fin en Zaragoza. Ojalá ir al Ebro se convierta pronto en una rutina para todos. Eso sí, se echan de menos algunas cosillas básicas. Con mucho esfuerzo, y tras olfatear como sabuesos, hemos dado con una terraza orillera donde reponer energías con unos enormes y helados zumos de cebada. Las riberas están estupendas, los parques son maravillosos y los paseos al borde del agua, de puta madre. Pero faltan abrevaderos. No sólo vamos a ir al río a solazarnos y a meditar: muchos meditamos mejor con una jarra de cerveza y una ración de calamares. Por favor, más chiringuitos, señores munícipes.

Zaragoza ha mutado de forma bestial. En muchos aspectos, no es ni sombra de lo que era hace cuatro años. Mi trabajo me obliga a patearme bastante la ciudad. Puedo decir que no hay barrio ni rincón que no conozca, y en todos he estado por mil motivos y excusas diferentes. Pero ni cuando la pateo trabajando -porque la percibo de forma utilitaria, hago la faena, me monto en el taxi y me largo- ni cuando la pateo por placer nocturno -porque ya nos la sabemos, caminamos sobre seguro por abrevaderos hogareños- soy del todo consciente de lo muchísimo que ha cambiado. En este paseo, que hemos decidido hacer con ojos y modales de turista, nos hemos dado cuenta al fin de todo lo que está pasando.

Y también de lo que queda por hacer. Cuando hemos vuelto al centro y nos hemos adentrado por el Casco Histórico hemos vuelto a caer en la cuenta de que ha quedado marginado del cambio. No del todo, pero prácticamente. Se ha perdido una oportunidad irrepetible de inyectarle vida al corazón palpitante de la ciudad. Muchos de los proyectos que rondan desde hace décadas se han quedado sin hacer o se han hecho a medias: ¿por qué no se ha aprovechado para montar un museo de arte contemporáneo digno de ese nombre en uno de esos maravillosos palacios renacentistas que se caen a trozos? ¿Qué pasa con San Pablo, ese Barrio Chino local que no termina de tirar para adelante? Está muy bien que los millonazos de la Expo se hayan invertido en crear la red de Cercanías (que hace mucha falta), en mejorar los colapsados accesos y las rondas de circunvalación y en equipar los barrios periféricos tradicionalmente más marginales y deteriorados, como Oliver o La Almozara. Pero, ¿tanto costaba pensar en la Zaragoza de todos, la que pisaban los romanos, la que la artillería francesa convirtió en escombros hace 200 años?

Belloch, tan fanfarrón como siempre, dice que tras la Expo, Zaragoza será la tercera ciudad de España. O no conoce nada su país o no sé cómo puede decir algo así sin descojonarse. Sí, arquitectónica y urbanísticamente, la ciudad tendrá unas cuantas cosas que enseñarle al mundo. Pero nada más. ¿Se ha dado Belloch una vuelta por Valencia? ¿Ha visto el Barrio del Carmen, lleno de vida a cualquier hora del día o de la noche? ¿Ha estado en Bilbao, más allá del Guggenheim? ¿Ha visto cómo se ha transformado el corredor industrial de la ría, cómo se ha reinventado tras la reconversión? ¿Conoce Sevilla, ha visitado alguna vez Córdoba? Incluso Málaga, que sigue teniendo unos problemas sociales gordísimos y más propios de Senegal que de la novena potencia económica mundial, ha dado un giro a su centro histórico, con una calle Larios viva y bien viva a todas horas. Lo de la Expo es espectacular, lo reconozco, pero seguimos siendo un páramo en muchos otros aspectos. Un páramo confortable y acogedor. Se vive muy bien aquí, pero se echan de menos la garra, el nervio y la ilusión que se respiran en otros sitios. Una actuación seria y creíble en el Casco quizás haría que las palabras de Belloch no sonaran a coña.

Pero qué sabré yo, que sólo soy un turista cansado de caminar.

02/06/2008 01:55 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

LAS FUERZAS VIVAS, Y BIEN VIVAS

El lunes apenas pude trabajar por la mañana. Cuando intentaba cerrar una cita por teléfono, varios F-18 en vuelo rasante me cortaban la conversación. Cuando me reuní con mi jefe, varios F-18 en vuelo rasante convirtieron la reunión en un literal diálogo de sordos. Cuando me puse a redactar un artículo, varios F-18 en vuelo rasante me obligaron a reescribir diez veces el arranque, y al final lo borré y lo dejé para la tarde. Entonces, los vuelos de los F-18 cesaron. Y empezaron los helicópteros de la policía.

Afuera, cientos de soldaditos montaban un graderío en la avenida de la Independencia. En las avenidas cercanas, un caos de tráfico fenomenal provocado por el cierre del paseo y por el trasiego de los bestiales land rover conducidos por soldaditos. Hermosa ciudad, iba pensando camino del hogar. O eso creo que pensaba, porque el vuelo rasante de otro F-18 y la batida de dos helicópteros policiales me hicieron perder el hilo de mis pensamientos.

Para la mayoría de los españoles, Zaragoza es una ciudad cuartelera, llena de militarotes, el lugar donde Franco daba clases y donde los americanos tenían una base. Yo he hecho mucha pedagogía (de esa que le gusta tanto a Zapatero) entre mis amigos, procurando enseñarles la ciudad moderna, apacible y acogedora en la que creo que vivo, muy alejada del tópico baturro, gañán y soldadesco que se le atribuye. Dentro de nada se inaugura una Expo que quiere convertir Zaragoza en una capital europea cosmopolita y de diseño. No es que me emocione que la ciudad pueda acabar siendo una réplica abortada de la Barcelona de los premios FAD, pero me alegraba saber que el tópico cuartelero y fachuzón iba a quedar desterrado. Pues no señor: para que los civiles que no hemos hecho la mili no nos olvidemos de que esta plaza les pertenece, van a desfilar triunfalmente por ella y nos van a peinar a raya con sus F-18. Edificante.

En casa, hojeo el periódico y leo que los obispos dicen que la Iglesia en España está perseguida. Y lo dicen un día, el del Corpus, en el que han paralizado calles y plazas de todas las ciudades y ante cientos de alcaldes que procesionan diligentemente a su lado. Si están en las catacumbas, éstas son muy confortables y están bien llenas de gente engalanada. Yo me apunto a su persecución (a ser perseguido, no perseguidor, que no tengo cuerpo para correr detrás de nadie).

Perdón, no quería ser irónico. Porque, ¿y si los obispos tienen razón? ¿Y si es cierto que están perseguidos y los F-18 y los soldaditos han salido a la calle a la caza de obispos en procesión? ¡Escóndanse, prelados, no dejen que les encuentren!

27/05/2008 01:04 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 16 comentarios.

HOMO LUDENS

Dedica hoy El País dos paginones a la polémica sobre los videojuegos violentos, con el lanzamiento de GTA 4 (qué lejos queda mi cumpleaños, día en el que espero poder jugar a él por fin) como trasfondo. Asumo que el reportaje está escrito pensando en padres timoratos y asustadizos y no en mí, jugador descerebrado, pero algunos de los testimoniantes dicen unas burradas de tal calibre que me han sacado del sopor de la siesta dominical. Un señor que preside una asociación llamada Protégeles (¿de qué, de quién?) dice:

Tras la consola, uno adopta un papel proactivo, es el protagonista. No es lo mismo presenciar violencia, como sucede con el cine, que practicar violencia. Uno puede manipular al personaje de forma que viole, extermine. Es totalmente diferente.

¿Papel proactivo? Podría habernos ahorrado el pleonasmo. ¿Sabéis qué otros personajes puede manipular un niño para que violen y exterminen? Los clics de Playmobil. O una Barbie mutilada por un G-Joe. O una canica de cerámica hecha añicos por otra de cristal (qué rabia daba eso). ¿Cuál de las dos violencias "proactivas" es más aceptable? De niños, mi hermano y yo jugábamos a que el barco de Playmobil, transformado en una nave espacial interestelar del siglo XVII, se estampaba contra el parking de Moltó. Había decenas de muertos espantosos, y los G-Joe siempre pasaban a cuchillo al capitán del barco y secuestraban a la clic hembra. ¿Deberían nuestros padres haber puesto coto a tan horribles matanzas?

Otra perla, esta vez de un psicólogo (una profesión tan charlatana y vacua como la que tengo el gusto de ejercer, pero con un pedigrí ligeramente superior):

En ocasiones, los niños no son conscientes del papel que están representando, y pueden llevar a cabo acciones que les dicta su imaginación. En un adulto es más difícil que suceda, porque su personalidad ya está forjada, pero aún podemos recordar el desdichado acto criminal cometido por el asesino del juego de rol, que llevado por su psicopatía, convirtió en realidad una ficción. Y fíjese que los juegos de rol son juegos de carácter muy educativo, que desarrollan la imaginación y las relaciones sociales.

No seré un experto, ni siquiera padre, pero he sido niño (y me gusta pensar que en algunos aspectos no dejaré de serlo nunca), y cuando un niño dice "vamos a jugar" activa los mecanismos de la representación, empieza a funcionar en un mundo paralelo al real. Si un niño que juega a policías y ladrones no sabe que está ejecutando una representación (un rol), quizá ese niño tenga un problema mental, pero es problema del niño, no del juego. Que haya psicópatas que sean incapaces de activar los mecanismos lúdicos de teatrillo no hace perversos los juegos, de la misma forma que mi fantástico, variado y muy afilado set de cuchillos de cocina no me convierte en asesino.

Pero hay más, porque con una condescendencia que raya lo miserable, el psicólogo dice que el niño no es consciente del papel que está representando porque su personalidad no está forjada, pero que en el adulto "es más difícil que (esto) suceda". Con todos mis respetos: ¡y una mierda! Al revés, es el adulto constreñido por las obligaciones y las coacciones (sutiles o groseras) de la sociabilidad el que suele tener problemas para discriminar persona y personaje. Cuando un niño juega sabe perfectamente que se mueve en los parámetros del juego. Cuando un adulto juega, suele tomárselo todo muy en serio. El ejemplo más claro es el sexo: un juego muy divertido que el adulto es incapaz de tomarse como tal y en el que se sumerge con mueca de trascendencia. A veces, como si en vez de estar jugando estuviese representando un drama cósmico. A los adultos se nos insta a despojarnos de esa capacidad lúdica innata que poseen los niños. Algunos llaman a eso madurar. Yo prefiero hablar de idiotez supina.

Entiendo que, como fenómeno todavía novedoso, haya padres que no sepan enfrentarse a esa forma de jugar con esa violencia tan descarnada. Pero que no se engañen: GTA sólo es un policías y ladrones sofisticado donde tú juegas a ser ladrón. ¿Que podrías ser policía? Sí, claro, pero sólo los pringaos pelotas quieren ser polis. Lo que mola es ser el malo y quedarse con la chica.

Lectura recomendada a propósito de todo esto para padres preocupados y concernidos: Homo ludens, de Johan Huizinga. Un clásico de la antropología donde se reflexiona muy atinadamente sobre cuestiones como esta.

En cualquier caso, estaría bien que empezáramos a tener claro que los niños, los púberes y los adolescentes no son imbéciles por ser menores de edad. Hay niños, púberes y adolescentes imbéciles, claro, pero su imbecilidad no proviene del hecho de ser niños. Si tanto se preocupan por ellos, trátenlos con más respeto y menos condescendencia.

18/05/2008 16:01 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 7 comentarios.

LAS TETAS DE LA SOBRINA

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Eróticamente, no será la mejor portada de Interviú -aunque para gustos, las tetas-, pero en cuanto a morbo, se han superado. Ahí está la sobrina de Rouco Varela, el arzobispísimo, cual virgen prerrafaelita después de haberle dado la teta al niño Jesús.

Dice el texto de Interviú:

Cuando era pequeña, Magdalena Rouco Hernández (Tenerife, 1981) rezaba a diario. Su familia era muy religiosa, sobre todo su padre, quien veneraba a su hermano pequeño, Antonio María Rouco Varela, actual cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal. “Mi padre nos hizo ver a mis hermanos y a mí que mi tío era un ser superior, una especie de santo”, recuerda Magdalena. Pero mucho ha llovido desde entonces y grandes han sido las decepciones que el arzobispo de Madrid ha causado a su sobrina, según asegura ésta: “A través de mi tío he descubierto la hipocresía de la Iglesia, que predica una cosa y hace la contraria. Mi tío no se cansa de repetir que la familia es sagrada, que hay que respetarla y luchar por ella, pero luego él desprecia y abandona a la suya”.

En los buenos tiempos del anticlericalismo -mucho más arraigado en la cultura popular ibérica que el clericalismo-, cuando alguien se refería a la "sobrina" del cura ya sabía a qué sobrina se refería. Por eso me da más morbo pensar que en realidad esto es el despecho de una hija. Walt Disney, que de eufemismos sabía un rato, nunca dejó que sus personajes tuvieran hijos. Mickey y Donald tienen tíos, y ellos, a su vez, tienen sobrinos, pero nunca aparecen padres ni hijos por ningún lado. Para evitar que los niños pregunten cosas incómodas (y, como suele ocurrir, las medidas que toman para evitar las incomodidades acaban creando mundos mostrencos y más que incómodos, traumáticos)

Pues ahí la tenemos. La sobrina, harta de eufemismos y con ganas de hacerse con unos duros y reírse un poco, se quita el sostén y le atiza un sonoro bofetón (o tetazo) a su tío el arzobispo. Qué gustazo debe dar una cosa así. Qué liberador, y no sólo por lo frescos que se quedan los pechos al aire, sin la opresión del célibe sujetador.

06/05/2008 01:12 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 5 comentarios.

MARIANO SE VA DEL PAPEL

Los dos se llaman Mariano y los dos tienen una relación especial con las gaviotas, pero son personas muy distintas. Rajoy sólo conoce las gaviotas del logo de su partido, mientras que Gistaín ha descubierto una nueva especie: las gaviotas zaragozanas. La ciudad de las gaviotas era el título de la columna que, día tras día, desde hace ya unos añitos, sacaba Mariano Gistaín en El Periódico de Aragón. Ayer anunció, muy parcamente, que abandonaba esa ciudad de las gaviotas, que decía adiós al papel y que se iba a sus aventurillas interneteras. Ignoro los motivos que le llevan a tomar esa decisión, aunque él habla de un poco convincente cansancio tras llevar demasiados años haciendo lo mismo. A mí me apena como periodista. No están los tiempos para ir perdiendo firmas por el desagüe. La descapitalización humana de la prensa española ha sumado un nuevo nombre. Estoy convencido de que ningún sustituto estará a la altura. Las gaviotas de Zaragoza, esa ciudad de secano tan obsesionada con el agua y con el mar, volverán a ser invisibles, porque el único que era capaz de verlas ha abandonado la atalaya. Desde hoy, leer la prensa (en general, no sólo El Periódico ni el resto de prensa aragonesa) será un poco más aburrido.

Nos lo encontraremos en los bares, en los bloguellones y en internet, pero ya nunca más en los papeles.

01/05/2008 13:05 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

Y OTRO FALSIFICADOR

Un nuevo falsificador para la galería: Thomas Kohnstamm, un redactor de Lonely Planet que ha reconocido que se inventó la guía de Colombia. Bueno, tampoco es tan grave: Gabriel García Márquez lleva 40 años inventándose guías más o menos literarias de Colombia y le han dado un premio Nobel.

Para mí y para todos los viajeros aficionados, esto es un drama. Porque yo siempre viajo con una guía de Lonely Planet en la maleta. Y, como siempre llevamos dos o tres guías más -Cris me llama "el obseso de las guías"-, he podido contrastar y doy fe de que son sustancialmente mejores que el resto. Es lo menos que se podía esperar de una empresa medio hippie, que nació de un viaje de unos amigos desde San Francisco a Melbourne pasando por una Asia casi ignota.

Kohnstamm denuncia precariedad laboral, dice que no pudo escribir la guía de Colombia porque no le dieron suficiente pasta para viajar al país y que pronto sacará un libro donde contará toda la verdad sobre el negro mundo del periodismo de viajes. En Lonely Planet, of course, lo niegan todo de cabo a rabo.

Yo, qué quieren que les diga, tiendo a desconfiar de los que amenazan con tirar de la manta y descubrir pasteles. Pienso, a priori, que sólo tratan de cubrir su culo y echar la mierda en otro patio. No dudo de que exista precariedad laboral. Me puedo creer incluso que le azotaran con látigo y le sodomizaran en la sede de Lonely Planet. Cosas peores hacen las empresas. Pero nada de eso justifica su jeta parda.

Todos los que trabajamos en sectores chungos que están en el punto de mira público sufrimos y sabemos de muchas miasmas (va por ti, Rondabandarra), pero pretender justificar nuestras propias chapuzas basándose en ello es pasarse de la raya. Independientemente de mi situación personal o laboral (que puede ser muy muy muy chunga, hasta extremos de inanición incluso), yo tengo claro que puedo responder de lo que firmo. Y me responsabilizo de sus errores, bajezas y mediocridades. Me puedo ver obligado a hacer muchas cosas que no casan con mi forma de ser, de pensar y de sentir, pero no llevarán mi firma. Yo no publico con mi nombre algo que no considero que sea digno de llevarlo, y perdonadme por hacer esa cosa tan odiosa de ejemplificar con la propia experiencia. Si Kohnstamm ha firmado la guía de Colombia es porque la reconoce como un trabajo suyo del que no cabe avergonzarse.

Cualquiera de mis compañeros de profesión, y yo el primero, podríamos contar historias que harían temblar el misterio y que darían para más de dos libros gordos. Y se venderían bien: el morbo siempre vende, y la deshonra de la virtud, mucho más. No puedo hablar por los demás, pero yo no aireo asuntos como esos, en primer lugar, por una cuestión de elegancia y caballerosidad, y en segundo lugar, porque no quiero escurrir el bulto: si hago algo mal, el responsable soy yo. No importan las condiciones de miseria intelectual, económica y moral en las que trabaje. Ni la falta de medios ni las presiones justifican un fraude ni un trabajo mediocre. Si un manco arruinado, vejado, violado, mal comido y enchironado pudo escribir El Quijote, qué no podrá hacer un subasalariado mileurista, que vive como un majarajá en comparación con Cervantes.

Daría para un debate más largo, pero hoy sólo diré que no me convencen los tipos que amenazan con tirar de la manta para salvar su culo. Eso lo sabemos hacer todos los que conocemos y sufrimos las miserias de la vida profesional. Podrán decir que nos silencian las posibles represalias que podríamos sufrir, y no es una consideración menor, pero por encima de eso están el pundonor y la elegancia. Además, estoy más que cansado de ver a paladines de la verdad contando miserias ajenas mientras omiten las propias, mucho más gordas y vergonzantes. ¿Cuántos de estos tiradores de mantas no buscan simplemente una venganza miserable contra sus presuntos enemigos?

A mí esto me ha dejado jodido, porque soy ateo y sólo tenía fe en dos cosas: en las crónicas de Rosa María Molló desde Nueva York (a tratar en un próximo post) y en las guías de Lonely Planet. ¿Cómo coño voy a viajar tranquilo ahora? Como resulte que Molló graba sus piezas desde Móstoles, ya no me quedarán motivos para vivir.

16/04/2008 02:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 10 comentarios.

MENUDO REPARTO

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Hacía tiempo que no seguía con tanto interés un culebrón político. Me siento como doña Adelaida, la señora que presentaba Cristal, el primer culebrón venezolano que triunfó en España. Cada mañana pido el preceptivo desayuno en el bar, extiendo el periódico sobre la mesa y, cual adicto, me dispongo a disfrutar de mi dosis diaria. ¿Qué habrá hecho Angela Chaning? ¿Podrá Lorenzo Lamas mantenerse incólume? ¿Matarán a disgustos al patriarca? ¿Qué maniobras planea el dueño de los viñedos? ¿Y su heredero? Hacía tiempo que la prensa no venía tan entretenida. Espero que el movidón del PP no decaiga y siga alimentando mi morbo. Al menos, de aquí a junio, tenemos garantizados unos cuantos giros en la trama, más de una traición y quién sabe si alguna muerte por envenenamiento. La decadencia es tan cruel y divertida...

Las crónicas de Carlos E. Cué en El País me divierten más que Dinastía y Falcon Crest juntos. Hoy han ido un paso más allá y han comparado a Esperanza Aguirre con Margaret Thatcher. Bueno, eso son palabras mayores. Yo creo que más que la Dama de Hierro, Aguirre sería la Dama de Amianto. Es dura, sí, pero todavía no les ha quitado el vaso de leche diario a los escolares, como hizo Margaret.

A mí todo esto me recuerda a una novela del inglés Jonathan Coe, What a carve up!, que se tradujo al castellano (está en Anagrama) como ¡Menudo reparto! Es el relato de una saga familiar de oligarcas ingleses, los Winshaw, desde la Segunda Guerra Mundial hasta los años 90. Son una panda de desquiciados, perversos y decadentes nobles que mangonean todo lo que pueden y más en la economía y la política británicas. Y, por supuesto, tienen mucho que ver con la resurrección ultra de los tories, y con el ascenso de Margaret Thatcher y su caída en el ostracismo. Los Winshaw se hacen entre sí todas las perrerías del mundo, incluido el asesinato, pero tienen el suficiente poso de inteligencia para no permitir que el intenso odio que se profesan unos a otros les haga perder su inmenso poder.

El PP ahora se parece a los Winshaw, pero está por ver que sepan reprimir sus instintos homicidas en favor de sus intereses comunes. Los clanes mafiosos saben hacerlo. A los partidos quizá les cueste más. Mientras tanto, yo me conformo con que me den mi dosis diaria de entretenimiento morboso. Mariano, si quedas a comer otra vez con Esperanza, haz que tus lacayos prueben la comida primero.

Ah, si esto sigue así, podremos montar porras y apuestas, a ver si nos sacamos unas perrillas a su costa, ¿no?

08/04/2008 13:56 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

IRÁN NO QUEDA TAN LEJOS

Qué chungo lo tendría Buñuel hoy para rodar cualquier secuencia. Y si no, que se lo pregunten a los ingleses, que han visto como el regulador británico de la publicidad ha censurado una campaña que juzgaba ofensiva contra los cristianos. Dicen muchos que el problema es que el gallinero episcopal y teológico en general está muy revolucionado, pero yo pienso que el problema no es suyo, sino nuestro. Y por nuestro entiendo de la sociedad. Porque ellos pueden protestar y escandalizarse todo lo que quieran, pero somos nosotros los que les hacemos caso y anteponemos sus prejuicios a nuestro sentido común.

Buñuel hoy no podría salir ni a la calle, no encontraría productores para sus pelis y hasta la Plataforma de Apoyo de Zapatero (o como se llamen esos gualtrapas) le negaría el pan y la sal. Y todos consentiríamos. Todos pensaríamos que los sentimientos privados y subjetivos de unos cuantos (y me da igual que eso cuantos sean mil o mil millones) están muy por encima de la libertad creativa y expresiva. Qué lejos estamos de ese laicismo de mínimos.

El otro día escuché a un energúmeno que se las da de ilustrado que Zapatero quemará conventos en su segundo mandato. ¿Qué clase de enfermos pueden decir eso cuando la Iglesia en este país escupe a sus anchas gastando a espuertas el dinero de todos? ¿Qué persecución religiosa es esta, con financiación pública a la medida, incluso para mantener un sistema educativo de adoctrinamiento religioso?

En este siglo XXI los que lo tenemos crudo somos los sindiós, los ateos. Y también los religiosos que viven su espiritualidad como una experiencia íntima y privada, sin ánimo de imponérsela a nadie y, por supuesto, sin ínfulas teocráticas. Nosotros sí que lo vamos a pasar mal entre Spenglers de medio pelo teorizando sobre la decadencia de Occidente y ayatolás furiosos despiojándose las barbas.

Puede que la teocracia de Irán no quede tan lejos, al fin y al cabo.

 



Recia moza de día
13/03/2008 03:25 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad No hay comentarios. Comentar.

CUATRO AÑOS INTERESANTES

Se presenta un panorama interesante tras las elecciones. Interesante en el sentido de que hay una serie de circunstancias que no se habían dado antes de la democracia parlamentaria española y que van a animar el cotarro. La legislatura pasada fue la de las reformas sociales. Ahora van a tener que enfrentarse a la realidad institucional de una democracia algo anquilosada -pese a su juventud- y con muchos anacronismos. Así, a bote pronto, a las dos de la mañana, con muy poca lucidez y algo de indigestión, se me ocurren algunas cosillas:

-Lo del bipartidismo es tremendo. Creo que el Parlamento que ha salido de estas elecciones es el más alejado de la realidad política del país desde 1977. España no son dos Españas, son muchas más, pero ahí sólo aparecen las dos de Machado que tanto nos han tocado los genitales. Esto va a traer consecuencias por fuerza: una sociedad moderna y plural no aguanta militancias de ordeno y mando ni seguidismos borreguiles. A ver por dónde resopla. Yo, desde luego, no estoy representado en ninguno de esos dos grupos. Ni siquiera a grandes trazos.

-Por otro lado, dudo mucho que Izquierda Unida pueda sobrevivir cuatro años sin grupo parlamentario. La injusta ley d'Hont les ha hecho polvo. Esta desaparición es mucho más significativa de lo que pueda parecer. Tiempo al tiempo.

-Se acercan vacas flacas, según dicen por ahí. Habrá que ver cómo torea Solbes con el viento económico de cara, aunque lo tendrá mucho más fácil que el PSOE en los 80. Quiero decir que Cándido Méndez no es Nicolás Redondo a la hora de montar huelgas. Los viejos currantes ya me entienden. Por otro lado, el movimiento sindical está prácticamente desarticulado y reducido a una red de asistencia, pero sin combatividad. A ver cómo se enfrentan al movidón.

-El PP las va a pasar canutas, como las pasó el PSOE en su día. Los dos grandes partidos nacionales existen por y para el gobierno, y cuando no lo ocupan, son como patos mareados. O patos muertos panza arriba con un montón de buitres volando en círculo sobre ellos. Quizá sea divertido ver cómo se destrozan unos a otros. Las luchas en la decadencia son muy morbosas.

Pero a mí no me importa nada de esto. Yo sólo quiero que Chikilicuatre gane Eurovisión y que TVE, como dice Severiano, no meta sus sucias y horteras garras en el Chiki Chiki. Que no ponga a unas vedettes de José Luis Moreno bailando detrás. Que lo dejen como está, por dios. 

Esa es la España que me interesa, la de Rodolfo Chikilicuatre. La otra, ni siquiera me hiela el corazón. Simplemente, me aburre mucho. 

12/03/2008 03:18 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad No hay comentarios. Comentar.

JORNADA DE REFLEXIÓN

Reflexiono sobre qué palabras usar para referirme a estos heroicos gudaris que descerrajan un tiro en la nuca de un cobrador de peaje de la autopista. Hijos de puta es lo más fuerte que se me ocurre, pero pienso también que como insulto está algo gastado y no suena todo lo contundente que debiera. Sigo reflexionando sobre qué palabras les caerían bien.

Reflexiono sobre cómo una alcaldesa puede ser tan cobarde y rastrera como para huir y esconderse cuando matan a alguien con quien se ha visto las caras a diario durante cuatro años.

Reflexiono sobre la bruticie, la animalidad, el descerebramiento, la cobardía, el cerrilismo, la incapacidad de empatizar, el salvajismo y el estreñimiento mental.

Reflexiono sobre la adjetivación. ¿Puede un asesinato no ser vil? No hay muerte sin suciedad y sin vileza. Ni siquiera los tiranicidios tienen gloria. No hay homicidas nobles. Quizá los ha habido necesarios, o consecuentes, o abocados por las circunstancias, pero todos se han enmierdado. Podrán tener medallas de guerra, ser jaleados por las masas y admirados por los machos, pero ellos saben que están enmierdados hasta las amígdalas. Ya sean el Estrangulador de Boston, un general de brigada o un resistente francés. Todos tienen mierda.

Reflexiono sobre los que, con el muerto caliente y presente, nos gritan que vayamos a votar el domingo. Reflexiono sobre los que, sin muerto presente, pero con corbata y atril, nos instan a que vayamos a votar. Déjennos en paz. Déjennos cabrearnos tranquilos.

Y la verdad es que no pensaba reflexionar nada esta jornada. No creía que fuera a ser necesario.

08/03/2008 00:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

VIVO EN OTRO PAÍS

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Tengo muy claro aquello de Aristarain de que la patria son los amigos, pero en los últimos tiempos me había hecho la ilusión de que el país discutido y discutible que se escupen a la cara tirios y troyanos existía de verdad y que yo vivía en él. Que podía reconocerme en sus perfiles y medianías. Que viajaba por el mundo y reconocía una parte de mí en las huellas que ese país dejó esparcidas en la barbarie de otros siglos. Pero resulta que no. Puede que exista ese país, pero yo, decididamente, no vivo en él. Mi patria vuelven a ser mis amigos.

Lo comprobé el lunes. Día de debate. Un grupo de amigos, transgrediendo cualquier imperativo patriótico y de pundonor profesional (todos decimos ser periodistas y parece que ejercemos como tales lo que nos dejan ejercer), le dimos bola al trascendental duelo y nos metimos en un retaurante italiano a ponernos hasta las cejas de vino rosado para celebrar esta primavera anticipada. En la calle, un desierto. Es lunes, pensamos, la gente responsable madruga y no se va a emborrachar por ahí. Pero el restaurante estaba también extrañamente vacío, incluso cerró antes de lo normal. En el bar donde echamos la copa de rigor, cuatro gatos y un camarero que nos apremió un poco. ¿Dónde está la gente en esta gran ciudad europea que se las da de cosmopolita con la Expo que se le viene encima? Pues dónde va a ser, viendo el debate.

Juro que no daba ni un euro tirolés por el éxito de audiencia de ese engendro televisivo y político, pero míralo, 13 millones de españoles no pueden estar equivocados. Los raros y anormales somos nosotros, que decidimos que celebrar nuestra irreductible amistad era más importante que ese gallinero de politicastros. A la gente le interesa el asunto. Le interesa mucho. Luego yo, por fuerza, he de vivir en un país distinto. El equivocado, sin duda, soy yo.

Pero, aun así, y con ánimo de perseverar en mi error, aquí van dos apuntes, uno político y otro periodístico (y viceversa):

El político:
¿No echa un tufillo profundamente oligárquico este montaje televisivo? Si nos atenemos a lo establecido en la Constitución del Estado español con la que a Rajoy y a Zapatero se les llena tanto la boca, este debate no tiene sentido. O lo tendría solo para los electores de Madrid. Porque los debates cara a cara se pensaron para democracias presidencialistas o para sistemas de elección mayoritaria (es decir, en los que hay unos contendientes peleando por un escaño y el que saca el 50% más uno de los votos se lo lleva, y el otro se va a la calle), y la democracia española es parlamentaria y de elección proporcional (es decir, que el que obtiene el 50% más uno de los votos accede a una representación proporcional, pero no elimina al contrincante, que obtiene su cuota de representación, aunque los desequilibrios demográficos hacen que este principio se pervierta en buena parte del territorio y se condene a las cloacas a formaciones como Izquierda Unida, que está muy subrepresentada en relación al número de votos que obtiene). El debate del lunes no era un debate entre dos candidatos a la presidencia del Gobierno, porque la figura del candidato a la presidencia del Gobierno sólo existe una vez constituidas las Cortes Generales, y son estas las que eligen al presidente. Mariano Rajoy y Rodríguez Zapatero son candidatos a diputados al Congreso por la circunscripción electoral de Madrid, que es una de las 52 circuscripciones en las que se dividen las candidaturas. Yo, como censado en Zaragoza, no puedo votar a ninguno de los dos. ¿Qué pretenden con estos debates? Quizá hacernos creer que nuestro sistema es como el francés o el estadounidense, donde los que salen a debatir sí que son susceptibles de ser elegidos directamente para el cargo que está en juego. ¿Qué burra nos quieren vender: una república presidencialista con rey?

El periodístico:
Este debate, aunque esté sometido a la vigilancia de la Junta Electoral Central, no es un requisito institucional ni democrático, sino un contenido mediático. Y como todos los contenidos mediáticos, son responsabilidad del medio que decide elaborarlos o difundirlos. ¿Por qué entonces se diseña un producto audiovisualmente infumable con requisitos absurdos y 50 condiciones pactadas entre los dos partidos? ¿Por qué los medios entran al trapo? Es más, ¿por qué las imágenes que sirven las teles de los mítines están servidas por los propios partidos y no dejan que las graben las cadenas? ¿Cómo se consiente esto? ¿Qué periodismo es este? Es más: ¿qué tiene que ver esto con el periodismo? Nota: Nick Davies, periodista de The Guardian, habla de estas cosas en un libro que está levantando ampollas en el Reino Unido: Flat Earth News. ¿Alguna pluma española será capaz de escribir algo parecido en estos pagos?

Lo dicho, vivo en otro país, en otro régimen de Gobierno y en otro periodismo.

27/02/2008 00:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 12 comentarios.

SOPOR

Sopor, mucho sopor. No por mí, que estoy con mil historias y la mar de feliz, sino por la actualidad. Qué aburrimiento, hijos míos. Ayer dediqué el día a encerrarme en un archivo histórico a rastrear pistas cual perro -creo que en marzo o abril ya podré contar alguna novedad firme sobre esta investigación-. Madrugué después de trasnochar, así que me fui a desayunar fuerte para espabilarme un poco. Iba con buen ánimo, de verdad, pero el cabrón del camarero racaneó el pincho de tortilla. Se ve que ha subido el precio de los huevos y las patatas, porque he notado cómo los pinchos de ese bar han ido menguando. Antes, el tío cortaba la porción alegremente con el cuchillo, y ahora apura el corte al milímetro.

Así que me senté con mi ridículo pinchito, mi café y el periódico. Fui pasando las hojas con desgana, sin que ningún titular me llamara lo más mínimo la atención. Pasé del rollo al coñazo, y del coñazo al sopor. ¿Será culpa mía? Pues no, me respondí tras liquidar el rácano-pincho. La culpa de todo la tiene Yoko Ono y el espíritu de Lennon que le sale por los poros.

Afinando más, los culpables son los políticos. Es que les veo, les leo o les oigo y arrecian mis inclinaciones suicidas. Qué pavisosos, qué julais, qué troncos. Y qué demagogos, y qué teatrillos tan cutres se montan. Qué pesadez, qué empacho. Y, sin embargo, cómo calan sus palabras en personas a las que se les presume inteligencia.

Un gay que conozco -fíjate qué moderno soy- me expresó el otro día sus temores: si gana el PP, ¿abolirán el matrimonio entre personas del mismo sexo? No sé quién me contó que en 1977 tenía unos vecinos que iban a comprarse una lavadora, pero que lo reconsideraron. El marido le dijo a la esposa: "La compramos después de las elecciones, que mira que si ganan los comunistas y nos la expropian, con lo que nos ha costado ahorrar". Sí, ya era una cosa ridícula y risible entonces, pero en 1977 se podían disculpar esas ingenuidades. A estas alturas de la película, yo pensaba que todos teníamos el culo pelao y sabíamos de qué iba el percal.

Pero no es así. La crispación ha calado y hay gente convencida de que, si gana el PP estas elecciones, los obispos se limpiarán el orificio anal con su certificado de matrimonio. No, por dios, que una cosa es la pantomima que los partidos escenifican con su crispación y sus milongas, y otra cosa es la realidad del país. Aquí no hay derechas ni izquierdas: sólo hay dos grupos de poder cuyas diferencias son simplemente de matiz. Sus rifirrafes son de mentirijilla: en lo esencial, están de acuerdo, comen en los mismos restaurantes y gobiernan de forma muy parecida. Sus ladridos son sólo estrategias para arrebatarle el poder al otro. Lo triste es que los ciudadanos entren al trapo de un teatrillo de guiñoles tan burdo.

Por ejemplo: ¿alguien puede decirme cuáles son las diferencias entre la política económica de Solbes y la de Rato? Las habrá, claro, pero serán detallitos de estilo. Ningún gobierno ha desmontado lo hecho por el anterior, aunque cuando están en la oposición parece que se van a comer al otro.

¿Que el PSOE sacó las tropas de Irak? Cierto, pero ese mismo partido participó en la primera guerra del Golfo y está por ver qué hubiera hecho en 2003 de haber estado en el gobierno: ¿se habrían opuesto a Bush? ¿Que el PSOE derogó el trasvase del Ebro? Sí, un trasvase impulsado por su propia política hidráulica, que el PP sólo había desarrollado.

Un ejemplo "tranquilizador" para los homosexuales que estén planificando exiliarse a Holanda: aunque ahora, en la oposición, el PP sufre de españolismo subido y jalea contra las políticas lingüísticas de País Vasco y Cataluña, desarrollan políticas lingüísticas similares en Valencia, Baleares y Galicia (cuando gobernaban), no se les ha pasado por la cabeza "recastellanizar" esas comunidades. 

Hay poco que inventar. En un estado de derecho con tantas instituciones consolidadas e inserto además en la Unión Europea, los partidos, en realidad, tienen poquito que hacer y que decir. Algo de maquillaje, un poquito de sombra de ojos por aquí y un colorete por allá. Pero lo fundamental no lo cuestiona nadie. 

En fin, que yo no temo al lobo feroz. Pase lo que pase tras el 9 de marzo, creo que mi vida va a cambiar bastante poco.

06/02/2008 14:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 15 comentarios.

UN FAROL BIEN TIRADO

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Eres periodista-escritor-juntaletras. Profesional. Esto es, que escribes para ganarte el parné, y si no escribes, no ingresas pasta en la cuenta. Como nos pasa a muchos. Nos gustaría ser señoritos, dejarnos arrullar por el suave son de las musas y dejarnos macerar en una costra bohemia, pero hemos nacido currantes, así que hay que darle candela al teclado. Los periódicos alimentan, pero exigen material a cambio, y tú vas y se lo vendes. Le dices a tu periódico: si te consigo una entrevista con Abimael Guzmán, el de Sendero Luminoso, os quedáis contentos una temporada, ¿no? Pues claro, sería la rehostia en verso. Venga, cójete un avión, vete a Lima y nos cuentas.

Entonces, Santiago Roncagliolo, que es peruano periodista-escritor-juntaletras con cierta capacidad de maniobra, se va a su país natal. Problema: su entrevistado está en una prisión en medio del Pacífico, custodiado bajo siete llaves y no recibe visitas. Que no, que no hay entrevista, te pongas como te pongas. Muchos lo han intentado antes, ¿qué te creías, Santiago, que eras el primero? Anda, aprovecha para ver a los amigos de la universidad, come algo de cocina nikei y vuélvete a España, le dicen.

Problema dos: hay que escribir algo, lo que sea. Uno no hace una promesa a un periódico y vuelve con las manos vacías. Las páginas se llenan como sea, así que Roncagliolo decide ir primero por el camino fácil y cuenta cómo no consiguió entrevistar al líder de Sendero Luminoso. Es lo que en póker se llama tirarse un farol.

También es lo que diferencia a los vivos talentosos de los torpes sin talento. A un torpón que no consigue la entrevista, le agarra una crisis de ansiedad, llama por teléfono a su jefe del periódico, soporta la bronca llorando y se vuelve a casa de sus padres a buscar dinero. Un vivo talentoso, en cambio, te la cuela con elegancia. Y Roncagliolo, al contarte cómo no consiguió hacer una entrevista, cuenta más cosas que muchos audaces entrevistadores que sí consiguen entrevistar a quien sea.

La cuarta espada es un librito interesante, pero no es, ni mucho menos, lo que propone la editorial en la solapa. No es un retrato del mal, ni siquiera de Abimael Guzmán. Esas historias ya estaban escritas por otros y él sólo las adorna y las encaja en su relato. En realidad, Abimael Guzmán acaba importando bastante poco. O al menos a mí me acaba importando bastante poco. Lo que me interesa de verdad es cómo el aspirante a posmoderno Santiago Roncagliolo, hijo de intelectuales marxistas (pero no senderistas), se enfrenta a lo más oscuro de su país y, en parte, de su propia vida.

Me importa cómo relata una noche en la que él era adolescente y Sendero Luminoso atentó en Lima. Él había salido con una chica y su madre pensaba que le había pasado algo en el atentado. Me importa cómo las ideas preconcebidas de Roncagliolo se van diluyendo como azucarillos y cómo va acercándose a un relativismo perplejo y anonadado ante el complejo mogollón al que se está enfrentando. Me importa ver la maduración reflexiva de alguien a quien le han presentado la vida en términos de indios contra vaqueros y acaba con una manifiesta incapacidad para extraer conclusiones, y no le asusta reconocerlo.

Claro que eso me importa a mí. Al editor de Debate, probablemente no, porque estas cosas no se pueden comprimir en una solapa o en una faja roja.

07/01/2008 01:56 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

A PESAR DE LOS OBISPOS, FELIZ 2008

Un grupo de integristas teocráticos ha tomado el centro de la capital del país para movilizar a sus acólitos. Han esparcido sus esputos sobre todos nosotros -que, gracias a la persistencia mediática, nos han salpicado aunque estuviéramos tranquilos en nuestra casa- y han querido amargarnos la salida del año. 

Han dicho, según la prensa que leo con desgana mañanera: "Gays siempre hubo, qué le vamos a hacer. Que vivan juntos, pero nada de llamarlos familia". Y también, según escuché de refilón en el Telediario, algo así como que la educación "laicista" impone una ideología a los niños que les modela y les lava el cerebro. Me imagino que estarían hablando de los miles de colegios religiosos sostenidos con los impuestos de todos. Esos donde van niños de 13 años que provocan con sus contoneos a los sacerdotes (¿quién podría resistirse, eh, pater?), según el obispo de Tenerife.

Una institución subvencionada por el Estado en virtud de no sé muy bien qué. Una institución a la que se le financia todo un sistema educativo y que tiene un emporio de comunicación y que, a pesar de todo, dice estar perseguida por los que estamos tan tranquilos en nuestra casa, sin ir a misa y sin meternos con nadie. Viviendo nuestra vida, vaya. ¿Hasta cuándo vamos a aguantar los esputos de estos señores cada vez que tengan a bien echárnoslos en la cara? 

Pese a que en 2008 vayan a seguir dando la matraca, yo me lo voy a pasar bien. Y espero que todos os lo paséis mejor que este año que se va. Divertíos antes de que los obispos tomen al asalto el Congreso de los Diputados y nos manden a todos a campos de reeducación. ¿Reeducación, digo? No, qué va: la Iglesia ha sido más partidaria del exterminio directo a lo largo de su democrática historia. Mejor, que nos eliminen en nombre de dios, que yo no tengo ganas de currar como esclavo construyendo catedrales en Marte.

Feliz 2008, laicistas vendepatrias. 

31/12/2007 13:49 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

GRACIAS, SEÑORES DIPUTADOS

Lo más bajo. Los diputados arrojan un hueso a la SGAE y los a sí mismos llamados creadores mueven la cola como perros agradecidos. "Gana la cultura, ganamos todos", dice la paginita que se han pagado en los periódicos de hoy (tarifa de domingo, mucho más cara). Me alegra que con el dinero que les doy en concepto de extorsión se puedan financiar estos sentidos agradecimientos. Espero que no se corten y que les paguen también una cena a los diputados que apoyaron el canon "y la cultura".

Dos momentos estelares. Creo que fue Labordeta el que dijo que estaba indudablemente a favor del canon de la SGAE pero que "algo debemos de estar haciendo mal cuando hay tanta contestación a él". Claro que estáis haciendo algo mal: el atraco es un delito tipificado.

Otro. El superministro César Antonio Molina es entrevistado en la Ser, y el entrevistador no tiene ganas de meterle en ningún entuerto -líbrele la familia Polanco de ello-, pero como la cosa es tan absurda y desmadrada, incluso con preguntas mamporreras y autocomplacientes, el ministro acaba enredado en las malas hierbas de su propio jardín, sin poder escapar. "Señor ministro, ¿por qué defienden el canon?", enuncia el periodista dando un blanco y apropiado pie para que Molina nos convenza con su arrobo dialéctico. "Esto...", balbucea el ministro. "Bueno, he de decir que esta propuesta no era mía, sino que venía heredada de la ministra anterior..." Uy, uy, uy, qué mal, don César Antonio, qué mal está el asunto que hasta le da vergüenza defender lo indefendible.

Es normal: César Antonio Molina es un gestor brillante, un estajanovista con espíritu krausista. Probablemente no hayamos tenindo nunca un ministro de Cultura con unas ideas y un proyecto tan claros de lo que debe ser la política cultural de un Estado. Pienso que es un tipo honrado que realmente quiere meter mano al compadreo y cachondeo que imperan. Pero no es un político profesional. Donde Rubalcaba hubiera respondido sin pestañear y sin dudar en una sola coma, César Antonio se hace la picha un lío, dándonos la razón a los que abominamos del canon. Empieza a tratabillarse: "La propiedad intelectual es uno de los mayores logros de la legislación europea del siglo XX, que ha aportado indudables beneficios al panorama cultural de los países que la defienden, y los creadores que viven de su obra tienen derecho a percibir una remuneración por ella..."

Un buen entrevistador habría encontrado un filón para derribar y dejar K.O. a un entrevistado tan hecho trizas, pero qué quieren: si los artistas pagan más de 7.000 euros por página para dar las gracias a los políticos, no esperarán que un trabajador de la Ser muerda la teta que le da de comer. Es lógico.

Pues claro que quien crea algo tiene derecho a recibir una remuneración por ello, siempre que ese algo interese a alguien que esté dispuesto a pagarlo, claro. Entonces, que pongan precio y se arreglen. Lo que no termino de entender es por qué debo contribuir yo a la manutención de esta genta cada vez que, con el dinero que tanto esfuerzo me cuesta ganar, me compro un CD o un disco duro para mi ordenador. Que no me da la gana financiar a estos señores: que se junten con los obispos y encuentren entre ellos la fórmula de pagarse sus vicios, como hacemos los demás, por otro lado.

23/12/2007 13:48 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

¿QUÉ HAS VENIDO A PEDIRME EN LA BODA DE MI HIJA?

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No se me dan bien los números, pero voy a echar unas cuentas atendiendo a lo que el Gobierno quiere aprobar por ley esta semana. Pongamos que escribo este texto en un ordenador que me acabo de comprar. Ya van 12 euros de canon. Como no me fío mucho de la informática, decido guardarlo en la memoria de mi MP3, que también funciona como dispositivo de almacenamiento de datos. Ahí van 3,15 euros. Como no me quedo contento, me lo copio también en mi PDA nueva, por lo que tendré que añadir otros 1,5 euros. Como soy muy maniático, lo guardaré también en el pen-drive que me va a traer Papá Noel para retocarlo en el ordenador del curro: súmale 0,30 euros. También quiero hacerle unas copias en CD a dos amigos que no tienen correo electrónico. A uno se lo grabo en un CD-R (0,22 euros) y a otro, que también quiere unos vídeos porno caseros que grabamos una noche loca, se lo meto en un DVD-RW (0,60 euros). La grabadora del ordenador es nueva, así que tengo que añadirle 3,40 euros más a todo esto. Para corregirlo a gusto, me imprimo una copia en papel con mi impresora chipiguay que me ha regalado un primo de Alcorcón. Como es láser multifunción, le sumo otros 10 euracos. Y, para terminar, y porque me da la gana, lo escaneo en mi escáner super molón último modelo (9 euros más).

De acuerdo que todas estas acciones son una chorrada y es muy raro que las haga con equipos recién comprados, pero qué cojones: es mi texto y tengo derecho a hacer lo que me da la gana con él, ¿no? No le tengo que rendir cuentas a nadie. Error: si sumamos todas las cantidades anteriores resulta que hacer esas acciones personales y privadas sobre un texto del que soy autor indiscutible me obliga a aportar a las cuentas de la Sociedad General de Autores y Editores la nada desdeñable suma de 38,67 euros. ¿Por qué? No tengo ni idea. Lo que sí que tengo claro es cómo se llaman las organizaciones que exigen un pago a cambio de amenazas y con la connivencia de los políticos. ¿Las palabras extorsión y mafia suenan muy fuertes a los oídos de estos refinados caballeros? ¿Quizá prefieren llamarlo "canon"? Ya conocen la omertá, amigos: la mafia no existe, sólo hay amigos que te brindan su amistad y protección a cambio de un dinerillo. O de un impuesto revolucionario.

Pero si esta comparación incomoda a vuesas creativas mercedes, aquí tengo otra. Hace unos meses me compré un juego de cuchillos profesional que sería la envidia de Jack el Destripador. En principio, lo quiero para cocinar, me los vendieron pensando en ese uso, pero, ¿y si yo me aprovecho de la ingenuidad del Estado y de los fabricantes de cuchillos para degollar, destripar y descuartizar con ellos a todos mis vecinos? La solución estaría clara: en previsión de que me cargue a alguien en lugar de cocinar, debería pasar dos o tres años en la cárcel antes de que me entregasen los cuchillos, por si las moscas. Es más: los compradores de un coche deberían pagar unas cuantas multas por adelantado, en previsión de las infracciones que pueden cometer con el vehículo, y los chavales que despiertan a la pubertad también deberían ingresar en la cárcel tras su primera erección, pues si pueden empalmarse, pueden violar a diestro y siniestro.

Seamos preventivos, sí señor. Pero con todo. El canon debe ser sólo un primer mojón en el camino hacia la prevención absoluta. ¡Viva la SGAE y su espíritu visionario! 

Por cierto, y para quien tenga dudas: los textos de este blog están protegidos por una licencia de copy-left de Coloriuris, versión española de las Creative Commons. Se pueden reproducir, citar y copiar sin permiso siempre que no haya lucro de por medio. Yo tampoco gano un duro haciendo el blog ni le cobro nada a nadie. Esto es un libre intercambio entre personas libres. Parece bonito, pero la SGAE se las apaña muy bien para sacar tajada: también de aquí recaudará un dinero que ni a tí ni a mí nos va a revertir nunca. ¿La razón? La ignoro, compañero. 

19/12/2007 01:39 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 2 comentarios.

¿QUÉ COÑO HACES TÚ?

En los últimos tiempos he recibido dos convocatorias en el mismo tono. Convocatorias colectivas, claro, de las que se mandan a mogollón por e-mail. Una era para participar en un apagón simbólico contra el cambio climático, y la otra, para sumarse a una concentración contra la violencia doméstica. El tono de ambas era el mismo y decían algo así como: "¿Qué pasa, tí@? Seguro que prefieres quedarte calentito en tu casa sin hacer nada, gastando mucho dinero y no participando en nuestra lucha, ¿no, burguesito de mierda? No me digas que tienes algo mejor que hacer, pringao tontolaba. ¿Qué tienes que hacer: ir al cine, consumir con tu tarjeta de crédito? Mamón/mamon@. Si no participas es que eres un hijoputa que mereces todo nuestro desprecio. Tú serás el culpable de todo. Si no vienes, tú también serás un asesino de mujeres y un ecologicida". Fíjate tú, y yo con el café mañanero a medio beber.

Guau, me apabulla esta original forma de provocar al stablishment. Muy lograda, sí señor. Si Marcel Duchamp viviera les contrataba fijo. Y si Botín recibe uno de esos mails se va a ir a la cama sin cenar del bajón que le va a entrar en el cuerpo. Noto en el ambiente las conciencias doloridas de un millón de oficinistas pequeño-burgueses. Qué intervención, qué oratoria, qué forma de hurgar en el núcleo esencial de nuestras míseras contradicciones. Es materialismo dialéctico a la enésima potencia. Hegel puesto del revés, Nietzsche hiperbólico. Más que brillante, esplendoroso.

Sólo para que conste: lo del cambio climático lo dejaré estar porque es un debate más chungo y nos llevaría por derroteros muy pantanosos, pero ni yo ni muchos otros millones de pacientes ciudadanos somos culpables de que cada día un energúmeno acuchille a una pobre mujer indefensa. El culpable primero y principal es el energúmeno, y los culpables secundarios (pero muy secundarios con respecto a quien empuña el arma, por supuesto) son los gestores de un Estado que no ha sido capaz de dotar a esa persona de una seguridad física y jurídica eficaces y completas para que nadie viole sus derechos. Por supuesto que como ciudadanos podemos hacer más. Por supuesto que hay mil formas de aportar algo para acabar con esta plaga de energúmenos prehistóricos, pero no tenemos la culpa de lo que les pasa a esas pobres mujeres. Es más: ni siquiera los espectadores del Diario de Patricia tienen la culpa, aunque a los responsables de ese bodrio infecto catódico no les vendría mal un poco de vergüenza, ya que demostraron hace mucho que dignidad no tenían. Y voy más allá: no sólo no tenemos la culpa de esas desgracias, sino que estamos en nuestro derecho de mandar a la mierda a quien nos importune tachándonos de cómplices. ¿Cómplices de qué? ¿De vivir, de trabajar como mastuerzos sin perder los arrestos, de intentar ser algo felices con las personas que queremos? Guárdense la provocación, que esas adolescentadas están ya muy vistas.

Y, por supuesto, aun sintiendo como siento toda la rabia, el dolor y la impotencia que me inundan al ver cómo un congénere muere a manos de la estulticia y la barbarie más gratuitas, no creo que concentrarme en la calle con quien me obliga a elegir entre estar con ellos o ser cómplice de los bárbaros vaya a traer solución alguna, ni tan siquiera consuelo. Así que sí, probablemente pasaré de la concentración y me iré al cine o a comprar algo caro e inútil con mi tarjeta de crédito. Y quizá al día siguiente busque una forma de echar una mano a esas mujeres en un lugar donde no me señalen con el dedo. Desde mi libertad. O a lo mejor no hago nada, pero en mi conciencia no hay ninguna mujer muerta, y que nadie juegue con eso echándolas al hombro de la gente intentando esbozar una provocación pueril.

Si quieren provocar, me parece estupendo, pero hay que ser muy bueno y muy listo para hacerlo bien, porque la historia de la provocación es larga y tiene muchos maestros, desde Rabelais hasta Johnny Rotten. A estas alturas, está casi todo visto, así que, ofrézcannos material bueno o déjennos en paz, que tenemos muchas cosas que hacer.

26/11/2007 01:02 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 24 comentarios.

AMERICANOS, OS RECIBIMOS CON ALEGRÍA

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Conforme se van sabiendo más cosas del proyecto de Las Vegas monegrinas, más ganas dan de hacerse croupier. He de decir que en realidad mi verdadera vocación es la de gánster, pero a las familias mafiosas se accede desde lo más bajo hasta llegar a capitán o consigliere, y yo ya estoy algo mayor para empezar a dar palizas a raterillos de barrios chungos. No, si me meto en ese negocio es para extorsionar directamente a millonarios y para llevar a casa a la chica del padrino cuando se pase con la ginebra y se ponga pesada. Si me ofrecieran directamente un negocio de prostitución en la trastienda de un casino, aceptaría, claro, pero he de ser realista. Así que probaré suerte de croupier, esperando caerle bien a un capo en racha para que me coja bajo su protección. 

Lo dicho: un sensacional delirio. ¡Va a tener hipódromo, canódromo y plaza de toros! Olé. ¡Y dos huevos duros! ¿Cómo serán esas reuniones? Supongo que se juntarán los ricachos megamalvados en una cúpula geodésica, que siempre queda bien como lugar de reunión, y se pondrán farrucos, como ciervos en berrea. "Pues yo pondré un hipódromo", saltará el flemático inglés mientras llena su pipa. "Un hipódromo, menuda mierda: yo voy con un canódromo", responderá un saudí con turbante. "Señores, por favor, que lo vamos a hacer en España: no olvidemos la plaza de toros", dirá el pragmático judío neoyorquino. "Veo tu plaza, pero que sea de mil millones de metros cuadrados y sirva para torear mamuts y camiones con forma de brontosaurio", gritará el petrolero texano mientras se come un chuletón de seis kilos criado en uno de sus ranchos relaxos. En una esquina de la cúpula geodésica, una escotada secretaria del Un, dos, tres apuntará todo taquigráficamente mientras una escotada camarera -vestida como Miss Rabbit, por ejemplo- rellena los vasos y practica felaciones alternas. Así se toman las grandes decisiones, sin duda.

Pero, como siempre, el mejor de todos los personajes de ficción de esta historia ha sido el vicepresidente de Aragón, José Ángel Biel, que ha dicho que el consorcio (el cha-cha-cha del tren, qué gusto da viajar con el cha-cha-cha del tren) se ha decidido por los Monegros para montar este tinglado frente a Francia y Dubai "por la disponibilidad de agua". Sí, ese agua monegrina que que da color a su paso a las tupidas praderas del lugar. Pero usted no se preocupe, señor Biel, que los de la cúpula geodésica traerán agua de Marte si hace falta. Eso no es nada que no solucione una buena millonada.

Los que de verdad lo van a flipar son los del festival Monegros Desert. Creerán que no se les ha pasado el efecto de las pastillas. En fin, a mí lo de los canódromos me parecen muy bien, pero por favor pido que se acuerden de La Maña y le monten un buen casino que le asegure una jubilación digna. En el bufet libre, migas y ternasco, y en el escenario, la revista de Luis Pardos presentando a Manolito Royo.

Como dirían los del destape: "Un pelotazo de la leche. Si con esta no nos forramos, ya no pillamos otra, Pepe. ¡Anda y vamos a celebrarlo con unas señoritas a-le-ma-nas!".

21/11/2007 01:42 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

LAS VEGAS MONEGROS

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Es el fin y el principio de Aragón al mismo tiempo, la culminación absurda de una región llena de absurdos: se va a construir una versión europea de Las Vegas en los Monegros, como contaba el viernes en exclusiva el periódico donde echo las tardes. Más de 30 hotelazos, parques temáticos y una ciudad surgida de la nada llena de luces de neón y horteradas sin fin. Se va a modificar la ley aragonesa del juego para liberalizar los casinos y, de paso, recaudar la mayor cantidad de dinero posible. Las previsiones más pesimistas hablan de 12 millones de visitantes al año. Las optimistas dicen que 24. El desmadre puede ser brutal. Este verano ya comenté que el desierto de Nevada es un paisaje muy parecido a los Monegros. Pues no soy el único que lo piensa.

Es el fin y el principio de Aragón. Una tierra que tiene por emblema a un pintor sordo que despreciaba Zaragoza; que guarda los esqueletos de sus viejos reyes en cajas de cartón de un depósito de la universidad y deja vacíos los mausoleos; que ha parido un artista serrablés, Ángel Orensanz, dueño de una sinagoga en Manhattan; que alimentó y formó los delirios de Luis Buñuel; que tiene curas que bajan en navata por el río Cinca, y que permite a Marianico el Corto perpetrar una obra de teatro al año, tenía que terminar así, en una orgía hortera de neón.

Es el fin y el principio de Aragón. Ríase usted de la Expo. Aragón va a ser el estado de Nevada en Europa. Verás cuando aterricen los aviones procedentes de Moscú llenos de empresarios rusos borrachos dispuestos a jugar toda la noche a la ruleta. O los que vengan de Yemen. Pero lo mejor vendrá cuando empiecen a rodar C.S.I. Bujaraloz.

Es el fin y el principio de Aragón. Y no me decido: no sé si me horroriza o me mola. Me divierte, en todo caso.

18/11/2007 13:33 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 12 comentarios.

MALOS TIEMPOS PARA EL MATIZ

La que se lía por nada. Como muchos no saben debatir sin berrear, se ha introducido un troll revienta-debates en los comentarios del anterior post y algún bloguero habitual ha entrado a su trapo (seguro que alguno más entrará). Sin embargo, se apuntan algunas cosillas interesantes.

Nunca he compartido el vicio tan extendido de utilizar el término fascista como comodín. Los mayores que vivieron la guerra se insultaban llamándose "facista", sin ese, y los aludidos les replicaban llamándoles "rojos". Por cierto, el término rojo tuvo una connotación denigrante durante mucho tiempo, hasta que las izquierdas lo asumieron como un orgullo, usando la misma estrategia que utilizaron los homosexuales al llamarse entre ellos "maricón", desactivando la carga peyorativa de la palabra. 

Lógicamente, Aznar no es fascista, como tampoco lo es el nacionalismo vasco, ni el catalán, ni el PP, ni nuestro vecino del cuarto (bueno, a lo mejor, ese sí). Es un escupitajo fácil para descalificar al contrario, situándolo en otro plano discursivo y eludiendo, así, cualquier debate con él. De hecho, y paradójicamente, es una estrategia que te sitúa a su mismo nivel de inanidad intelectual. Precisamente este fin de semana se han cargado a un chaval de 16 años en el metro de Madrid. Las crónicas dicen que ha sido en un enfrentamiento entre nazis y antifascistas. ¿En serio? ¿Estamos hablando de un asunto político, como los tiroteos en las calles de los años 30? Quizá me equivoque, pero creo que esta violencia tiene más que ver con fracasos sociales y familiares que con Hitler y con Lenin. Por dios, que el chaval tenía 16 años, no puede haber muerto como mártir político, como Durruti o Calvo Sotelo. Considerarlo así supone desviar la mirada del verdadero problema y alimentar la posibilidad de que vuelva a suceder algo parecido el próximo fin de semana. A lo mejor resulta más cómodo reducirlo todo a categorías simples, pero no resuelve nada. Probablemente el matiz y el análisis sesudo tampoco resuelvan nada, pero nadie puede acusar a quien lo emprende de no intentar buscar una solución.

Tendemos a simplificarlo todo, a poner etiquetas sin grises. A mí me han llamado rojo cabrón y fascista en un mismo día y prácticamente por los mismos motivos. Corren malos tiempos para el matiz, para la indecisión, para el déjame verlo de otra forma. Y puedo soportarlo, no me importa mucho siempre que no me pongan un esparadrapo en la boca o intenten atizarme una colleja. No quiero su amistad. Ni siquiera quiero discutir con ellos, sólo que me dejen tranquilo. Lo que ya no consiento es la mentira al servicio del prietas las filas.

Si dices que crees que en el PP hay gente muy inteligente y brillante con la que se puede hablar sin berrear de cualquier tema y que se siente incómoda con la estrategia actual de su partido, te llaman pepero y, si se tercia, fascista. Si defiendes que no crees que Zapatero sea un oligofrénico y que muchas de las iniciativas que ha promovido te parecen dignas y bien enfocadas, eres un paniaguado del gobierno o un rojo mentecato. Cuando aclaras que no militas ni simpatizas ni eres votante de ninguno de esos dos partidos, te tachan de irresponsable, de no saber comprometerte con la democracia y de desperdiciar tu voto. Y son ejemplos diarios de gente que te espeta estas cosas sin ningún rubor, y sin conocerte apenas, sin saber nada de tus ideas políticas, de tus lecturas, de tus filias y de tus fobias. Una sola frase sirve para enviarte al cielo o al infierno.

Yo sólo escucho la Cope cuando cojo un taxi, y hay días en que mi trabajo me obliga a saltar de taxi en taxi toda una mañana o una tarde. Al principio, me hacía gracia. Lo percibía con distancia: esos tipos tan desgañitados, tan anacrónicos, diciendo esas sandeces tan supinas. Pasaba de ellos y no les atribuía la influencia que le otorgaban otros. Pero he de reconocer que el método Goebbels funciona. A fuerza de repetir y machacar, se acaba reclutando un ejército. El programa de la tarde de Cristina López Schlichting (conversa del marxismo-leninismo, como Losantos y algún otro) pone los pelos de punta. En un trayecto de un cuarto de hora en taxi una vez llegué a contabilizar tres mentiras gordas y alguna más de menor entidad. Pero las gordas eran gordas, de las que suenan a mentira infantil nada más decirlas. Contaban, por ejemplo, que hay un clamor en Europa y en la prensa europea contra el Gobierno español y que los grandes periódicos del continente se refieren a Zapatero como un dictador bananero. Pues no sé qué periódicos ni qué gobiernos serán esos. Quizá suceda en Montecarlo, San Marino y Andorra, porque lo que es París y Londres... Y un montón de barbaridades sin el menor fundamento, coreadas por un grupo de gritones exaltados con muchas ganas de bronca. Entonces pensé: claro, yo sé que lo que cuenta esta señora es mentira, porque estoy en el mundo, leo mucha prensa variada, viajo y estoy acostumbrado, en mi trabajo, a no publicar cosas de cuya veracidad dudo, pero este señor taxista, que llevará no sé cuántas horas con la oreja comida por esta gentuza (sí, gentuza: se dirán periodistas, pero yo no considero colegas míos a propagandistas burdos y mentirosos. De hecho, consideraría colega incluso a un fascista, siempre que ejerciera el periodismo con profesionalidad, pero nunca a estos mamarrachos), ¿qué posibilidades de contraste tiene? ¿Cambiará el dial alguna vez para que le cuenten otras cosas? Ocho horas diarias de masque de oreja de la Cope tienen que convertir a cualquier persona en zombi por fuerza. Porque son muy machacones, no paran ni un minuto de darle al mazo con lo mismo. 

Algunos se van del mundo y pierden perspectiva. Muchos taxistas, no sé si influidos por el talante de la Cope, han perdido ya las habilidades sociales más básicas. Una vez, iba en un taxi con un amigo a un concierto del ciclo Muévete en Directo. El taxista empezó a despotricar con muy mal genio de esa "chorrada" del Muévete en Directo, que si patatín, que si patatán. No se cortó un pelo. Lo que no sabía era que mi amigo era el principal promotor del ciclo Muévete en Directo, que no le mandó a la mierda porque tenía la educación que a él le faltaba. A mi me han puesto a parir a Heraldo y a los periodistillas tontolabas a través del retrovisor un montón de veces. No tienen la más mínima prudencia ni educación (ojo, estoy hablando de unos cuantos). ¿Tan difícil es imaginar que en el asiento de atrás se puede sentar cualquiera y que a nadie le apetece oír simplezas ni insultos sobre su trabajo o su condición? Pero yo no sé si esto es influencia de la verborrea copera o va en el carácter estalentao de algunas piezas que circulan por ahí.

En fin, lo dicho: que yo no usaré arbitrariamente el término fascista, pero que ese remilgo terminológico no se traduzca en complacencia hacia lo que detesto. No sólo el fascismo resulta repugnante a una sensibilidad democrática. Tienen derecho a expresar sus puntos de vista y a promover sus discursos siempre que sus discursos no me obliguen a llevar cilicio ni a procesionar en Semana Santa. Yo también tengo el derecho de no escucharles (aunque los taxistas me lo nieguen: ya no te obligan a fumar el humo de los cigarros ajenos, pero sigue estando a la orden del día que te llenen la oreja de basurilla no solicitada). Lo que ya no debería consentirles nadie es que usen la mentira como herramienta. 

12/11/2007 13:25 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 10 comentarios.

TONO O POLITONO

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¿Quieres que el rey diga "¿Por qué no te callas?" en tu móvil? Envía CALLAS al 6666 y bájatelo.

Sólo diré una cosa: me parece fatal lo que ha hecho el rey. Paco Umbral ("He venido a hablar de mi libro"), Camilo José Cela ("Absorbo un litro de agua por el culo") y Fernando Fernán-Gómez ("¡No necesito su admiración, váyase a la mierda!") se lo curraron un montón para marcar un estilo en el exabrupto catódico. Y ahora llega el rey y con una frase mucho menos original, les quita el puesto de macarras a todos. Pos vaya. Yo quiero romper una lanza por los maestros de la bordería catódica. Un abrazo a todos ellos, aunque sólo uno siga vivo.

Por cierto, me encanta la puntilla de Chávez: "Yo soy tan jefe de Estado como el rey, con la diferencia de que yo he sido elegido democráticamente tres veces". Razón no le falta. 

11/11/2007 13:15 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 9 comentarios.

MONSIEUR LE PRÉSIDENT

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Cosa buena: Sarkozy mete caña a los franceses y anima un cotarro aburridísimo. Parece que efectivamente va a sacar de su letargo a Francia. Quizá no le devuelva la grandeur ni evite el lánguido declinar de la francophonie, pero está despertando a un país dormido que amenazaba con acabar siendo su propia caricatura. A los franceses les gusta que les pinchen, les va la marcha, las crisis y los tipos excesivos. Como buenos burgueses de hábitos reposados y digestiones lentas, ansían que alguien les saque de su rutina y rabian por que descubran sus perversiones secretas. Eso está bien.

Cosa mala: Sarkozy tiene ademanes napoleónicos. Se ha pasado los últimos años perfeccionando su papel de Monsieur Le Président y no ha reparado en que entre la dignidad republicana y la pantomima versallesca hay una finísima línea sobre la que él camina haciendo eses. Lo que está haciendo con la prensa es de un cesarismo tremendo, pero mucho más tremendo es que la otrora quisquillosa y levantisca prensa francesa tolere sus aspavientos con la cerviz gacha. Primero, atendieron su ruego de no emitir las imágenes en las que aparecía con un buen cogorzón de sobremesa, y ahora se ha levantado en mitad de una entrevista con la CBS (ni más ni menos que en el programa 60 minutes) porque no le daba la gana responder una pregunta sobre Cecilia (you're breaking my heart, you're shaking my confidence daily, que cantaban Simon y Punset). Pues no respondas, hijo mío, sal por peteneras, pero no montes ese numerito. Entre estos dos incidentes, los medios franceses han sufrido todo tipo de presiones para no informar sobre tal o cual cosa que molesta a Monsieur Le Président. Y como casi todos los dueños de los medios son amiguitos de Monsieur Le Président, a callar toca. Claro que le sale el tiro por la culata, porque al final se acaba todo sabiendo, incluso el detalle de que lo ha querido ocultar con formas no muy decorosas para un presidente que se quiere democrático.

Un mandamás con ganas de repartir leña y una prensa dispuesta a recibir con sumisión de meretriz bien pagada todos los fustazos que tengan a bien darle. No pintan bien las cosas allende los Pirineos, pero lo más preocupante es que, para nosotros, Francia es el modelo a seguir, así que tendremos que poner las barbas a remojar. Si ya tenemos encima de nosotros a un buen montón de lobbys queriendo dictarnos las páginas, y nosotros apenas podemos oponer un par de disuasorias sonrisas (ellos son más, tienen más dinero, son muy pesados y atacan desde todos los flancos posibles, mientras que nosotros somos cuatro muy mal avenidos, y sólo tenemos nuestro ordenador, nuestra agendita de teléfonos y una grabadora), verás tú cuando en La Moncloa y en los corralitos autonómicos descubran que pueden mangonear como mangonea Sarkozy, aunque algunos caciques autonómicos ya lo descubrieron hace mucho. Si nos quejamos de cómo estamos ahora (y es para quejarse bien, nadie que no esté dentro del cotarro mediático sabe hasta qué punto, aunque se lo pueda oler), echaremos de menos los tiempos actuales cuando los nuevos Césares nos aticen con sus laureles.

Así que yo me voy a abrigar bien de cara al invierno, voy a seguir con mis temitas dominicales -que nunca he cometido el error de tratar como menores: si los publicamos es porque tienen interés, y me da igual la opinión que algunos colegas lenguaraces o con complejo de inferioridad puedan tener de los reportajes que sacamos. Allá cada cual con su pequeño mundo, yo me limito a trabajar- y voy a procurar defender sin fisuras ni escapes malolientes todo lo que lleve mi firma. Ahora y siempre, es lo único que nos queda a los plumillas que seguimos en esta prensa no global. Y no es poco.

Y, por lo demás, intentar ser felices, brindar a menudo con los amigos e ignorar a los profesionales de la ponzoña. Por lo menos, que los lacayos de Sarkozys por venir no nos amarguen la juerga.

31/10/2007 03:05 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

LAS CUITAS DE LA MADRE PATRIA

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El otro día nos enzarzamos en un absurdo cruce de mails a los dos lados del Atlántico con nuestro contacto en esa ciudad de la que vivo platónicamente enamorado y a la que sólo puedo sacar el defecto de que está a 12.000 kilómetros de donde resido: Buenos Aires (aviso: el verano austral va a comenzar y a mí me están dando muchas ganas de tomar el sol en una terracita del barrio de Palermo con una buena cerveza Quilmes. Quien quiera entender, que entienda). Con el asunto de "¿Qué está pasando en la madre patria?", nuestra amiga platense nos remitió, escaneada, la primera página de la sección de Internacional del diario Clarín del otro día. En ella, el corresponsal en Madrid del periódico argentino publicaba una crónica resumiendo el encontronazo entre Esperanza Aguirre y el ciudadano Borbón a propósito de Federico Jiménez Losantos (por cierto: el corresponsal escribía mal Losantos y le singularizaba en Losanto. Me temo que no es oyente suyo, no sé por qué me da).

Correcta la crónica, veraz y rigurosa. Salvo en el error al transcribir el nombre de nuestro querido y mesurado locutor, resumía con precisión y elegancia lo que está pasando en este país, contextualizando con el clima enrarecido que se respira en los partidos y en los medios. Y, sin embargo, es cierto que daba una impresión alarmista. Un lector distraído podría llevarse las manos a la cabeza y pensar que realmente está pasando algo gordo en España. Si es así, la gente ha debido lanzarse a una orgía para morir con las botas puestas (de manduca), porque no hay más que ver lo difícil que es encontrar mesa en un restaurante un sábado y la tensión que se palpa en los bares de tapas. Vamos, que no estaría de más -aunque sólo sea para tranquilidad de los muchos argentinos que tienen familia aquí- que hubieran añadido la morcilla en la crónica de que lo único que realmente preocupa a los habitantes de la octava o novena potencia mundial es el nivel de colesterol de sus arterias. Vamos, problemillas de país rico que no tiene problemas serios de verdad (de verdad de la buena: hambrunas, ejércitos de niños mendigos como los que sí se ven en Buenos Aires al caer la noche, guerras, narcotraficantes que controlan gobiernos... En fin, lo que se dice problemas chungos de los que hacen la vida imposible de verdad) y se los tiene que andar inventando.

Uno cree que estas operetas cutres que conforman el día a día de la política nacional son vistas fuera como lo que son: pantomimas ridículas de vergüenza ajena (ajena para mí también, habida cuenta de que yo sólo respondo de mí mismo), pero resulta que la prensa argentina es más respetuosa de lo que se merecen los politicastros, y entra al trapo de sus mamarrachadas. ¿Se está perdiendo el sano odio por las viejas metrópolis? ¿Van a desperdiciar los porteños una ocasión tan maja de reírse de las cuitas de la madre patria? Quizá la explicación de que no perciban las dimensiones cómicas del tinglado español es que en Argentina la tienen montada muy gorda con la entronización de la gran Cristina, que no ve el momento de salir al balcón de la Casa Rosada a cantar en inglés "Don't cry for me Argentina...".

Ahí va mi solución para acabar con los problemas políticos de ambos países. Si ya compartimos un mismo gobierno de facto (el señor Botín y los gerifaltes de Repsol y de Telefónica mandan lo mismo en Madrid que en el Río de la Plata), ¿por qué no compartirlo de verdad con todas las consecuencias? Que se las apañen para que Cristina sea entronizada en las dos orillas del Charco, que se abra la veda para que el Boca Juniors juegue en la Primera División española; que Calamaro, en señal de protesta, saque un disco con 1.500 danzas sanabresas en bable, y que Ariel Rot pueda salir del armario lingüístico al fin y confesar sin rubor que perdió el acento argentino hace 30 años y que sólo lo usa para ligar y vender discos, pero que en realidad habla como una peluquera-esteticien de Parla. Y, de paso, que Bunbury deje de vosear.

Creo que de la unión hispano-argentina saldría un país muy bonito, desquiciado y divertido. Así pues, Cristina, cuando conquistes la Casa Rosada, envía tus huestes a la Península y anexiónala. Eso sí, la primera medida tras la anexión tiene que ser el destierro de Esperanza Aguirre, Jiménez Losantos, los Borbones y los actores de Matrimoniadas. Que se vayan todos a vivir a Polaris World y a Marina d'Or Ciudad de Vacaciones, enclaves que serán cedidos a Francia a cambio de un cargamento de camenbert y seis botellas de buen coñac.

¿Qué os parece mi proyecto político?

Foto: una cena memorable en el restaurante Olsen de Buenos Aires. De izquierda a derecha, un servidor con cara de jet lag combinado con vino y un par de litros de Quilmes, mi sufrida partenaire, mi amigüito S. P. (que no son las siglas de Servicio Público), y la troupe argentina que nos emborrachaba en el Río de la Plata. Perdonad que no ponga sus nombres, pero es que algunos son espías quisquillosos que quieren mantenerse en el anonimato (la realidad es peor: esas tres chicas son influyentes periodistas bonaerenses, y el chico es un genio aquejado de cínica lucidez e hipocondría a partes iguales). Aún así, son muy buena gente y mejores cicerones.

25/10/2007 01:05 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

ORGULLOS EXTRAÑOS

Qué cosas tiene el patriotismo. Rajoy está orgulloso de ser español y sabe que todos los españoles nos sentimos igualmente orgullosos, por lo que nos insta a proclamarlo el 12 de octubre. Me parece muy bien que el señor Rajoy se sienta orgulloso de lo que le plazca sentirse orgulloso, pero yo me he puesto a enumerar los motivos de orgullo que acumulo en mi vida y, la verdad, la banderita roja y gualda no aparece por ningún lado.

Me siento orgulloso de tener la pedazo de pareja que tengo, que no me merezco en absoluto. Me siento orgulloso de que mi hermano sea más listo que yo. Me siento orgulloso de haber logrado perfeccionar mi cocido madrileño hasta el punto de casi (sí, casi, me falta ese toque imposible de imitar) igualarlo al de mi madre, que es una de las cosas más soberbias que me he llevado nunca a la boca y, sin duda, comerlo una vez más sería una de las cinco o seis razones que me impulsarían a no suicidarme. Me siento orgulloso de algún que otro reportajillo que he publicado (de algún otro borraría la firma si pudiera, también es cierto, pero la hemeroteca es cruel). Me siento orgulloso cuando hablo en un idioma que no es el mío y la gente me entiende y yo les entiendo. Me siento orgulloso de que la vida trate bien a mis amigos. Me siento orgulloso de haber cruzado Arizona en coche. Me siento orgulloso cuando percibo que mi compañía es grata a otros. Me siento orgulloso cuando alguien deja un comentario diciendo que le ha molado algo que he depositado en el blog. Me siento orgulloso cuando encuentro un disco que hacía mucho que no escuchaba y que creía perdido. Me siento orgulloso cuando compro un cacharro para la casa y Cris pone cara de aprobación en vez de arrinconarlo en un rincón donde las visitas no puedan apreciar mi mal gusto. Me siento orgulloso cuando la vida me cruza con alguien a quien hice daño y compruebo que es feliz a pesar de mis torpezas.

En fin, tengo mil motivos de orgullo, todos ellos fruto de mis elecciones, mi trabajo o de las cosas que he hecho en mi vida. Pero no concibo sentirme orgulloso por un azar que no he elegido. Nací hombre en un país un determinado día de un año como podía haber nacido mujer en otro país otro día de otro año. ¿Por qué habría de sentirme orgulloso de esa chorrada? De hecho, más que orgullo, lo que siento es una profunda vergüenza ajena cuando veo vídeos como el de Rajoy. Que disfruten de su fiesta nacional, señores, que yo tengo otras cosas que hacer. 

11/10/2007 14:00 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 11 comentarios.

NO LO ENTIENDO

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A ver si lo entiendo sin necesidad de estudiar Económicas. Resulta que a unos inversores la mar de enrollados se les ocurre lanzar unas "hipotecas de alto riesgo". Financian en condiciones ventajosas y sin apenas garantías y, cuando el asunto les empieza a ir mal, el chiringuito se les desmorona. Normal, para eso eran "de alto riesgo", digo yo. Si entras en un barrio de alto riesgo es fácil que salgas de él sin cartera. La diferencia es que, si a mí me quitan la cartera por temerario, cuando vaya a poner la denuncia, el policía encima me abroncará y me dirá que lo tengo merecido por andar por donde no debo (es cierto, ese tipo de reprimendas las he escuchado de boca de maderos, y yo me contenía las ganas de decirle que cada cual pasea por donde le sale y que se limitara a tramitar la denuncia sin moralinas ni consejitos). No recuperaré el dinero y tendré que duplicarme todos los documentos, pero la desgracia sólo me afectará a mí. Sin embargo, si eres un banco que ofrece hipotecas de alto riesgo, cuando te roban la cartera, provocas una ola de pánico generalizada que hace que todo el mundo pierda la cartera en cadena. Los bancos centrales emiten pasta para rellenar las carteras, aunque ni esos bancos ni los ciudadanos que los financian a través de sus gobiernos tienen la culpa de que unos señores se hayan lanzado a dar hipotecas de alto riesgo. Total, que resulta que el alto riesgo no era para los prestamistas, sino para todos los demás. ¿Existe algo más desquiciante?

El caso es que asumimos como reales y normales hechos absolutamente fantásticos. Leemos en la prensa que si un señor deja de pagar su hipoteca en Arkansas provoca una ola de pánico en la Bolsa de Madrid que puede llevar a la ruina a Piensos Rodríguez, empresa que no tiene nada que ver ni con los riesgos ni con las hipotecas ni con las viviendas prefabricadas de Arkansas. Es más, Piensos Rodríguez funciona bien, vende muchos piensos de calidad a buen precio y da trabajo a una cantidad notable de respetados profesionales que, sin comerlo ni beberlo, pueden verse en la puta calle. Cuando les entreguen el despido les dirán: "Compréndalo, es que, las hipotecas de alto riesgo...". "¿Y a mí qué me dice, si yo soy ingeniero agrónomo?".

Joder con la economía mundial. Es más asustadiza que una novicia al entrever las soberbias desnudeces del jardinero. Alguien se rompe una uña en el culo del mundo y enseguida ves a los inversores corriendo y berreando como niños histéricos tratando de venderlo todo, como si les quemara. Parece mentira que estos gritones pazguatos sean las mismas personas que, diez minutos antes, se reían a carcajada limpia sabiéndose los reyes del mambo. ¿Cómo se pasa de rey del mambo a niñato gritón en dos segundos? Hay que tener cierta coherencia con el papel que uno asume, por dios. Con una ciclotimia tan exacerbada no me extraña que las bolsas puedan derrumbarse como un castillo de naipes de un día para otro.

Estamos en manos de neuróticos peligrosos y no podemos hacer nada.

27/08/2007 12:35 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

VARGAS LLOSA Y EL JUEVES

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Como siempre que vuelvo de un viaje largo al extranjero, devoro la prensa española con hambre atrasada, y da la casualidad de que el mes de julio -a diferencia del secarral de agosto- es casi siempre fértil en noticias. En julio estallan guerras, mueren personajes importantes y se arman escándalos de padre y muy señor mío. Y todo ello, sin el runrún parlamentario que nos amuerma el resto del año y que suele acaparar las portadas. En julio, la prensa viene mucho más interesante. Pronto llegará agosto y nos aburriremos de ver moscas zumbando sin nada que contar, así que hay que aprovechar.

Todo lo he seguido con detenimiento y ganas, sin sentirme obligado profesionalmente, como en el resto del curso: la situación en Cuba y los posibles derroteros de Raúl Castro, la muerte de Polanco, el apagón de Barna, la chulería del Solitario y el marrón del agente doble. Pero, sobre todo, y perdónenme mi desviación, el asunto de El Jueves. Y esto me ha frustrado mucho, porque, hasta hoy, no he leído una sola opinión sobre el tema digna de ser debatida. Cada cual ha barrido para su casa y ha opinado según un guión preestablecido. Sólo en comentarios marginales, en puntitos de luz de la blogosfera o en llamadas de oyentes a la radio he encontrado algo de coherencia y sentido común: los tertulianos y lo que una compañera del periódico llama "predicadores con jeta" (por la fotito que suele acompañar a su firma en las columnas) se han apresurado a poner sus culos a salvo antes de emitir juicio alguno (¿a salvo de qué, pienso yo?). Opinar sobre algo relacionado con la Familia Real no es plato de gusto para los que nos dedicamos a la comunicación en este país tan libre.

Pero hoy ha venido el señor Vargas Llosa -que después de afeitarse por las mañanas se depila los pocos pelos en la lengua que le quedan- a aportar algo de vidilla al debate en un "Piedra de toque" en El País. Como casi siempre, no comparto ni el enfoque ni el huerto al que pretende llevar a sus lectores, pero sí que coincido en los puntos de su análisis. Claro que lo que él enuncia como advertencia, yo, como republicano pasota que soy -dado que ni milito ni trabajo por la República y me limito a expresar mis preferencias-, lo percibo como esperanzador futuro.

Eso sí, no estoy de acuerdo con lo que dice acerca de que la portada de El Jueves viola la intimidad de los príncipes, algo que se repite hasta la extenuación en todos los foros. Una caricatura nunca puede violar intimidad alguna porque es una representación ficticia. La violación de la intimidad habría tenido lugar si eso fuera una foto tomada en la cama de Felipe y Letizia, algo que no es así. ¿Qué intimidad se ha violado? ¿Qué secreto personal se nos ha revelado? Hablemos con propiedad.

En la parte en la que sí estoy de acuerdo, básicamente, el lúcido Vargas Llosa -que considera que la portada es de un mal gusto pestilente, consideración que a mí me la trae al fresco, porque para gustos, los colores- establece que:

a) Es intolerable que un régimen de libertades democráticas adopte una medida tan desproporcionada sobre un derecho legítimo y ampliamente ejercido en cualquier país con libertad de expresión reconocida, como es la sátira. El secuestro crea un siniestro y preocupante precedente. Vargas Llosa opina que la libertad de expresión conquistada hay que defenderla "con uñas y dientes", sin imponer límites por zafiedad o buenas formas. De acuerdo.

b) Por primera vez en muchos años, el asunto de El Jueves ha desviado el debate público hacia el cuestionamiento de la institución monárquica en ámbitos donde hasta ahora era intocable. Estas medidas de trato de privilegio impropias de una democracia pueden socavar, a juicio de Vargas Llosa, el edificio monárquico español. Ya mencioné eso mismo en mi condena al secuestro unas entradas más abajo. El peruano apunta que la discreción y el tino estadista del rey ha creado un pacto tácito entre los medios de comunicación que exonera a su familia de críticas y sátiras, al contrario de lo que sucede con cualquier casa real de Europa, que están en todos los chistes y en las portadas de toda la prensa amarilla. Yo también creo que las artes sibilinas del rey, habituado a moverse con fluidez entre tirios y troyanos, han pesado mucho más que el Código Penal en esa exoneración.

c) Pero, advierte don Mario, que nadie se engañe: la monarquía en España no se asienta en una tradición secular ni ha gozado nunca de grandes simpatías populares. Lo que mantiene la monarquía en España es la persona de Juan Carlos y la forma en que ha actuado estos 30 últimos años, y todo puede irse al carajo si los españoles dejan de percibir al rey como el tipo campechano y adalid de las libertades que dicta el marketing político, y empieza a percibirle, a él y a su familia, como un grupo de privilegiados injustamente excluidos de cualquier crítica o sátira, como las que recaen sobre cualquier otro personaje público en un Estado democrático. Aviso para navegantes que lanza Vargas Llosa. Sé que el rey es consciente de esto, y por eso la Casa Real se desvinculó de la decisión judicial en un comunicado. Lo que no sé es si su sucesor sabe moverse como él. Vargas Llosa confía en que sí, porque él desea que se perpetue la monarquía, que percibe como beneficiosa para la cohesión del país.

Yo, sin embargo, opino que un país plural y civilizado puede debatir sin miedo su forma de gobierno, y que cualquier otra consideración procede de un paternalismo autoritario que condena a los españoles a una eterna minoría de edad. Un atributo de los adultos es que pueden tomar decisiones y reflexionar sobre ellas, y ello puede implicar equivocarse. Tenemos derecho a equivocarnos. Yo, como ciudadano, no quiero tutelas. Quiero poder debatir en libertad, sin visiones apocalípticas en el horizonte ni figuras sobrehumanas e intocables en lo alto del Estado. Seguramente, el juez Del Olmo no lo pretendía, pero ha abierto una espita que no sé si el rey o el príncipe sabrán llevar a su terreno. Entre otras cosas, porque las circunstancias que motivaron la monarquía quedan muy lejos ya, y muchos de los que queremos participar ahora en el debate nacimos cuando el cadáver de Franco ya se había podrido. Queremos debatir sobre el país de ahora, no sobre el que había hace 30 años. Y en el país de ahora creo que no caben figuras jurídicas como la del secuestro de un semanario que, por otra parte, también ha currado un montón por afianzar las libertades en este trozo del planeta y que, para muchos de nosotros, ha sido un faro lúcido y carcajeante en momentos de gravedad. 

Foto: un clásico del llorado Ivá, Maki Navaja. 

29/07/2007 11:38 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

RÁPIDO, COMPRADME UN JUEVES

Si llegáis a tiempo por la mañana -antes de que llegue la Policía, claro-, por favor, compradme un ejemplar de El Jueves. Lo haría yo si no estuviera en el otro lado del Atlántico. He leído la prensa española por internet y me han dado ganas de pedir asilo político. ¿Salgo de mi país unas semanas y, al volver, me voy a encontrar con un Estado que secuestra semanarios de humor? No tengo palabras, de verdad. O tengo demasiadas. Tantas, que al juez del Olmo le resultaría imposible secuestrarlas. ¿Qué coño está pasando es España? ¿Se están quitando definitivamente la careta o sólo se trata de un juez desequilibrado?

En fin, creo que lo único que cabe es interrumpir momentáneamente el diario de viaje para mostrar un respaldo sin fisuras e incondicional a El Jueves. Y digo sin fisuras e incondicional, porque tan vergonzosa como la decisión del juez de secuestrar una revista me parecen las timoratas reacciones de la Federación de Humoristas Gráficos de España (organización de la que no tenía conocimiento de su existencia hasta hoy) y de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (aclaro que no tengo el honor de ser miembro de ninguna de ellas, pero, si lo fuera, pediría darme de baja nada más aterrizar en Madrid), cuyo presidente, el señor Urbaneja, no ha tenido el empaque suficiente para mojarse en una cuestión tan clara. Luego, que cada medio editorialice a su antojo y que cada capilla berree por su lado lo que se le antoje. Yo hablo por mí y, ahora, sólo me represento a mí mismo. Yo, Sergio del Molino, ciudadano español -y, secundariamente, periodista de profesión-, expreso mi profunda repugnancia por una decisión judicial de jaez tan totalitario, así como por los mecanismos constitucionales que amparan y promueven este tipo de medidas.

Ánimo, troncos. Mucho ánimo.

PS: He seguido con interés el tema por internet, y anoto otras dos cosillas que me asombran y una pequeña predicción. La primera es que los tertulianos y muchos medios critican la medida no por reaccionaria y propia de un régimen como el de Marruecos, sino "porque anula el efecto perseguido". La segunda es que todos se apresuran a dejar claro que el chiste les parece zafio y de mal gusto. ¿Y qué? No se trata de subjetivismos. ¿Qué más da que el chiste hiera la sensibilidad de alguien, incluso de todo el mundo? ¿Va a ser eso motivo de censura a partir de ahora? Bonito país este. Y una pequeña predicción: mucho me temo que los que dicen trabajar -a destajo- para proteger a la monarquía son los que se la van a acabar cargando. ¿Aceptaremos pasivamente los españoles a un rey Felipe con otro escándalo parecido? Si quieren perpetuar su dinastía, los Borbones deberán ir con mucho más tiento, o arruinarán el encaje de bolillos que hizo Juan Carlos. Cada vez tengo más claro que la sucesión provocará un debate profundo en la sociedad española.

21/07/2007 00:24 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 5 comentarios.

EL ESTADO DE LA NACIÓN

O la nación del Estado.

Enciendo la radio y ahí están, monologando. La apago. No me importa cómo ven ellos el estado de la nación. Y creo que cada vez le importa a menos gente, aunque puedo equivocarme, claro.

Pongo música al azar. John Mellencamp canta "it's the summer of love, baby". Miro fuera: quizá no sea the summer of love, pero hace un día cojonudo. La hija adolescente de mis vecinos ha okupado la casa con su novio y se asoman a las ventanas. Tampoco les importa el estado de la nación, y les va a importar mucho menos si los padres de ella aparecen antes de tiempo.

Abro el blog y leo algunos comentarios de gente a la que tampoco parece importarle mucho el estado de la nación. Por eso han acabado en esta página y no en la del Congreso de los Diputados. 

Repaso la pila de libros por leer. Ninguno habla del estado de la nación y todos lo hacen, en cierto modo. Si por nación entiendes Humanidad, claro. 

Desde luego, allá se las compongan. Después de lo que ha sucedido en Aragón, especialmente en los ayuntamientos de Zaragoza y de Teruel, me arrepiento mucho de haber participado en la farsa con mi voto. En la próxima, conmigo que no cuenten. No quiero escribir de la constitución de los ayuntamientos en Zaragoza y Teruel, porque me enciendo, pero para los de fuera de Aragón que no estén al tanto, que sepan que Teruel va a estar gobernado por un señor que apenas ha sacado poco más de 2.000 votos y que algunos resortes del ayuntamiento de Zaragoza van a estar controlados por un partido sin representatividad, cuya cabeza de lista, en un acto de sinvergonzonería, ha dimitido tras ganar su concejalía. El caciquismo llega también a las calles de la capital aragonesa. Y con la connivencia, aprobación y aliento del PSOE, principal promotor de este estado de cosas.

Y ya, que he dicho que me enciendo. 

03/07/2007 13:28 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

¿REALMENTE CUESTA LO MISMO?

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A todos nos han dicho alguna vez eso de que cuesta lo mismo hacer las cosas bien que hacerlas mal. Es una de las chorradas más falsas que uno puede oír, y como todas las tonterías, persiste con ganas. Todo el que ha intentado hacer las cosas bien (cualquier cosa) se habrá dado cuenta de lo difícil que es. Me refiero a hacer las cosas bien de verdad, a sentir ganas de darse palmadas en la propia espalda y a no tener que ruborizarte por los elogios porque sabes que de verdad te los mereces. Eso es muy chungo, requiere mucho esfuerzo y rara vez es recompensado. Siempre aparecerá por ahí un chapuzas que se lleve la gloria mientras tú tratas de recomponer las pestañas que te has quemado en el curro.

Ejemplo de trabajo bien hecho:

Hoy he recibido (sospecho que mucho tiempo después de publicado) una copia de un reportaje firmado por Manon Moreau en Paris Match. Me lo manda desde París la propia autora con una cariñosa carta adjunta. Hace tiempo, cuando decidió viajar a España con la fotógrafa italiana Cristina Vatielli, Manon y yo entramos en contacto, intercambiamos impresiones y ella leyó algunos de los reportajes que he publicado sobre la recuperación de la memoria de la maldita guerra civil. Ella quería radiografiar ese movimiento de recuperación de la memoria del que tanto se oía hablar, y yo le eché una mano dándole alguna pista y poniéndola en contacto con algunas personas (entre ellas, nuestro Javivi, que las atendió en Madrid). Manon podría haber hecho un par de llamadas telefónicas desde París, haber trampeado cuatro datos tirando de Google y haberse fumado un puro, pero, en lugar de eso, recorrió media España y habló hasta con el Tato. El resultado: un magnífico reportaje que aporta muchos elementos de juicio al lector francés. Chapeau. Sin embargo, Manon y yo sabemos que podría haber engañado al director de Paris Match colando una bazofia fusilada de internet, y la mayoría de los lectores no hubieran apreciado la diferencia. En noviembre viaja a Chile y a Argentina para conocer las heridas sangrantes de las dictaduras del Cono Sur. Seguro que hace un trabajo maravilloso.

Ejemplo de trabajo mal hecho:

Un titular bien gordo en la página 76 de Deportes de El País del lunes 11 dice: "El abrazo de Guarrapinillos". Para quien no lo sepa, Garrapinillos (Ga-rra-pi-ni-llos) es el barrio de Zaragoza donde se encuentra el aeropuerto. Amén de lo humorística que resulta la errata (que no es tal, pues reincide en el texto un montón de veces), el redactor habla de la inexistente "comarca de Guarrapinillos". Bravo. A este colega deportivo le habría salvado un rápido vistazo a Google o preguntar en voz alta a los compañeros zaragozanos que tendría al lado. Pero, ¿qué más da?, pensaría. Pues no da igual, porque un fallo así pone en entredicho todo el reportaje. Si no sabe ni el nombre del sitio en el que se ubica su historia, ¿por qué vamos a creer que se ha enterado bien del resto de los detalles? Supongo que El País ya habrá recibido un buen montón de mails de aragoneses protestones, y que la fe de erratas es más que obligada. Esto me recuerda, por cierto, que durante el asunto de Fago escuchamos en TVE hablar de "Fargo" y algún reportero (supongo que gallego) rebautizó la recia villa de Ansó como "Anxo". Os aseguro una cosa: cuando me sueltan en terreno desconocido, lo primero que hago es agenciarme un mapita y aprenderme bien los nombres de los sitios. Por si los Guarrapinillos.

12/06/2007 00:42 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

OTRA SOFRONIZANTE LEGISLATURA

Lo confesaré: ayer fui a votar. No pensaba hacerlo, marché a la urna remolón y sentí que estaba haciendo algo vergonzoso, como si me pillaran con pornografía. Los abstencionistas vocacionales -que querríamos más listas abiertas y menos leyes d'Hont, por ejemplo- somos así de estúpidos. Al poco de llegar a casa, me arrepentí. En el Telediario pasaron el típico reportajillo (¿merece el nombre de reportaje una pieza que apenas dura un minuto?) sobre votantes primerizos de 18 años, y uno de sus granulados y acneicos protas soltó esa resobada perla del pensamiento occidental: "Pues voto porque es una obligación, porque si no votas, luego no te puedes quejar". Recordé cuánto me fastidia que me digan esa tontería y hasta qué punto se puede confundir un derecho con una obligación, y me arrepentí, porque nada me gusta más que quejarme delante de los que no me reconocen el derecho a la queja.

Voté por la misma razón por la que te acuestas con una ex novia: no esperas nada, pero es agradable fingir ingenuidad durante un rato. Al dejar la cama o la urna te quedas como estabas y, al pasear por la calle, compruebas que nada ha cambiado, que tu vida sigue dependiendo de tí y que ni tu ex novia ni la aséptica y torpe escenificación electoral tienen la culpa de tus males o tus alegrías.

Después llegaron los resultados electorales, y en ellos vi que sólo me quedaba el consuelo de saber que, en Zaragoza, el gran cacique bicéfalo Biel se ha quedado con dos míseros concejales y ha sido votado por menos gente que en 2003, a pesar de todos los millones que ha dilapidado en colocar su sonrisa gaznápira en todas las calles. El PAR seguirá dominando el desierto -como lo hacían los carlistas en el siglo XIX-, pero agrada saber que no tiene nada que hacer en la siempre liberal Zaragoza. Quizá algún día los aragoneses dejarán que Zaragoza sea su capital, y la admiren y la mimen como merece, y no la traten como si fuera una isla aislada rodeada de un mar casi hostil. Magro consuelo el del fiasco de Biel, la verdad. Lo demás, todo igual. Más o menos. Las mismas caras sorbiendo el mismo pecho proverbial de la administración, rumbo a la Expo 2008. Sólo espero que el PSOE no cumpla su amenaza de crear un segundo canal de televisión autonómica y que se dediquen a mejorar el existente. Podrían hacer elecciones a presentadores de la tele. Igual en esas votaba con verdadera convicción.

Pues nada, bienvenidos a otra sofronizante legislatura.

28/05/2007 13:17 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 20 comentarios.

A LA CÁRCEL, COMO EN EL MONOPOLY

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¡A ver si en este país ya no se va a poder robar a gusto!
Y yo me pregunto: ¿cómo se colará Jorge Javier Vázquez en el trullo?
Es más: ¿por qué El Fary no ha ido a verla en estos momentos tan duros? 
03/05/2007 12:07 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 6 comentarios.

TODO UN CRACK

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Al gran periodista deportivo Javi Hernández le han hecho un reportaje en Canal Plus (que me envió por correo electrónico y que os insto a ver pinchando aquí ). Entiendo que quienes no le conozcan le admiren como un ejemplo superlativo de superación y esfuerzo. Quizá algunos no se crean que una persona con sus limitaciones pueda llegar tan alto, pero los que hemos tenido el privilegio de trabajar a su lado en una redacción, de charlar horas y horas con él y de disfrutar de su enorme sentido del humor, de su brillante desparpajo y de su buen rollo en cualquier bar a las tantas de la madrugada, nos pasa absolutamente desapercibido si tiene o no brazos. Ésas son las cosas que admiramos de Javi, y eso que se dedica a una parcela periodística que me resulta ajena. Pero no me resultan ajenas sus palabras ni sus textos monumentales. Es un puto crack, un jugón de los grandes. ¡Un abrazo, maestro Hernández!

La foto la tomo prestada del blog de Mario Ornat , que también ha hecho su merecido y sobrio homenaje al gran Hernán. 

22/04/2007 13:38 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

GOYA ERA UNA MUJER

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Exceso de trabajo. Con él, los camioneros se estrellan. Pero los juntaletras, a lo sumo, estropeamos una reputación o provocamos unas risas con nuestros disparates gramaticales.

Dado que todo el mundo sabe que no es necesario decir "Regina Martyrum" al completo cuando se habla de Goya, sino que basta con decir la Regina de Goya, hoy, en medio de mi diarrea mental, me ha dado por titular "Imagina que Francisco de Goya te enseña la Regina". Ay, sólo de imaginarme al pobre Paco con las piernas abiertas descubriendo su verdadero sexo... He tenido que añadir Martyrum, por si a alguien se le ocurría pedirle que le enseñara también las pinturas negras de los calzoncillos. Ahí queda. Una más en mi ya larga colección de burradas escritas pero nunca publicadas.

Ese titular tan extraño, que no da ninguna noticia, es uno de los que saldrá en un suplemento especial el próximo 23 de abril. Los que me leáis desde Aragón y hojeéis Heraldo, habréis comprobado que llevamos un par de días anunciando en las páginas de Galería unos enigmáticos reportajes para el 23 de abril, San Jorge, Día de Aragón. Ése es el motivo de mis desvelos de las últimas semanas. Si el suplemento no acaba antes conmigo, acabaré con él muy pronto, y espero que os guste. Se titula Imagina Aragón, y está quedando muy majo. Si durante esta semana este blog no se actualiza a diario, esas páginas son las culpables. Si encontráis en ellas algún titular tan jocoso como el de Goya enseñando la Regina, hacédmelo saber o enviadselo a El Jueves. En ese caso, adjudtadles mi currículum, por si el gazapo me cuesta el puesto, que nunca se sabe.

17/04/2007 01:43 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

24 HORAS

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Hablo desde la más absoluta ignorancia ciudadana, pero no me privo de rebuznar. No tengo un master en organización empresarial ni tengo la más repajolera idea de cómo se maximiza la productividad ni cómo se gestiona con eficiencia una plantilla. No sé ni descifrar los desgloses de mi propia nómina, y la expresión "convenio colectivo" me causa mareos y narcolepsia. Pero, cuanto más leo sobre las reivindicaciones de los médicos, los MIR y los enfermeros, más alucino: ¿Por qué diantres deben hacer guardias de 24 horas, tal y como, al parecer, realizan los MIR? ¿Cómo justifica alguien el diseño de un sistema que obliga a un profesional a currar un día y una noche enteras y verdaderas? En serio, no lo entiendo y me parece altamente perjudicial. Y no lo digo por solidaridad obrera.

Como paciente que soy -desgraciadamente, y parece que con mayor asiduidad conforme pasa el tiempo-, no quiero que me atienda un individuo que lleva 14 o 20 horas enfundado en una bata blanca, roto de cansancio y asqueado del mundo. No, señores del ministerio o de la consejería: creo que hablo por todos si digo que quiero ser atendido por un profesional fresco, lozano, bien dormido, mejor alimentado, despejado y bien remunerado. No quiero que rellenen mi historial de cualquier manera. No quiero que ni siquiera me miren a la cara.

¿Podría alguien explicarme por qué están montados de esta forma los turnos? ¿Hay algún médico en la sala? Es la pregunta que lanzo esta noche.

28/03/2007 02:26 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

EUROPA, EUROPA

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Parece que lo que hoy llamamos Unión Europea cumple 50 años. ¿Hay que celebrarlo? En lo que a Europa concierne, hay cosas que me gustan y cosas que me disgustan.

Me gusta entrar y salir de los países sin ni siquiera tener que dar los buenos días al aduanero.

No me gusta que haya millones de personas que tengan que dar algo más que los buenos días al aduanero para entrar en cualquiera de los países en los que yo podría vivir sin dar explicaciones a nadie.

Me gusta saber que puedo vivir en Nápoles, en París, en Lisboa, en Edimburgo, en Amsterdam, en Helsinki, en La Valetta, en Atenas, en Nicosia-Sur o en Viena sin enfrentarme a visados ni registros de orificios corporales.

No me gusta que A., nacida en la bella Transilvania, haya tenido que chuparse ocho horas en autobús y otras ocho de vuelta desde Bucarest a su ciudad para arreglar unos imprescindibles papeles que le permitirán seguir estudiando en la Universidad de Zaragoza. No me gusta que haya europeos de primera y de segunda.

Me gusta que haya una ciudad que centralice un poco todo y haga las veces de capital: Bruselas.

No me gusta que haya un porrón de burócratas y tecnócratas que no elige nadie. No me gusta que el Europarlamento no sirva para nada.

Me gusta no tener que cambiar de moneda cuando voy a Francia. Me gusta tener en mi bolsillo euros de Irlanda, de Alemania, de Francia y de Italia, todos juntos, mezclados.

No me gusta que, por compartir moneda, nos suban la hipoteca caprichosamente.

Me gusta que se consolide un sistema de protección social europeo.

No me gusta que ese sistema haya creado una cultura de la subvención que obvia los debates y problemas reales.

Me gusta ver mi ciudad llena de erasmus buscando orgasmus.

No me gustan los pesados que citan a Jean Monnet y tienen cátedras con su nombre (con excepciones).

Me gusta que no se desvanezca el sueño de unos Estados Unidos de Europa.

No me gusta que el sueño de unos Estados Unidos de Europa sirva de coartada para perpetuar un colonialismo infame sobre otros continentes.

Me gusta que no haya habido más guerras en este trocito de planeta desde 1945.

No me gusta la bandera, que parece el logotipo de una marca de electrodomésticos; ni el himno, por obvio. Tampoco me gusta Eurovisión.

Y más cosas, pero ahora no se me ocurren.

25/03/2007 23:18 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 9 comentarios.

NADIE ME QUITA MIS VACACIONES EN CASTELLÓN

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Olé sus huevos. Los de Aguilé y los de la Diputación Provincial de Castellón. Y los de la provincia entera, ¿por qué no? La mare que els ha parit. La verdad es que me han dejado sin palabras, y eso que creía haber visto de todo en Castellón, pero lo de Luis Aguilé cantando "Yo con mi chica que es un amor / me voy corriendo a Marina d'Or. / Nadie me quita mis vacaciones en Castellón" bate una nueva marca. Olé, olé y olé.

Viví un año allí y no lo pasé del todo mal. Viví con gente estupenda, trabajé (como un berraco) con alguna gente muy estupenda y engordé a gusto con los mejores arroces a banda que me he enfundado en la vida. Pero chicos, aunque Zaragoza no tenga mar y haya que llevar bufanda y gorro contra el cierzo, a mí Luis Aguilé no me lleva al huerto, que me conozco el percal.

Así que, con permiso del capo Fabra, presidente "corruptus in extremis" de la Diputación Provincial de Castellón, voy a hacer la anticampaña de Aguilé.

Sólo un detalle. Cuando trabajaba allí, hacía poco que acababan de retirar el estatuto de espacio natural protegido a un paraje cercano al Desert de les Palmes. El objetivo de cargarse ese estatuto era poder construir una simpática autovía de nosecuantos carriles para que los veraneantes de Marina d'Or no tengan que esperar en incómodas retenciones sobre pintorescas carreteras. Daba la casualidad de que el paraje en cuestión era de los pocos lugares semivírgenes de la zona, con una especie de caracol (creo que era un caracol, ahora no recuerdo bien) autóctona y única en el mundo. La especie probablemente se habrá extinguido ya a estas alturas. Bueno, a lo que íbamos. El asunto es que unos pocos locos decidieron que ya estaba bien de autopistas y rascacielos y se plantaron en el lugar con el objetivo de parar las obras. Lógicamente, allá que me fui a hacerles el reportaje de rigor. Compartí con ellos su vivencia, el mal trago y el acoso infame que estaban sufriendo. Redacté el reportaje, lo publiqué en el suplemento dominical y, ese mismo lunes por la mañana: ¡tachán! La Guardia Civil, sin que mediara disposición judicial de por medio (estaban pendientes de una sentencia), les desalojó a hostia limpia y las obras empezaron esa misma tarde. Así, por las buenas. Así las gasta la mafia de esa provincia, que se pasa por el forro las disposiciones judiciales y todo lo que se le ponga por delante.

La amargura y la impotencia fueron sentimientos muy comunes en el tiempo que viví allí. Esto es sólo un mínimo ejemplo, porque me cansé de repetir el gesto de llevarme las manos a la cabeza. Sólo en Nápoles he vuelto a ver una mafia tan insolente, tan segura de sí misma y tan metida en el sistema vital de la sociedad. Ha caído Marbella, pero Castellón aguanta -pese a que los sumarios judiciales se acumulan en los estantes de los juzgados- porque está mucho más podrido. Hay más estómagos agradecidos.

Así que nada, a bailotear en Marina d'Or con Luis Aguilé, chavales.

24/02/2007 13:51 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

ESPAÑA NO EXISTE

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Dice Julio Llamazares en El País que España no existe, pero no por los motivos que ciertos constructores de pluralidades nacionales pudieran sospechar, sino por una cuestión de reparto demográfico que afecta también a Portugal: al margen de Madrid y la estrecha franja del litoral, la Península está despoblada. Un interior hueco en cuya mitad norte sólo brilla Zaragoza como descompensado monstruo en medio del desierto aragonés. Llamazares hace unas reflexiones muy interesantes sobre las verdaderas "dos Españas" (la rica y la pobre, la macrourbana y la de las casas rurales, la del apelotonamiento costero y la del eco sombrío en el valle). No podía ser de otra forma viniendo del autor de La lluvia amarilla.

Me gusta que el escritor leonés ponga el dedo en esta llaga. Es un debate que debería ocupar el espacio público si éste no estuviera saturado de sandeces y ácidos bóricos, y es un debate en el que hay mucha tela que cortar. Hasta ahora, la reflexión se había circunscrito a las demandas de los movimientos que en Teruel, Soria y Zamora piden unos servicios e infraestructuras del mismo nivel y calidad que las de las regiones pobladas, pero la cosa no se puede quedar ahí. Eso está bien como toque de alerta y como invitación a la reflexión, pero no como reflexión en sí misma.

Desde Aragón, el asunto se contempla desde una perspectiva privilegiada. Vivo en una ciudad que aspira al millón de habitantes (sí, lo logrará con Expos y metros, no me cabe duda: después de 2008, Zaragoza va a perder muchos atractivos para mí), pero está rodeada de nada. La segunda ciudad más poblada, Huesca, no tiene ni 50.000 habitantes. Aragón, más grande que algunos países europeos, está apretujado en el centro (más de la mitad de sus ciudadanos concentrados en Zaragoza), pero vacío en el resto del territorio, y nadie puede entender nada de lo que pasa en esta tierra si no tiene en cuenta ese monstruoso desequilibrio (quizá por eso son muy pocos los que logran entender lo que pasa en esta tierra).

A escala peninsular, el problema es mucho más grave. Portugal está prácticamente desierto al margen de la franja costera. En las dos Castillas (sin contar Madrid) vive menos gente hoy que en la Edad Media. La idea de una Castilla opresora de la periferia es carcajeante si se compara cualquier villorrio mesetario con el desparrame de Marina d'Or Ciudad de Vacaciones. Sólo un ciego puede negarse a ver quién corta el bacalao en este país y quienes están a verlas venir esperando una subvención colega de Bruselas. Y, sin embargo, los tópicos persisten.

También es cierto que quienes resisten en el desierto demográfico gozan de ciertas ventajas. Para empezar, la ley electoral les es muy favorable. El voto de un soriano equivale a 4 o 6 votos de un zaragozano o 10-12 de un madrileño. También viven en lugares con muy poca conflictividad social, con precios más asequibles y una calidad de vida muy alta, pese a la falta de carreteras y a que el hospital más cercano esté a 100 kilómetros. Pero eso no basta para retener a los culos inquietos. Y por culos, me refiero a mentes y manos capaces de sacar adelante proyectos e ideas.

Cuando hojeo revistas literarias y de pensamiento francesas (que las hay a porrón, porque les va mucho el rollo magacín), me doy cuenta de que, a pesar del jacobinismo intelectual y político que domina por allí, hay muchas firmas de gente de Biarritz, de Nimes, de Toulouse, de Burdeos, de Lille, de Nantes, de Lyon, de Tours... Hay mucha más presencia de los intelectuales "periféricos" en París que de los intelectuales "autonómicos" en Madrid. El jacobinismo es mucho más excluyente en el país de las autonomías de taifas que parece que se desmembra cada semana entre fanfarrias apocalípticas. En España, salvo rarísimas excepciones, para ser escuchado/leído en Madrid, tienes que estar en Madrid, cuando ese requisito ha perdido validez en el resto de países que han descubierto las bondades de internet.

Hay dos Españas que no se miran. Bueno, hay una que no mira a la otra, que se empeña en construir aves, autovías y puentes aéreos para no tener que pisar ni ver ni oler esa meseta o esos valles que le son tan ajenos y de los que sólo atisba tres tópicos cogidos al vuelo. La península lleva mucho tiempo invertebrada y, aunque creo que el proceso es irreversible, no escapa al debate, que podría poner coto a algunas de sus consecuencias.

Y, si no, como propongo siempre que tengo ocasión, que se despueblen completamente por decreto todos los núcleos de menos de 20.000 habitantes y que las villas medievales y los pueblos serranos se queden como museos y eventuales gulags de reeducación, que nunca se sabe cuando se necesitará echar mano de uno.

14/02/2007 01:30 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 3 comentarios.

EL ÚLTIMO HOMBRE FURIOSO

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Hete aquí que se nos ha muerto Ryszard Kapuscinski a los 75 años sin que yo haya conseguido aprender a escribir su nombre. Siempre lo tengo que andar copiando letra por letra. Coloquialmente, siempre fue Capullinski, mucho más fácil de transcribir y de memorizar. Reconozco que mi torpeza disléxica no tiene perdón de Dios, pues hacía muchos años que el polaco ocupaba la posición de pope del periodismo mundial. Es casi un axioma: si te gusta un poco esta profesión de marras, es tu obligación rendirle culto. Por tanto, por mí que no quede: aquí lanzo a los vientos cibernéticos mi lamento y mi adiós.

Hará como cuatro años o así, Gervasio Sánchez lo invitó al curso de fotografía que imparte en Albarracín dentro de los ya clásicos encuentros literarios de la Fundación Santa María dirigidos por Antón Castro. Recibí una amable invitación para asistir y a punto estuve de pasar un día con Capullinski, pero algo se debió interponer entre él y yo (creo que una novieta que me traía por la calle de la amargura o algo con forma femenina que hacía las veces, qué sé yo). Las hormonas ganan a la vocación, soy así de primario. El caso es que me lo perdí, y ahora me da rabia, pues esta noche hubiera tenido unas cuantas anécdotas interesantes con las que llenar este post. Aunque, ahora que recuerdo, a lo mejor Capullinski tampoco asistió y Gervasio sólo manifestó su fracaso en las gestiones por llevarlo a Teruel. Parezco un abuelo cebolleta que ya no sabe si va o si viene, y la pereza me impide comprobar el dato en el archivo.

A cambio, os contaré un secreto parecido al que contó Peter Griffin cuando dijo que no le gustaba El Padrino: la obra de Kapuscinski nunca me ha emocionado. Sí, he leído sus reportajes; sí, me ha inspirado alguna que otra vez, y sí, su legado me provoca respeto. Pero del respeto a la admiración hay un trecho. Y de la admiración a la fascinación, otro trecho más. Por tanto, estoy a una buena caminata de sentir ese no sé qué que te generan en el estómago las cosas que se te meten por dentro de verdad.

Dicho todo esto, pienso que con Capullinski se muere definitivamente una forma de concebir y de practicar el periodismo. Es el último de los hombres furiosos (cuando los angry young men de verdad se han domesticado a fuerza de recibir premios Nobel), el último ingenuo, el último que de verdad pensaba que ser testigo y transformar tu testimonio en narración merece asumir casi cualquier riesgo. Porque sí, porque si no lo cuentas tú, otros lo contarán a su manera (interesada), porque no se puede ser portavoz más que de uno mismo. Los cínicos no sirven para este oficio fue el título del volumen en el que recogió sus impresiones parciales sobre la profesión a la que dedicó casi toda su vida. Un título significativo, pero que convendría matizar: los cínicos no sirven para este oficio, entendiendo por este oficio la particular visión -clásica, independiente, ingenua, objetivista- del periodismo que tenía Capullinski. Para todo lo demás, los cínicos sí que sirven. Los cínicos, de hecho, construyen este oficio, y la palanca que lo mueve desde sus inicios, pese a los miles de Capullinskis que han pasado por sus filas, ha sido siempre un cruel y despiadado cinismo.

Para los que venimos después, nos resulta muy difícil pensar como lo hacía él. Pero, ¿nos iría mejor -a nosotros y a los ciudadanos que nos sufren- si pudiéramos pensar de otra forma? Quién sabe. En cualquier caso, descanse en paz.

24/01/2007 01:19 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 4 comentarios.

SUSTO O MUERTE

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Encuesta del CIS improvisada. ¿Qué interesa más a los blasillos hispanos? ¿La previsible y cansina bronca del Congreso de los Diputados que merecería la justa reacción ciudadana de un masivo voto en blanco en las próximas elecciones o el cochecito de Fernando Alonso? La única respuesta que mitigaría mis ganas de exiliarme sería "ninguna de las dos", pero, a juzgar por el circo mediático del que me hago en mínima parte responsable, no parece una contestación plausible. Para mí, sin embargo, supone elegir entre susto o muerte, como en el chiste.

Los diputados y diputadas del Congreso/Congresa demuestran cada día que la estulticia no es la ausencia de brillantez o inteligencia, como la oscuridad es la ausencia de luz, por lo que terminan de tirar por tierra los presupuestos que guiaron la Ilustración. Con la luz y la oscuridad pasa un fenómeno conocido: con la ausencia absoluta de la primera se alcanza el grado absoluto de la segunda. Sin embargo, los políticos patrios hace tiempo que se vieron abandonados completamente por la inteligencia (como un mal desodorante) y, sin embargo, su estulticia se hace cada día más densa e insultante. Bochornoso es poco para definir lo que pasará por la cabeza de millones de personas sensatas, por no hablar de los pobres ecuatorianos, que se les estará quedando la misma cara de lelo que tiene un espectador de pin-pon tras cinco horas de partido.

Pero la alternativa de la actualidad de hoy no era mucho más alentadora. En Telecinco, un señor valenciano ha confesado orgulloso que se había escaqueado del curro para ir a ver el cochecito de Fernando Alonso. "Y, por supuesto, el crío tampoco ha ido al cole", ha añadido el muy ufano. Tiene suerte de que la sociedad tenga ciertos escrúpulos morales totalmente injustificados, porque, en circunstancias normales, ese señor debería ser recluido en un campo de reeducación. A construir la autovía Mudéjar de Teruel le ponía yo, por inculcar a su hijo que el cochecito del fulano de McLaren es más importante que el cole.

Y digo yo: ¿qué aliciente tiene ver un coche de carreras con forma de coche de carreras? ¿Tanta hostia para qué? Pues sí, tiene cuatro ruedas y un montón de pegatinitas. Ah, y hace brum brum cuando arranca, y menudo reprís en las curvas. Oooooooooooooooooooooh, exclamará el populacho maravillado, mientras el malvado Gargamel aprovecha su distracción momentánea para robar a los aldeanos el queso y las más fermosas de sus doncellas.

Y mientras, ajenos y ajenas al nuevo cochecito-leré, en el Congreso/Congresa, prosigue la bronca:

-Pues para que te ajunte tienes que decir que eres idiota y darme los cromos que me faltan de Fernando Alonso.
-No, los cromos, no, que son garantía de la confianza de los ciudadanos.
-Pues entonces te tienes que sacar un moco y comértelo.
-Yo me como el moco si tu me dejas la Play Station el sábado.
-¿Para qué la quieres, para jugar con tus amiguitos los etarras?

And so on and on and on.

En serio, ¿este aburrimiento tontuno es patrimonio exclusivo hispano o en Bangladesh se habla de otras cosas? Porque estoy pensando en pedir el traslado.

16/01/2007 01:43 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 10 comentarios.

LAS NOTICIAS DEL ATRIL

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Ha nacido un nuevo paradigma, señoras y señores. Hasta ahora, lo normal era que uno se labrase una carrerita como periodista y aprovechara esa plataforma para dar el paso a las letras con mayúsculas, las literarias, de tapa dura, premios Planeta y mogollón de canapés. Ejemplos catódicos hay miles: Ángeles Caso, Fernando G. Delgado, Arturo Pérez Reverte... En la prensa escrita, la nómina es mucho mayor, pero menos resultona. Hasta hoy, ese era el camino normal, pero, a partir de ahora, se va a poner de moda hacer lo contrario: uno empieza como escritor, publica veinte o treinta libros, es leído y homenajeado y, cuando parece que se va a jubilar en una playa gaditana con su biblioteca de primeras ediciones y una esposa cuarenta años más joven, empieza una carrera periodística. Esta estela la inaugura Fernando Sánchez Dragó, que va a presentar el informativo de noche en Telemadrid, sustituyendo al extrañamente caído en desgracia Germán Yanque. Vaya nuevo becario que se ha agenciado la redacción de Telemadrid. Y digo becario, porque alguien que empieza con algo que no ha hecho en su vida, tendrá que dejarse enseñar por los veteranos, ¿no?

Algunos de mis compis andan bastante rebotados con la noticia: "Es un nuevo varapalo a la profesión y a la dignidad del periodismo", dicen. Y sí, tienen razón, pero es que llevamos ya tantos varapalos en el lomo que ni se notan. El periodismo ha dejado de ser una profesión instrumental y alimenticia para los aspirantes a escritor, pero si la copan los escritores consagrados, ¿dónde se foguearán los aprendices de novelista? ¿En los talleres por correspondencia? Al menos, algo bueno van a sacar en claro en Telemadrid: se van a ahorrar la nómina del que pasa el auto-cue, porque Sánchez Dragó usará atril para leer los titulares.

Creo que este es el primer mojón de una tendencia que nos mandará a todos (a los que vivimos de esto, vaya) a hacer calceta a nuestras casas. Propongo otros nombres para otros informativos en el resto de cadenas, todos con experiencia mediática probada. Juanjo Millás para TVE, que bien se lo ha ganado con su desenfrenada doración de píldora al Gobierno; Javier Rioyo, en el informativo de las mañanas, para que llegue de empalmada con el último gin-tonic a medio beber y nos dé una achispada visión de la actualidad; Umbral, desnudo, en Antena 3; Elvira Lindo para TV3 y en castellano (subtitulada en catalán), y Juan Manuel de Prada, en Telecinco, que para eso es de Vocento. A Delibes le mandaría de corresponsal al Líbano, con alguno de sus galgos, y Caballero Bonald, a cubrir la actualidad más fashion de Nueva York. A García Montero le montaría un plató en la Alhambra y Ana María Matute sería la chica del tiempo, moviéndose con garbo frente a los mapas virtuales.

¿Que exagero? Al tiempo.

27/12/2006 22:36 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 21 comentarios.

¿ADIÓS, PERIODISMO, ADIÓS?

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¿Es hora de reciclarse? ¿Traerá el nuevo año el tan cacareado fin del periodismo? ¿Será hora de hacer las maletas y largarse a otro lugar? La revista Time así parece creerlo, ya que nos ha escogido a nosotros (no a los periodistas, sino al público internetero) como personas del año. Puede parecer una chorrada, pero es más significativo de lo que aparenta a primera vista.

Desde la Edad de Bronce, año arriba, año abajo, la revista Time viene nombrando por estas fechas al personaje del año, es decir, a la persona que, según el criterio de la redacción, más ha destacado o influido o conmovido o qué sé yo a lo largo del año que se acaba. Es un rito inocente, una tradición sin mayores consecuencias y una forma de mantener expectante al público, pero también es un rito que cumple con una de las hasta ahora funciones del periodismo: marcar tendencias. ¿En qué basaba hasta ahora su prestigio un medio? En decidir, con sus afirmaciones o con sus silencios, de qué debía hablar la gente (hay una teoría sociológico-comunicativa al respecto llamada "agenda-setting" que yo nunca me he tragado, pero explica esto). Cada medio orienta a sus lectores afines. O, al menos, eso pretendía. Les decía qué políticos eran más guapos y honrados, qué cantantes debían escuchar, a qué deportistas debían jalear, qué películas debían ver, qué escritores debían leer y qué conclusiones debían sacar de determinados acontecimientos. Los lectores no buscaban tan sólo información, sino claves. Si pagaban para leer un medio era para que los periodistas le hicieran el trabajo sucio, cribasen la basurilla que no interesa conocer y les ofrecieran una actualidad limpia de polvo y paja: lo que usted tiene aquí, junto al croissant y el café con leche, es lo que necesita saber para desenvolverse con soltura en el mundo; el resto, caballero, no cuenta, porque si contara, saldría en estas páginas. Era una relación basada en la confianza mutua, en un pacto implícito en el que el lector no iba a ser engañado por intereses ajenos a "lo periodístico". Por eso, uno de los negocios más lucrativos de los últimos 50 años ha sido la industria de las relaciones públicas, encargada de "colocar" personas e instituciones en los medios engatusando de mil formas a los periodistas. Y por eso se ha puesto a prueba la integridad de muchos y la mayoría de los periódicos ha tenido que imponer límites a los regalos que llegan a la redacción (en Le Monde hay que rechazar o justificar ante la dirección cualquier regalo de valor superior a 30 euros, por ejemplo). Hace poco salió el dato de que en España ya hay más periodistas trabajando en gabinetes de comunicación que en redacciones de medios. Mi bandeja de correo del Heraldo da fe de ello: nos avasallan con miles de comunicados, convocatorias e invitaciones diarias. Se hace casi imposible discernir lo interesante de lo vacuo entre tanta oferta interesada.

De ahí la importancia simbólica del rito anual de Time, que se encargaba de recordar quién marca las tendencias y quién las sigue. Hasta este año, porque con esa portada ha abdicado de su función y ha reconocido implícitamente su derrota. Con internet, la gente no quiere seguir tendencias, quiere crearlas. Todos a la vez, en griterío constante. Y los medios han abierto sus páginas para que los lectores cuenten sus cosas, no sólo para que opinen sobre lo que el periódico quiere que opinen, como se hace con las cartas al director. Lo hemos visto hace poco en España con la reforma del viejo Tentaciones. De repente, a nadie le interesa recibir, todos quieren emitir, y el periodismo tradicional no sabe muy bien cómo reaccionar ante esa avalancha de blogs, YouTubes y cacharros varios que les pasan por encima. Sociólogos, pasantes de abogado y profesionales de la repostería soriana se han apresurado a proclamar con entusiasmo que estamos ante una nueva revolución democrática. Yo, que bastante tengo con sobrevivir en el día a día y mis vuelos son más bajos, no lo tengo nada claro. No sé si esto nos lleva a un mundo mejor o peor, sólo sé que el viejo periodismo agacha la cabeza y se prepara para hacer mutis. Los viejos maestros que nos han enseñado la profesión se retirarán y nos dejarán helados de frío, incapaces de prepararnos para lo que se avecina. Pero también creo que se están retirando sin presentar batalla porque una resignación de siglos les ha dejado sin fuerzas. Creo que se está despidiendo antes de tiempo, la verdad. Las trompetas de Jericó todavía no han empezado a soplar con fuerza, pero el periodismo ya se ha rendido y ha tirado los muros. Demasiado pronto.

17/12/2006 17:52 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 8 comentarios.

EL BOLIGATE DE ANSAR

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A estas alturas, ya lo sabe todo el mundo, pero por si acaso: Marta Nebot, currela catódica de Noche Hache, fue a la presentación de un libro que presentaba, valga la aznarancia, el excelentísimo ex presidente del Gobierno español, Don José María Aznar. Al terminar, como suele ser habitual desde que Caiga quien caiga lo puso de moda, la señorita Nebot se acercó a realizar el preceptivo tocamiento de narices con algún chascarrillo previamente acordado por el equipo de guionistas (con la fórmula: "tú vas allí y le dices..."). El señor Aznar debía estar de muy buen humor, pues firmó un autógrafo en el libro y, en lugar de responder a la señorita Nebot, introdujo el bolígrafo en su escote mientras sonreía picaruelo y satisfecho. Por supuesto, el grupo Prisa se ha puesto las botas y ha dado cancha al suceso con gran algarabía. La señorita Nebot, por su parte, ha procedido a colgar una foto del mencionado boli en eBay y espera que mucha gente puje por él. Después, ha escrito una columnita en El País donde lamenta que, tras doce años de sufrido curreleo en los medios (cuánta razón en lo de sufrido), ahora se vaya a hacer famosa por el "boligate". Al menos, Nebot saca algo bueno de todo esto: que tu empresa te defienda cuando sufres una vejación por parte de alguien de fuera. Y eso es muy poco habitual en el periodismo.

¿Por dónde empezar? Por el boli, por supuesto. Es un boli blanco, sin personalidad, de los que te dan en cualquier gestoría. Ni siquiera es un Bic cristal o un Staedler. Lo mínimo que hubiera esperado de un ex presidente es un Rotring de punta fina, que se deslizan mejor por los canalillos. Una pluma estilográfica ya no pido, porque está demasiado anticuado, incluso para él. ¿Y qué decir del gesto? Señor Aznar, en su admirado Estados Unidos, donde tanto se le quiere, no le consentirían que se pasara un pelo en ese sentido. Tenga cuidado con los escotes de las niñas WASP, que vienen con abogado de serie y acaba usted empeñando hasta sus camisas de marca para pagar la demanda. Por suerte, en esta España nuestra, sólo se reirán de usted unos días, porque somos así de cachondos y no nos tomamos nada a pecho, ni siquiera Marta Nebot.

Y como ciudadano de un país llamado España, ¿qué debo sentir por este señor tan pequeñito, tan ruin, tan vil y tan casposete? Lo peor y más zafio, lo que más me repugna del país en el que vivo -y en el que tanto disfruto, por otro lado- lo concentró Aznar en unos pocos segundos de tele. Olé. Santiago Segura necesitó unas dos horas para desarrollar su idea en Torrente. A usted le han bastado tres segundos. No creo que un país tenga lo que se merece, y el otro día me confirmó que los que vivimos en este rinconcito ibérico no hemos hecho nada tan malo como para merecerle a usted. De verdad que no.

Tendrá que currar mucho para limpiar la porquería de la que ha cubierto su imagen, y el grupo Prisa se lo va a poner difícil, porque sospecho que tendremos boligate hasta en la sopa en los múltiples y poderosos medios que gobierna. También sospecho que Aznar no va a mover un dedo, y que si no lo ha hecho hasta ahora, es ya muy mayor para empezar a pedir disculpas. Por suerte para usted, hay muchos medios y muchas voces, y nuestra atención es difusa. En una semana, nos bombardearán con otra historia, y en quince días nadie se acordará del boligate. Puede viajar tranquilo por Estados Unidos, el país de las oportunidades.

20/10/2006 17:24 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 6 comentarios.

DESVÉLESE, POR FAVOR

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Aunque es un debate que en España queda un poco lejano, sospecho que no tardará en plantearse, por eso está bien saber qué se dice por ahí fuera. Me refiero al velo de las mujeres musulmanas. Esta semana, Jack Straw, ex ministro de Exteriores británico y actual líder de la Cámara de los Comunes, ha publicado un artículo en un periódico local donde dice que la costumbre del velo en las mujeres musulmanas dificulta el entendimiento entre culturas, y hace un llamamiento a debatir la cuestión. En el escrito, confiesa que él pide por favor a las musulmanas que se quiten el velo cuando hablan con él, dado que le parece que en una conversación los gestos son tan importantes como las palabras, y que la mayoría de las mujeres acceden a su petición.

Se le han echado encima. Los líderes musulmanes dicen que es una nueva agresión al multiculturalismo y que hasta dónde vamos a llegar. Vamos, que se está liando gorda. Yo he leído el artículo y creo que no hay para tanto: es una opinión comedida y mesurada que sólo puede ser entendida como una invitación a debatir la cuestión, y yo creo que no hay nada que una sociedad democrática no pueda debatir. Él no plantea, como se hizo en las escuelas francesas, que se regule por ley, sino que se llegue a acuerdos entre personas civilizadas.

Sin entrar en la obvia consideración de que cada cual se viste como le sale de las narices, entiendo la postura de Straw, y alabo su osadía al querer iniciar un debate peliagudo y espinoso. La semana pasada, paseando por Whitechappel, que es todo un gueto pakistaní y tiene la sede del Centro Musulmán de Londres, vimos infinidad de mujeres totalmente cubiertas de negro, dejando la tela sólo dos orificios para los ojos, tal y como se ve en la foto. Llamadme lo que queráis, pero me angustiaba, me daba pavor cruzarme con esas mujeres. ¿Cómo no percibir el velo como una barrera, si es esa precisamente su función? ¿Cómo voy a pararme a hablar con ellas? En el caso de que, por la circunstancia que fuera, tuviera que charlar con ellas, por supuesto que estaría incómodo y distante, por más esfuerzos que hiciera en aparentar lo contrario. La comunicación se vuelve imposible.

Dicho esto, no tengo nada claro el asunto. Tan cierto es que la indumentaria de cada cual sólo incumbe al interesado como que este caso va mucho más allá de la moda y la libertad individual. Me gustaría tener una respuesta, pero, tras debatirlo mucho rato y acaloradamente con Cristina, no he llegado a ninguna conclusión. Ella plantea que deberían organizarse en una suerte de feminismo e integrarse en la sociedad en la que viven, mientras que yo pienso que los verbos "querer" y "poder" no pueden obviarse. ¿Realmente quieren descubrir su rostro? Y, en el caso de que quieran, ¿realmente pueden? Esto es, ¿qué es una cárcel de tela en comparación con el repudio, el aislamiento y la soledad? No se le puede pedir a nadie que sea una heroína. Por ejemplo, ¿cuántos amigos conocemos que se casan por presión paterna, para complacer los caprichos de sus progenitores y evitarse líos? Pues esto es lo mismo, pero a otro nivel: es mejor vivir sin discusiones.

Sólo se me ha ocurrido una cosa, que en realidad es muy sencilla, pero que en este mundo desangelado suena a utopía: que la sociedad, a través de la Administración, se articule para posibilitar que las mujeres que deciden desprenderse del velo y de otras ataduras no sufran el aislamiento y la vejación. En otras palabras, que el Estado garantice el ejercicio de su libertad, algo que entra dentro de sus funciones básicas. Lo contrario supone legitimar la coacción, aunque se le quiera llamar multiculturalismo. Esto implicaría tratarlas como ciudadanas y tener bien claro que la familia no importa nada a efectos del Estado, que sólo debe tratar con individuos. Que tomen nota los defensores de la familia como núcleo de la sociedad: no podemos dejar que ningún ciudadano sea rehén de su familia o de su comunidad. Todos deben tener bien claro que por encima de cualquier otra consideración está su libertad, para llevar velo o para quitárselo.

06/10/2006 13:23 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 7 comentarios.

DESCANSE EN PAZ

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Qué feo está hablar mal de los muertos, sobre todo si están todavía sin enterrar, pero qué descansadicos nos vamos a quedar sin la matraca de Oriana Fallaci. Los musulmanes, los homosexuales, los médicos abortistas y las personas a las que no nos gusta que nos escupan cuando nos hablan vamos a tener un respiro.

Perdónenme, amantes de lo épico, de lo aguerrido y del esputo verbal, pero a este mundo dolorido le sobran Fallacis. Su herencia ha sido nefasta para quienes creemos en el "vive y deja vivir". Ha dado voz a todos los energúmenos que en Occidente habitan. Resucitó viejas ideas spenglerianas y orteguianas sobre la decadencia de Occidente, hizo un engrudo intelectual con ellas, lo aliñó con un poco de racismo barriobajero y lo escupió en nuestra cara. Sin duda, un legado maravilloso. Esperanza Aguirre ha saltado como un resorte para reivindicar a la finada. Pues nada, que le aproveche.

Porque si, como Fallaci creía, Occidente se va a la mierda, prefiero que el desmoronamiento no venga acompañado de berridos facciosos, que bastante tenemos con lo que tenemos. No me preocupa si Europa está o no enferma. A mí no me duele Occidente ni me molestan las mezquitas. Al menos, no más que las catedrales. A mí sólo me molesta la estulticia, la ignorancia y el ruido estéril y vocinglero.

Descanse en paz, intrépida reportera.

15/09/2006 19:44 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 8 comentarios.

NO ME GUSTA

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No me gusta que mis conciudadanos vean la inmigración como un problema. En todo caso, el problema es para el que emigra, que tiene que asumir las consecuencias de la decisión más importante de su vida.

No me gusta que el Gobierno utilice a las policías de los países de salida como matones para evitar la sangría.

No me gustan los visados ni que nadie haga caso a la gente que en Rivas-Vaciamadrid pidió una ciudadanía global y reclamó el derecho de todo ciudadano a establecerse donde le plazca.

No me gusta que, por ser blanco y tener las estrellitas europeas en el pasaporte, el policía de fronteras me lo selle sin apenas mirarlo, mientras que el joven negro que va detrás de mí tiene que presentar hasta el certificado de bautismo para no ser abofeteado.

No me gusta Frontex, ni las vallas de Ceuta y Melilla, ni el muro de Tijuana.

No me gusta que las mercancías viajen en contenedores refrigerados y en barcos de última generación mientras los seres humanos se hacinan en cayucos tripulados por mafias.

No me gusta que los liberales sólo lo sean con el comercio, no con las personas.

No me gustan los progres que creen que una cosa es libertad y otra, libertinaje.

No me gustan los guetos, ni los nazis flamencos de Bélgica, ni los paranoicos que temen perder una identidad absurda.

Un lugar. En Battery Park, al sur de Manhattan, se toma el ferry para ir a la isla de Ellis. Los pasajeros de primera clase accedían a Nueva York en botes. Los de tercera, se hacinaban en la isla antes de entrar en Estados Unidos. Hoy, el lugar es un centro de investigación sobre las migraciones. Norteamericanos de todos los estados teclean sus apellidos en sus ordenadores, donde una base de datos les dice el barco y la fecha en la que sus abuelos o sus bisabuelos vieron la estatua de la Libertad. Venían de Italia, de Irlanda, de Polonia, de Escandinavia, de los guetos de Viena y Praga, del Líbano, de Rusia. Así se construyó la América que quiere Paul Auster, la que ansía destruir Bush. Me emocioné en la isla de Ellis.

Una familia. En 1939, casi toda mi familia materna, a excepción de mi abuela, tuvo que salir de una España que les consideraba parte de la Antiespaña. Lo hicieron escalonadamente. Algunos, a través de Francia; otros, directamente hacia el destino. Encontraron un nuevo país en Venezuela, y allí siguen, aunque yo todavía no he ido a verles (y eso que me muero de ganas por recorrer Caracas, y allí dicen estar deseando que vayamos). Ellos sí que han vuelto a España varias veces. Una prima mía, a instalarse como inmigrante, pero no soportó la morriña de las arepas, el sancocho y el sol caribeño, y acabó volviendo. Porque, digan lo que digan su doble nacionalidad y sus dos pasaportes, España es un país extraño y hostil, donde existe una cosa horrible llamada invierno. Vivimos en un lugar donde los jóvenes se quedan con sus padres hasta los 40 tacos. ¿Con qué cara voy a poner yo reparos a quienes tienen la valentía de empezar de cero más allá de donde se pone el sol, mucho más lejos de donde vive su familia?

14/09/2006 13:28 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 8 comentarios.

COMPARACIONES ODIOSAS

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Yo podría decirlo igual, pero no mejor. Mi querida Ana Usieto publica hoy una columnita en la página de televisión de Heraldo que resume lo que pensaba mientras veía a la selección de baloncesto llegar a Plaza de Castilla. Se titula "Comparaciones odiosas", y dice así:

En medio de la euforia, las cadenas se apuntan al carro del baloncesto haciendo reportajes en los que se asegura que los niños ya no quieren ser Raúl sino Gasol. O se pasan o no llegan. Los informativos de los canales generalistas han venido obviando los pasos de los campeones de Pepu Hernández hacia el merecido oro. Mientras apalizaban a Alemania o a Lituania, los minutos dedicados al deporte en Tele 5, TVE, Cuatro o Antena 3 se consumían analizando hasta el absurdo una pachanga del Real Madrid o unos fichajes sonrojantemente millonarios. Al baloncesto no le han hecho ni caso, algo que no sólo se justifica por no tener los derechos de retransmisión.

Es verdad que el fútbol es el deporte rey, y nadie le discute el trono, pero eso no significa que se tenga que arrinconar otros deportes. Por eso, estos días de gloria en los que la tele ya no es cicatera con el baloncesto, no se puede evitar comparar. Ahora sí, tras la victoria, en la pequeña pantalla hemos visto cómo los Campeones del Mundo atienden de mil amores a los periodistas en lugar de despreciarlos; cómo firman autógrafos en lugar de pasar delante de sus fans a toda prisa y con los auriculares a tope; cómo dejan que los niños se acerquen a ellos en lugar de permitir, impasibles, que un guarda de seguridad funda a patadas a un adolescente en medio del campo; cómo Pepu, lejos de convertir cada rueda de prensa en un show chulesco, se traga heroicamente su drama en beneficio del equipo.

Hemos visto a unas "estrellas humildes", sin tatuajes ni mechas en el pelo ni trajes de chaqueta blancos. Puede que las comparaciones sean odiosas. Tanto como la dictadura mediática del fútbol.

05/09/2006 19:40 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 1 comentario.

MATRIMONIO INCONSTITUCIONAL

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Leo el artículo 14 de la tan traída y llevada Constitución Española de 1978: "Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social". Hay que ver qué cosas tiene la Constitución. Dice que "todos los españoles son iguales ante la ley". ¿Todos? ¡No! Una aldea poblada por adeptos al Foro de las Familias de Valencia resiste ahora y siempre al invasor con una poción mágica que les hace invencibles: el matrimonio.

Señores: la institución del matrimonio vulnera claramente el artículo 14 de la Constitución Española, pues dota gratuitamente de privilegios a unos ciudadanos y mezcla sin tino una "circunstancia personal" del individuo con el ordenamiento jurídico vigente. Crea unos privilegios que descubro cada año cuando relleno mi triste declaración de impuestos de soltero, que envidia a esas alegres declaraciones familiares, tan atiborradas de deducciones, tan felices ellas. Snif.

El "estado civil" de una persona marca la relación del ciudadano con el Estado. El Estado te pregunta impúdicamente, siempre que tiene ocasión, si estás casado, soltero, divorciado o viudo. Una pregunta impertinente. Si nos la hiciera cualquier otro, le responderíamos que qué coño le importa, pero el Estado está obsesionado con nuestras relaciones. Menudo cotilla cabrón. No somos todos iguales ante la ley. Si lo fuéramos, los impresos oficiales no llevarían esa marquita.

Ante una pretendida sociedad de familias yo reivindico una sociedad de ciudadanos. Dejen de dar la matraca con las políticas familiares y con que si los gays deben o no casarse. Sí, sí, se lo digo a usted, señor obispo y señor de la radio de los obispos. Se lo digo a ustedes, que esperan a su Papa en la hoy triste ciudad de Valencia.

Dicen unos que el concepto de familia se ha ampliado y diversificado hasta un considerable número de modalidades. Otros, los del Papa, dicen que nanai, que lo que pasa es que la familia está desapareciendo y urge numantizarse para morir defendiendo sus despojos. Creo que tienen razón estos últimos y que el argumento de los primeros es un sofisma conciliador y socialdemócrata urdido para evitar que los segundos se cabreen. Pero yo veo este proceso de desintegración familiar con muy buenos ojos. Si el sueño de una sociedad libre de ciudadanos libres era plausible en el siglo XVIII, mucho más plausible lo será en el XXI, cuando vivimos en megaciudades donde la familia ha perdido todo su sentido económico y se ha quedado sólo con el afectivo. Y los afectos son voluntarios, personales, subjetivos e intransferibles: la ley nada tiene que decir sobre ellos. La única letra capacitada para tratarlos es la de la literatura, no la constitucional. ¿Por qué mi relación con el Estado ha de ser distinta en función de mis relaciones de pareja? Señores funcionarios, dejen de husmear en mi cama y descárgense porno de internet, que hay para todos los gustos.

Por todo esto y mucho más, solicito a quien corresponda que presente un recurso de inconstitucionalidad para el matrimonio.

¡Viva el artículo 14 de la Constitución!

Foto: última manifestación del Orgullo Gay en mi querido Madrid.

06/07/2006 00:45 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 17 comentarios.

QUÉ TOSTÓN

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Lo voy a intentar. Voy a intentar pasar estos mundialísticos días sin enterarme de nada. Pasaré las páginas deportivas más rápido de lo habitual; no pondré la maldita radio salvo para oir el Hablar por hablar; sólo pondré canales del cable en la tele, a ser posible esos de pelis clasicorras donde los hombres honestos se hunden en la amargura de una sociedad que no les entiende; iré a los restaurantes a hacer gasto, no vaya a ser que el fútbol los vacíe, y finalmente, gasearé a butanazos a quien me pregunte: "Pero, ¿por qué no te gusta el fútbol?".

Me temo que todo será en vano, pero lo voy a intentar. Un mundial más, lo voy a intentar, pero es que el fútbol funciona al revés que el resto de cosas de la humanidad. En cualquier campo, lo natural es que, si no te esfuerzas, seas un ignorante. Ser un ignorangte medio tonto no exige mover un dedo. Basta con sentarte y dejar que los sesos se te reblandezcan al sol. Pues con el fútbol, al revés: ser un ignorante cuesta esfuerzo. Hay que ingeniárselas para huir de la marea. ¿Se imaginan que pasara eso con las matemáticas puras? ¿Que entraras en los bares y todo el mundo estuviera hablando del último vector sobre coordenadas x,y,z que ha descubierto? Pues eso sucede con el fútbol, que tiene una lógica extraña e inversa.

Pues eso, que gane el mejor, pero, por favor, que el mejor no sea España, que menudo tostón nos esperaría a la media docena de ciudadanos que piensa como yo. Si España gana el mundial, buscaré asilo en una base soviética abandonada de Siberia donde el único contacto con el mundo sea una vieja emisora de onda corta por la que sólo se oiga "tovarich, tovarich". Desde ahí empezaré a organizar la destrucción de la humanidad.

Foto: haz el amor y deja quietica la pelota, rediós.

09/06/2006 13:24 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 9 comentarios.

¡LE ORDENO QUE ME QUIERA!

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¡Le ordeno a usted que me quiera! Así titula Emilio Ruiz Barrachina su libro sobre el amor imposible de Francisco Franco, Sofía Subirán. La joven no correspondía a las peticiones del militar y, en una de las postales que le enviaba, desesperado, sacando ese genio que todos los españoles conocieron años después, Franco le soltó esta lindeza. ¿Cómo pudo resistirse Sofía a semejante reclamo? Es algo inexplicable. Pocas frases tan seductoras se han escuchado.

Los militares tienden a hacer las cosas por obligación. ¡Porque sí, cojones! Si hay que limpiar letrinas, se limpian; si hay que hacer guardias, se hacen; si hay que querer a fulano, se le quiere. El amor como obligación. Causará risa, pero esa forma de concebir los afectos no es exclusiva del gremio del uniforme, sino que se hace extensiva a muchos de los que se les llena la boca con la importancia de la familia y corren a contárselo al Papa estos días próximos en Valencia.

Hace poco, un juez sentenció en contra de un hombre divorciado que solicitaba un régimen de visitas para el perro que compartía con su ex esposa, un golden retrieber como el de la foto, que es Goyo. El régimen de visitas estaba contemplado en el acuerdo de separación, pero la mujer lo había incumplido y el hombre acudió a los tribunales, con tan mala suerte de que se encontró en la sala con uno de esos jueces metomentodo que se consideran por encima del bien y del mal. El togado motivó su sentencia negativa argumentando que acceder a la petición del hombre supondría equiparar los afectos de un perro con los de un hijo. Ah, bueno, siendo así, que le jodan al pobre hombre. Que se compre otro perro y santas pascuas, ¿no?

Según el señor juez, a unos hijos hay que quererlos ("le ordeno que les quiera", podría haber dicho) más que a un perro. El juez no quiere equiparar los cariños porque supongo que tendrá una tabla objetiva de afectos en su despacho con rigor matemático. Será algo así: a un hijo se le quiere más que a un amigo, pero menos que al cónyuge. Pero uno puede tener varios cónyuges a lo largo de la vida, aunque con unos tiene hijos y con otros no. ¿Están los primeros por delante de los segundos en la tabla de afectos del señor juez? Yo, como modesta contribución, propongo esta escala de afectos para el caso de varón adulto de entre 30 y 50 años, con ánimo de que se incorpore al Código Civil y se aplique siempre:

Grado 1: Madre, que no hay más que una.
Grado 2: Padre, si es que puede demostrar que lo es.
Grado 3: Hijo primogénito varón.
Grado 4: Resto de hijos varones.
Grado 5: Hija hembra, si no queda más remedio.
Grado 6: Cónyuge legal hembra.
Grado 7: Amigos varones de la mili.
Grado 8: Amigos varones de la universidad.
Grado 9: Amigos varones del trabajo.
Grado 10: Amigas hembras, si no queda más remedio.
Grado 11: Amantes y mantenidas.
Grado 12: Superiores jerárquicos en la escala profesional.
Grado 13: Ídolos televisivos.
Grado 14: Perros y/o gatos.
Grado 15: Iñaki Gabilondo.
Grado 16: Hámsters y otros animales de compañía machos.
Grado 17: Hámsters y otros animales de compañía hembras.

Con esta tabla, se resuelven fácilmente conflictos, como ha hecho el señor juez.

Por desgracia, y según tengo entendido, los afectos no están regulados por ley, por más que existan instituciones que a lo largo de la historia hayan intentado regularlos, con muy poco éxito por otro lado. Pese a la existencia del matrimonio y otras instituciones jurídicas, la gente tiene la fastidiosa manía de querer y odiar a quien le suele dar la gana. Y sí, hay padres que no quieren a sus hijos, e hijos que no quieren a sus padres. Y matrimonios que se odian hasta la muerte. Y hermanos que se hacen putadas tan gordas que incluso la Biblia se ha hecho eco de ellas. Y sí, por mucho que les pese a quienes les gustaría darnos órdenes sobre a quién debemos o no debemos querer, hay quien quiere a su perro más que a nada en el mundo. Incluso hay gente que no quiere a nadie, y no cometen ningún delito por ello. ¿Por qué a este hombre se le niega la oportunidad de disfrutar de su perro, al que probablemente quiera con locura? ¿Porque a un juez le repugna el cariño canino y prefiere el cariño filial? Pues ese es su problema y su preferencia: a él nadie le prohibe querer a sus hijos.

Claro, que siempre podemos obviar estas menudencias, poner en práctica la tabla de los afectos y regular el amor por decreto. Viviríamos en una sociedad más funcional y menos desviada. Benedicto XVI estaría orgulloso de nosotros, porque la religión que dirige te ordena amar a tu prójimo. Claro, que los empleados de su emisora radiofónica son los primeros en saltarse ese mandamiento a la torera...

07/06/2006 00:50 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 13 comentarios.

QUEDAR COMO UN TONTO

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Mucho peor que ser estafado es ser tomado por tonto. Respeto piden las víctimas del timo de la estampita sideral, cuando creo que nadie les ha faltado al ídem, salvo los grandísimos cabrones que les han robado (y que, inexplicablemente, no han sido descuartizados por una turba iracunda). Y no sólo ellas. Columnistas defensores del bien común, que en este país abundan casi tanto como las raciones de chopitos con padrón, también se han plantado con los brazos en jarras, amenazando con emprenderla a sopapos con el primer gracioso que se le ocurra hacer un chiste con el asunto. Vamos, hombre, un poco de sensibilidad.

Y el caso es que yo, en los medios, he visto todo lo contrario: cierre de filas sin fisuras en torno a los estafados. Quizá hay algo de paranoia entre los afectados, que se sienten desnudos, ridículos y observados por una masa hostil, cuando lo que esta masa quiere es echarles una manta encima e invitarles a una taza de caldo para que se les pase el sofoco.

Recientemente, en un encuentro digital, alguien preguntaba por qué hay tanta gente insegura con su físico y tan poca que lo esté con su inteligencia. Una gorda puede salir en la tele con un top ajustado, rebosante de michelines y gritando: "¡Miradme, soy más gorda que la más gorda de las vacas marinas, pero no me importa, porque me acepto a mi misma y cada noche practico el sexo con el espejo de mi dormitorio por lo mucho que me gusto!". Y todos aplauden su valentía y su aplomo. Sin embargo, todavía no hemos visto a nadie presumiendo de no haber leído un libro en su vida o de necesitar prolijas explicaciones para entender un chiste sencillo. Seremos lo que sea, pero nunca tontos. No hay mayor ridículo que el de quedar como un lerdo. Por eso hay tanta superpoblación de pedantes altaneros, de sabiondos de rellano de escalera y de déspotas domiciliarios ilustrados satisfechos. ¿Quién se atrevería a reconocer que es algo corto de luces? ¿Qué exaltado parroquiano estaría dispuesto a reconocer que sus conocimientos no le alcanzan para solucionar el mundo con las fórmulas que surgen briosas de su boca entre caña y caña? Vamos, hombre, si yo llevara las riendas de este país, otro gallo cantaría. Mucho mejor que el subnormal del presidente lo iba a hacer yo. ¿Os suenan estas sentencias?

Por eso los estafados se adelantan a posibles burlas y gritan que no tienen un pelo de tontos, pese a que se lo han tomado enterito y ahora se paseen calvos y desorientados y... -¿por qué no?- con cara de gilipollas, que es la cara que se nos quedaría a todos si nos pasase algo parecido.

Porque nadie, absolutamente nadie, es tonto. La culpa siempre es de los demás. Ellos son el infierno. Si es que quien no se consuela...

13/05/2006 21:50 Autor: SERGIO DEL MOLINO. Enlace permanente. Tema: Actualidad Hay 6 comentarios.